TheArgentinaTime

Vecinos cuestionan el “plan de regreso” tras el derrumbe en Parque Patricios y reclaman garantías de seguridad

2026-03-20 - 16:00

“Hace 17 días que nos tienen boludeando. No nos dicen nada y, de golpe, hacen un plan de regreso; un plan que primero informan a los medios, porque a ellos les avisaron a las 8 de la mañana y a nosotros recién a las 11. Encima, de Metrogas solo hay una persona: todo es medio improvisado”, lanzó Maxi Pando este viernes, cuando llegó al complejo Estación Buenos Aires, en Parque Patricios, junto a otros dos vecinos que fueron evacuados de sus hogares tras el derrumbe de parte del estacionamiento subterráneo del complejo habitacional. Los tres se detuvieron antes de cruzar las vallas metálicas negras instaladas sobre la calle Mafalda al 900, a pocos metros de Mirave. Del otro lado se veía el operativo: presencia de la Policía de la Ciudad, móviles de Bomberos y movimiento de personal y maquinaria en el sector restringido. La escena se daba un día después de la última novedad formal incorporada al expediente: el jueves, la Fiscalía en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°31 autorizó el reingreso parcial, progresivo, coordinado y condicionado a las áreas del Sector 2 incluidas en el levantamiento parcial de la clausura preventiva dispuesto por la Guardia de Auxilio. La medida no implica una habilitación general del complejo. La zona siniestrada —la afectada por el derrumbe de la losa sobre el estacionamiento subterráneo— continúa vedada, con restricciones de ingreso y consigna policial permanente. En el único acceso habilitado, el paso se realiza de manera controlada. Según contaron los vecinos que fueron llegando durante la mañana, cada persona debe identificarse ante dos policías, que anotan nombre y vinculación con el departamento en un cuaderno antes de permitir el ingreso. El operativo contempla, además, el acompañamiento del Cuerpo de Bomberos en los casos en los que sea necesario por razones de seguridad y circulación interna, y la intervención de los equipos técnicos para delimitar qué sectores permanecen restringidos. Más tarde, cuando se acercó al mismo punto de acceso, Teresa Alfaro planteó que el “plan de regreso” no despeja la incertidumbre de fondo. “Nadie quiere volver en estas condiciones. Hay un cráter gigante: ¿cómo podemos volver? Y no lo digo yo sola, estamos todos con miedo. Nadie nos da seguridad de nada; la fiscal ni pasó por las torres. Además, ¿con qué seguridad uno vuelve si hay departamentos que ni puertas tienen? Ningún vecino se va a quedar hasta que no haya garantías de que podemos regresar”, dijo a LA NACION. Y sumó otra preocupación inmediata vinculada al clima: “En estos días va a llover y el cráter que ampliaron va a ser una pileta. Yo pago cada cuota para volver a un lugar en condiciones, no así”. En otro momento, ya con más vecinos sobre la vereda, Maxi volvió sobre el impacto económico y aseguró que, según les informaron, “las cuotas están congeladas hasta junio”. A pocos metros, Daniel cuestionó los tiempos del proceso judicial y la expectativa por definiciones: “Nosotros estamos con [Fernando] Burlando pero va re lento; si es algo penal, estaría acá, pero no viene”, dijo. Laura retomó, en cambio, un problema previo al derrumbe: “Las filtraciones las seguimos teniendo, no tenemos ninguna garantía de volver. Hay muchas vueltas. Se apuraron porque hubo un juez que determinó el regreso, pero ni siquiera vinieron a ver las condiciones”, afirmó. Y remató: “Apuntalaron, solo eso hicieron; pero todo está igual o peor que hace casi tres semanas”. Mientras avanzaba la mañana, el movimiento se repitió en secuencia: vecinos que llegaban, preguntaban, esperaban y, en algunos casos, lograban ingresar por turnos. “Cada persona que ingresa tiene que dejar su nombre a dos policías que lo anotan en un cuaderno y ahí pasan”, describió uno de los residentes, al explicar el mecanismo aplicado en el acceso de Mafalda y Mirave, con el operativo activo y la zona central todavía clausurada. Noticia en desarrollo.

Share this post: