Zidane hará realidad un sueño tras una espera de cinco años: dirigirá a la selección de Francia
2026-03-24 - 13:50
Cuando compartieron el medio campo de la selección de Francia campeona del mundo en 1998, Zinedine Zidane esperaba que el laborioso Didier Deschamps le pasara la pelota desde el círculo central para empezar a construir juego ofensivo con su visión y depurada técnica. Ya convertidos en directores técnicos, en Les Blues no hay lugar para los dos porque cada uno construyó su carrera por separado. Pero hay una espera que se repite, porque Zidane lleva más de cinco años sin dirigir, período en el que rechazó propuestas de clubes top, para asumir algún día en la selección, su gran anhelo. Para ello necesita que finalice el Mundial 2026, último trabajo de Deschamps en una gestión que llegará a los 14 años y no tendrá renovación del contrato, independientemente de los resultados que consiga en la competencia que se desarrollará en los Estados Unidos, México y Canadá. Zidane aún no fue anunciado oficialmente como el nuevo entrenador, pero a los firmes rumores de los últimos meses se sumó el indicio que en las últimas horas dio Philippe Diallo, presidente de la Federación Francesa de Fútbol (FFF): “La selección francesa es una de las mejores del mundo, y no cualquiera puede dirigirla. Se necesita un perfil que cumpla con muchos requisitos y que pueda ganarse el apoyo de los franceses. Conozco su nombre. Debe crearse un vínculo entre el entrenador y los franceses". Y Zidane cuenta con un amplio consenso en la sociedad francesa. La prensa francesa le puso el nombre al enigma que dejó planteado Diallo. L’Equipe informó que las negociaciones ya llevan un tiempo: “Todo el mundo sabe cómo acabará la historia, pero nadie puede revelarlo oficialmente todavía, y Philippe Diallo debe, por lo tanto, sopesar constantemente lo que puede y no puede decir sobre la sucesión de Deschamps. Zidane tiene la promesa de que será el próximo". Zidane representa un caso especial como director técnico. Su trayectoria es corta, pero muy significativa. Dos ciclos en Real Madrid, con la obtención de tres Champions League consecutivas entre 2016 y 2018, y un segundo paso más terrenal (2019/21), con la conquista de una Liga de España. A su mando tuvo a uno de los mejores mediocampos de este siglo, integrado por Kroos, Casemiro y Modric, y a un Cristiano Ronaldo que se convirtió en el goleador histórico del club. Tras cerrar su brillante carrera de jugador en Real Madrid, Zidane comenzó a formarse como entrenador en el filial Castilla. Pasar del otro lado de la línea de cal le representó un desafío: “No imaginaba que fuera tan difícil. En el puesto de entrenador se concentra la mayor tensión”. Viajó hasta Marsella, su ciudad natal, para tener una charla-aprendizaje con Marcelo Bielsa, cuando dirigía a Olympique. “Yo no soy nadie para enseñarle, pero ya que ha venido hasta aquí puedo explicarle los ejercicios que hicimos hoy”, lo recibió el Loco. Luego pasó a ser ayudante de campo de Carlo Ancelotti en el primer ciclo del italiano en la Casa Blanca. En la función de colaborador ganó la Champions League 2014 ante el Atlético de Madrid de Diego Simeone, a quien volvería a vencer dos años después, ya como principal encargado del equipo, en definición por penales. De esa época conserva un buen recuerdo de Ángel Di María, mejor jugador de la final de 2014 en Lisboa: “Es un jugador que respondió con fuerza, con ganas de jugar. Siempre se deja la piel en el campo”. Zidane resignó un poco el hábito y la rutina del entrenador. Su último partido fue el 22 de mayo de 2021, por la última fecha de la Liga de España, con un 2-1 sobre Villarreal, insuficiente para darle alcance al Atlético de Madrid, campeón en una temporada con las canchas semivacías por el efecto de la pandemia. Zizou pasó a estar inactivo y su desapego por los focos mediáticos le restó visibilidad. En su fuero íntimo esperaba llegar antes a la selección de Francia, se veía como sucesor de Deschamps después del Mundial 2022. Pero en una negociación que sorprendió a todo el fútbol francés, el expresidente de la FFF Noël Le Graët le renovó el contrato a Deschamps por otro período cuatrienal. En febrero de 2023, Le Graët presentó la renuncia a la presidencia por denuncias de acoso sexual. Unos meses antes había tenido respuestas despectivas sobre Zidane cuando lo consultaron si lo había llamado (“De ninguna manera hubiera levantado el teléfono”) y del supuesto interés de Brasil por el ex N° 10 (“Me importa un bledo, puede ir donde quiera”). Ante la indignación general que causaron sus palabras, repudiadas desde Kylian Mbappé hasta la ministra de Deportes, Le Graët se rectificó públicamente: “Me gustaría disculparme personalmente por estos comentarios que no reflejan en absoluto mis pensamientos, ni mi consideración por el jugador que fue y el entrenador en el que se ha convertido”. Que Zidane no dirija desde hace cinco años y medio no significa que no haya tenido propuestas. Declinó varias, todas muy tentadoras, siempre con la ilusión de fondo de la selección. No avanzó con Manchester United, tras la salida de Erik Ten Hag, porque no se siente cómodo en el manejo del inglés. Le agradeció a Bayern Munich, que lo buscó cuando debió sustituir a Thomas Tuchel, pero la respuesta fue negativa. La oferta que más lo hizo dudar fue la de Paris Saint Germain, que lo consideró un candidato que completaba todos los casilleros: francés y de ascendencia árabe, para complacer a los dueños qataríes y al presidente Nasser Al-Khelaifi. Pero Zidane no quiso herir susceptibilidades por su condición de marsellés, tierra del Olympique, clásico rival de PSG, con un profuso historial de incidentes cuando se enfrentan por la Ligue 1. De hecho, cuando se supo del interés del múltiple campeón francés por Zidane, hinchas de Olympique hicieron manifestaciones de protesta y rechazo en instalaciones deportivas que regentea Zizou en la ciudad portuaria. Se especula con que Zidane estará acompañado en el cuerpo técnico de la selección con su fiel ladero en las dos etapas en Real Madrid, David Bettoni, tan calvo como él. De 54 años y contemporáneo de Zidane (53), Bettoni hace un tiempo se refirió al método de trabajo de su superior: “Entiende muy bien a los jugadores, se siente uno más cuando está con ellos. Sabe sacar el máximo del jugador sin apretarlo mucho. No usa el látigo para que haga lo que pide. Si uno le está muy encima al jugador con el látigo, le saca frescura mental. Zizou me decía: ‘Vos prepará el entrenamiento y yo hago los ajustes que crea necesarios’. El objetivo era que el jugador venga a entrenarse con una sonrisa y disfrute". Bettoni abundó un poco más en el perfil de técnico-jugadorista de Zidane: “Le gusta hacer videos individuales con los jugadores de dos o tres minutos. Si un futbolista estaba falto de confianza, le mostraba en un video las cosas positivas que podía hacer. Tres cuartos para lo positivo y un cuarto para lo negativo. Un video no debe provocar agobio mental y emocional. En un vestuario, Zidane es el número 1, el mejor”. Zidane está cada vez más cerca de cumplir una de sus metas. Quien era un falso lento con la pelota en los pies, de entrenador se armó de paciencia para tener una oportunidad en la selección de Francia.