Un SUV que casi no tiene botones llegó a la Argentina para competir con su tecnología
2026-03-26 - 03:11
La industria automotriz en la Argentina atraviesa un proceso de transformación profunda, en el que la electrificación dejó de ser una novedad para convertirse en una tendencia en crecimiento. De hecho, la venta de vehículos electrificados aumentó un 88% durante el último año en comparación con 2024, según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). Una automotriz de Japón dejó de importar un modelo de EE.UU. para fabricarlo en la Argentina Este crecimiento se explica, en gran parte, por la llegada de nuevas marcas al mercado local, especialmente de origen chino, que ampliaron la oferta con modelos electrificados. Una de ellas fue Geely que regresó al país el año pasado, ahora representada por Autos Sustentables del Sur, con el EX5, un SUV del segmento C completamente eléctrico (EV). Al analizar este tipo de vehículos, además de sus beneficios ambientales ya conocidos, también aparecen ventajas económicas concretas. Por ejemplo, los autos eléctricos patentados en la Ciudad de Buenos Aires están exentos del pago de patente de forma permanente. A esto se suma otro incentivo relevante: los vehículos eléctricos no pagan peajes en las autopistas gestionadas por Autopistas Urbanas (AUSA), lo que implica una exención total del costo en la Ciudad de Buenos Aires. Dimensiones, diseño, tecnología e interior El Geely EX5 mide 4615 mm de largo, 1901 mm de ancho, 1670 mm de alto y tiene una distancia entre ejes de 2750 mm. Estas proporciones se traducen en una buena habitabilidad interior, incluyendo a las plazas traseras, donde el ocupante del asiento del medio viaja cómodo gracias al “piso plano”, sin el típico túnel de transmisión. En cuanto a su diseño exterior, el modelo transmite una estética claramente futurista y minimalista. El frente prescinde de la tradicional parrilla (habitual en vehículos con motorización tradicional), lo que le aporta un aspecto más limpio y aerodinámico. A esto se suman las ópticas con tecnología LED, que acompañan esa identidad moderna. De hecho, este modelo obtuvo un premio Red Dot, un prestigioso galardón en el ámbito del diseño industrial creado en 1955 en Alemania, en la categoría de diseño de producto. La parte trasera mantiene la misma lógica de diseño moderno y minimalista que el resto del vehículo. Se destaca la firma lumínica LED que recorre todo el ancho del portón, un recurso cada vez más utilizado que no solo aporta identidad visual, sino también una sensación de mayor amplitud. En términos de capacidad, el baúl, que no tiene apertura eléctrica, ofrece 461 litros, ampliables hasta 1877 litros al rebatir los asientos traseros. Un aspecto a destacar es que el baúl incluye un neumático de auxilio de uso temporario, en lugar del habitual kit de reparación presente en muchos modelos de este origen. A esto se suma el sistema de monitoreo de presión de neumáticos, cuya información se visualiza en el tablero instrumental. Puertas adentro, cuenta con cargador inalámbrico, butacas cómodas de cuero sintético perforado, aunque solo la del conductor cuenta con ajuste eléctrico (con memorias). El volante se regula tanto en profundidad como en altura, lo que se traduce en una buena posición de manejo. En materia de tecnología, uno de los aspectos más destacados es su central multimedia de 15,4 pulgadas, acompañada por un tablero instrumental de 10,2 pulgadas. El protagonismo de la pantalla central se explica porque allí se concentran casi todas las funciones del vehículo: desde la climatización y la ventilación de las butacas delanteras hasta la gestión de las luces (que pueden dejarse en modo automático, salvo las altas, que se accionan desde la clásica perilla detrás del volante), como también los modos de conducción, que son tres: Eco, Normal y Sport. También incorpora una cámara panorámica de 360° con visión envolvente, especialmente útil para maniobrar en cocheras o en espacios reducidos. En este caso, el sistema puede activarse desde un botón del volante, que permite visualizar la imagen en la pantalla central; ese comando es configurable y admite asignar otras funciones. Debajo de la pantalla, que responde rápido al tacto y cuenta con compatibilidad inalámbrica para celulares mediante Apple CarPlay y Android Auto, aparece una rueda para manejar el volumen de la radio o la música, junto con algunos botones físicos que facilitan la transición hacia este esquema más digital, al que hay que acostumbrarse. Uno de los puntos más cómodos del modelo es su sistema de acceso y encendido automático: al detectar la proximidad de la llave, el vehículo se destraba y el sistema se activa al abrir las puertas, sin necesidad de presionar ningún botón. Para apagarlo, se puede optar por hacerlo desde la pantalla (capaz la alternativa menos práctica). Ahora bien, si no se lo bloquea manualmente, el vehículo se cierra y se apaga por sí solo al alejarse. Por otro lado, los asientos delanteros pueden reclinarse por completo al punto tal de hacerse cama. Motorización, seguridad y precio Debajo del capot incorpora un motor eléctrico que entrega 217 CV, 320 Nm de torque y una eficiencia energética del 90%. Esto se percibe, como ocurre en vehículos de este tipo, en la rápida respuesta tanto desde cero como en recuperaciones con el auto en movimiento, gracias a la entrega inmediata de torque. Esto le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 6,9 segundos y alcanzar una velocidad máxima declarada de 175 km/h. Su batería es una LFP Short Blade de Geely, con una autonomía de 413 kilómetros. En cuanto al consumo, y considerando que su batería tiene una capacidad de 60,22 kWh, registró un promedio mixto (con predominio de uso urbano) de 11,5 kWh cada 100 kilómetros. En lo que refiere a las sensaciones de manejo, el conjunto se muestra muy equilibrado y refinado. La respuesta es inmediata y ágil en ciudad, acompañada por una dirección precisa que facilita las maniobras. A la hora de exigirlo, ya sea en ruta o autopista, ofrece buenas recuperaciones para realizar sobrepasos con seguridad. A esto se suma una suspensión bien lograda, que absorbe de manera eficaz las irregularidades del camino y aporta un plus de confort, logrando un andar suave sin perder estabilidad. Uno de sus puntos más fuertes es la seguridad, ya que sacó la máxima calificación en las pruebas de Euro NCAP. Cuenta con dos airbags frontales, dos laterales y dos de cortina, control de tracción y estabilidad, frenos ABS, EBD, asistencia de frenado y antivuelco electrónico, asistente de arranque en pendiente y descenso, cámara 360° y sistema de frenado multicolisión (PIB), entre otros. Si bien no cuenta con un paquete amplio de asistencias a la conducción, incorpora algunas como el sistema de frenado multicolisión (PIB) y el control de crucero, que en este caso no es adaptativo. Por último, el modelo cuenta con una garantía oficial de fábrica de tres años o 100.000 kilómetros, lo que ocurra primero, que además es transferible en caso de cambio de propietario mientras se mantenga vigente. Este año, la garantía se extendería a cinco años o 150.000 kilómetros, según el representante local, y desde China estiman que el cambio se haría efectivo a partir de abril e incluiría a todas las unidades ya vendidas. El precio del Geely EX5 es de US$34.800