Un municipio bonaerense impulsa la creación de una policía local que pueda portar armas para prevenir delitos
2026-03-24 - 16:00
Con la premisa de que “la seguridad de las personas, la protección de sus bienes y la preservación de los espacios públicos constituyen objetivos fundamentales de toda política pública orientada al bienestar de la comunidad”, el municipio de Zárate impulsa la creación de la denominada Policía de Prevención Municipal como “una fuerza de seguridad local de proximidad destinada exclusivamente a la prevención del delito” dentro de los límites del distrito. El proyecto del Departamento Ejecutivo, a cargo del intendente Marcelo Matzkin, ya fue presentado en el Concejo Deliberante local, informaron a LA NACION fuentes municipales. “Resulta conveniente dotar al municipio de una estructura orgánica específica destinada a desarrollar tareas de seguridad preventiva con el objeto de optimizar la planificación, coordinación y ejecución de acciones destinadas a evitar la comisión de delitos y a reducir sus consecuencias”, se explica en los considerandos del proyecto de ordenanza. A diferencia de lo que ocurre en otros municipios de la provincia de Buenos Aires que cuentan con patrullas municipales o cuerpos de prevención en los que, a lo sumo, sus integrantes están equipados con armas no letales y cuentan con el complemento de personal de la policía bonaerense que hace horas adicionales, la iniciativa de la Municipalidad de Zárate contempla que los futuros uniformados estén habilitados a tener armas de fuego, como las fuerzas de seguridad provincial o las que dependen del Ministerio de Seguridad Nacional. “Alguien debe cubrir la necesidad de más presencia en materia de seguridad. Los municipios no nacieron para dar seguridad, pero la realidad supera a todo. El vecino, con justa razón, pide más presencia”, dijo a LA NACION el intendente Matzkin ante la consulta de cómo surgió la iniciativa de la creación de una fuerza de seguridad municipal. Tras el debate en el Concejo Deliberante y la preparación de los futuros uniformados, la intención del jefe comunal es que la Policía de Prevención Municipal esté en funciones el 1 de enero de 2029. En el proyecto de ordenanza se especifica que el municipio deberá procurar firmar convenios de coordinación con el Ministerio de Seguridad bonaerense. “Se ratifica y respeta el ámbito de acción, dentro del territorio de la Municipalidad de Zárate, de la Policía de la Provincia de Buenos Aires como el único cuerpo responsable de brindar el servicio de seguridad pública. En un todo respeto a ese principio rector la Policía de Prevención Municipal es entendida como un cuerpo policial preventivo destinado a trabajar en forma coordinada con la fuerza de seguridad provincial con el fin de maximizar los esfuerzos en la lucha contra el delito. La Policía de Prevención Municipal no podrá arrogarse facultades que son propias de la policía bonaerense y solo se abocará a la prevención del delito, pudiendo realizar exclusivamente acciones de análisis e inteligencia criminal a los fines de elaborar su plan de acción en un claro entendimiento del ámbito territorial, modalidad y accionar delictual”, se afirma en el artículo 2 del proyecto de ordenanza presentado. El proyecto de ordenanza cuenta con 54 artículos. En el séptimo se hace referencia a la cuestión del equipamiento del personal. El personal “podrá utilizar armas de fuego únicamente cuando la legislación provincial y/o nacional lo autorice, cuando exista convenio específico con el Ministerio de Seguridad provincial y el agente posea formación mínima de 12 meses y capacitación certificada. Los agentes autorizados deberán aprobar anualmente examen médico, psicológico y prueba de aptitud de tiro y uso de las armas que les sean provistas”, se especificó en el punto A del artículo 7°. “Las armas reglamentarias no podrán ser portadas fuera del horario de servicio”, se especifica en el proyecto de ordenanza. Sobre las “armas no letales de disuasión” se especificó que se “podrán utilizar conforme protocolos reglamentarios”. “Hay dos caminos: o la policía de la provincia se expande más o ese lugar lo cumplen por necesidad los municipios. Y en esa necesidad hay que no solo ocupar los espacios, sino que eso debe ser de calidad. Por eso no alcanza solo con un equipo civil de prevención; hay que crear una verdadera policía. Es una discusión que hay que dar. No puede ser que con la cada vez mayor presencia de la prevención municipal aún no puedan usar armas de fuego”, afirmó Matzkin al analizar la realidad de las políticas seguridad públicas en los municipios. En el proyecto de ordenanza se afirma que la Policía de Prevención Municipal “tendrá un carácter estrictamente preventivo, encontrándose expresamente excluida del ejercicio de funciones propias de investigación criminal, inteligencia criminal, identificación de autores de delitos o recolección de pruebas, tareas que corresponden exclusivamente a las fuerzas policiales provinciales y a los organismos judiciales competente”. Y también se explica que “bajo ningún concepto la creación de este cuerpo policial implica asumir funciones o atribuciones que corresponden a la Policía de la Provincia de Buenos Aires, la cual continuará siendo el cuerpo responsable de brindar el servicio de seguridad pública en el territorio” y que “el accionar del personal policial municipal se regirá por estrictos principios de legalidad, razonabilidad, proporcionalidad, gradualidad y respeto irrestricto a los derechos humanos, garantizando en todo momento la dignidad, integridad y libertades fundamentales de las personas”. Para el jefe comunal zarateño y sus máximos colaboradores “resulta necesario fortalecer las herramientas institucionales con las que cuenta el municipio para desarrollar políticas de prevención del delito, promoviendo una mayor capacidad operativa en materia de seguridad preventiva” y, en ese sentido, la “creación de un cuerpo de Policía de Prevención Municipal no implica en modo alguno un cuestionamiento al desempeño institucional del Centro de Operaciones Zárate (COZ), sino que responde a la necesidad de institucionalizar, ampliar y profundizar las capacidades operativas del sistema de prevención local”. Además, en el proyecto de ordenanza se sostiene que los uniformados “tendrán como misión principal impedir la comisión de delitos, neutralizar situaciones delictivas en ejecución, colaborar en la preservación del orden público y contribuir al desarrollo de políticas preventivas basadas en el análisis de la realidad delictiva local”.