Un equipo con esfuerzo y sin luces, el último mensaje de este River para Eduardo Coudet
2026-03-03 - 03:33
Quizá Eduardo Coudet se haya quedado despierto hasta entrada la madrugada en España para seguir el rendimiento de jugadores con los que en unos días compartirá el vestuario. Una aproximación a la distancia antes de un inminente cara a cara. En el empate 1-1 ante Independiente Rivadavia, un rival de buen presente y que no le hace la vida fácil a nadie, habrá tomado nota de un River esforzado, pero sin muchas luces. La voluntad mostrada es el piso para empezar a implementar las mejoras que requiere el equipo. Por la mañana del lunes, el Chacho se despidió del plantel de Alavés, mientras los dirigentes de River acordaban con sus pares de España la rescisión del contrato y una compensación económica, estimada en alrededor de un millón de dólares. Desde fuentes allegadas a la presidencia, consultadas por este diario, dieron como muy probable la incorporación de Damián Musto como ayudante de campo, en lugar de Patricio Graff, que acompañó a Chacho en España. Musto fue dirigido por Coudet en Rosario Central, Tijuana e Inter de Porto Alegre. Con 38 años, hasta 2025 jugó en Alumni de Casilda, su ciudad natal. El nuevo entrenador debutará ante Huracán el jueves 12, en Parque de los Patricios, siempre que no se levante la huelga dispuesta por la AFA para el próximo fin de semana, en cuyo caso se estrenará el domingo, en el Monumental, contra Atlético Tucumán. El interino Marcelo Escudero, que ya había cumplido esa función ante Unión (0-0) entre el despido de Demichelis y la llegada de Gallardo, hizo un solo cambio respecto de la formación que venció a Banfield. Apenas un apellido, pero significativo por todas las teorías que se tejieron sobre su relación con Gallardo: Marcos Acuña, a quien el Muñeco sentó en el banco en su despedida para poner a un juvenil debutante (Facundo González) que ni siquiera es lateral izquierdo. El Huevo estuvo firme en defensa, aunque poco preciso con los centros cuando se proyectó. Lo más destacado de Independiente Rivadavia 1 - River 1 Sin dudas, Coudet tendrá que trabajar mucho en un equipo propenso a los descuidos defensivos, que paga con goles. A los 17 minutos, el despeje de Driussi en el primer palo de un córner le cayó a Gonzalo Ríos, que con una volea desde fuera del área puso el 1-0. Hasta ese momento, River había insinuado algo por la izquierda con un par de incursiones y remates de Subiabre. Pero pronto, la presión de Independiente Rivadavia, que se mueve muy bien en bloque, llevó al equipo de Escudero a continuas pérdidas de la pelota en zonas riesgosas. Una vez fue Montiel, en otra Driussi, también Martínez Quarta; el caso era que los pases equivocados o a malos controles dejaban expuesto a River. Un par de escaladas de Elordi por el lado de Montiel llevaron peligro y Beltrán activó lo mejor de sus reflejos para despejar un cabezazo de Florentín, tras un centro de Villa. River había tenido un arranque aceptable, luego se extravió y volvió al partido con el empate de Montiel, que en una de sus típicas corazonadas para aparecer como centrodelantero conectó de cabeza el centro de Subiabre. En el festejo, el lateral campeón del mundo, con gesto tenso, le dio varias palmadas con bronca al escudo de la camiseta. Mucha tensión acumulada. Y un aviso para Independiente Rivadavia: en todo el primer tiempo no pudo controlar los enganches de Subiabre por la derecha para perfilarse para su zurda, fuera para tirar centros o buscar el arco. El segundo tiempo fue más chato, con Independiente contenido, demasiado dependiente de Villa, y River sin poder ajustar sus avances, con poca profundidad. Subiabre orilló la tarjeta roja con una entrada en plancha a Crego. Escudero intervino poco. Hizo el primer cambio a los 27 minutos, con