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Trump pone fin a una norma clave de la era Obama que limitaba la emisión de gases de efecto invernadero

2026-02-12 - 21:16

WASHINGTON.– El presidente Donald Trump revocó este jueves un texto que sirve de base para la lucha contra las emisiones de gases de efecto invernadero en Estados Unidos, un giro radical al que se oponen científicos y defensores del medioambiente. Este cambio de rumbo, que muy probablemente será impugnado ante los tribunales, supone un duro golpe para la acción climática del país norteamericano, el principal emisor histórico de sustancias contaminantes. El texto, conocido como “Constatación de peligro” (“Endangerment finding”), permitía toda una larga lista de restricciones medioambientales, a partir del hecho de que el cambio climático, causado por la emisión de gases de efecto invernadero, era considerado una amenaza fundamental. “Esa determinación no tenía ninguna base fáctica, ninguna en absoluto, ni base legal”, dijo Trump al anunciar su decisión en la Casa Blanca. Esta revocación libera a la industria automovilística de aplicar reglas estrictas en materia de emisiones de gases. Trump dijo que estaba complacido de derogar “una desastrosa política de la era Obama que dañó gravemente a la industria automotriz estadounidense e impulsó enormemente los precios para los consumidores”. La norma “no tenía base en los hechos, no tenía ninguna en absoluto, y no tenía base en la ley”, declaró Trump en una ceremonia en la Casa Blanca. “Por el contrario, a lo largo de las generaciones, los combustibles fósiles han salvado millones de vidas y han sacado a miles de millones de personas de la pobreza en todo el mundo”. Trump y el jefe de la agencia de protección ambiental (EPA), Lee Zeldin, pusieron como ejemplo el hecho de que los autos estadounidenses apagan sus motores cada vez que frenan completamente ante un semáforo en rojo, gracias a las reglamentaciones actuales. Ese tipo de medidas, para reducir las emisiones, y también para ahorrar energía, eran algo “odiado” por el consumidor, dijo Trump. Esta decisión ahorrará al pueblo estadounidense 1,3 billones de dólares, según el gobierno republicano. Bajo presidencia de Obama El texto fue adoptado inicialmente en 2009 por la EPA, bajo la presidencia del demócrata Barack Obama por lo que el exmandatario reaccionó de forma negativa a la derogación. Los estadounidenses “estarán menos seguros” tras revocación de la norma climática, dijo Obama. “Sin ella, estaremos menos seguros, menos saludables y seremos menos capaces de combatir el cambio climático, todo para que la industria de los combustibles fósiles pueda ganar aún más dinero”, escribió el 44o presidente de Estados Unidos en la red social X. Today, the Trump administration repealed the endangerment finding: the ruling that served as the basis for limits on tailpipe emissions and power plant rules. Without it, we’ll be less safe, less healthy and less able to fight climate change — all so the fossil fuel industry can... — Barack Obama (@BarackObama) February 12, 2026 La medida establecía que seis gases de efecto invernadero -incluidos el dióxido de carbono y el metano- son perjudiciales para la salud y, por lo tanto, entran en el ámbito de los contaminantes regulados por la agencia federal. Gran defensor del petróleo y el carbón, Trump ha dado marcha atrás en materia climática desde su regreso al poder en enero de 2025, multiplicando las medidas a favor de la industria de las energías fósiles. Anunciada en julio, su voluntad de derogar el texto de 2009 ha suscitado la indignación de numerosos científicos y organizaciones ecologistas. “Las pruebas científicas relativas al cambio climático provocado por el hombre y sus consecuencias eran inequívocas en 2009 y, desde entonces, se han vuelto aún más alarmantes y convincentes”, recordaron más de 1000 expertos en una carta pública. Trump sacó además a Estados Unidos del Acuerdo de París sobre el clima. A juicio del gobierno, los gases de efecto invernadero no deben tratarse como contaminantes en el sentido tradicional del término porque sus efectos sobre la salud humana son indirectos y globales, más que locales, y minimiza en gran medida el papel de las actividades humanas en el cambio climático. El asunto, que debería desembocar en una larga batalla judicial, podría llegar hasta la Corte Suprema. Los climatólogos han confirmado que el año 2025 ha sido el tercero más cálido jamás registrado en la Tierra, y que los efectos del desajuste del clima se hacen sentir a lo largo de Estados Unidos y el resto del mundo. A pesar de estas manifestaciones tangibles, la lucha contra los gases de efecto invernadero se ha estancado desde hace dos años en el mundo desarrollado por falta de inversiones suficientes en tecnologías bajas en carbono. Respaldo de la Corte Suprema La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó en un caso de 2007 que los gases de efecto invernadero que calientan el planeta, causados por la quema de petróleo y otros combustibles fósiles son contaminantes del aire bajo la Ley de Aire Limpio. Desde la decisión del máximo tribunal, en un caso conocido como Massachusetts vs. EPA, los tribunales han rechazado de manera uniforme las impugnaciones legales a la conclusión de peligro, incluida una decisión de 2023 del Tribunal Federal de Apelaciones de para el Circuito del Distrito de Columbia. La conclusión de peligro es considerada ampliamente como la base legal de una serie de regulaciones destinadas a proteger contra amenazas que el cambio climático vuelve cada vez más graves. Eso incluye inundaciones mortales, olas de calor extremas, incendios forestales catastróficos y otros desastres naturales en Estados Unidos y en todo el mundo. Gina McCarthy, exadministradora de la EPA que se desempeñó como asesora climática de la Casa Blanca en el gobierno de Joe Biden, calificó de temerarias las acciones del gobierno de Trump. “Esta EPA preferiría pasar su tiempo en los tribunales trabajando para la industria de los combustibles fósiles que protegernos de la contaminación y de los impactos crecientes del cambio climático”, destacó. La EPA tiene una clara obligación científica y legal de regular los gases de efecto invernadero, indicó McCarthy, agregando que los riesgos para la salud y el medio ambiente del cambio climático se han “vuelto imposibles de ignorar”. David Doniger, experto climático del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales (Natural Resources Defense Council), dijo que Trump y Zeldin están tratando de usar la derogación como un “tiro de gracia” que permitiría al gobierno invalidar casi todas las regulaciones climáticas. La derogación podría borrar los límites actuales a la contaminación por gases de efecto invernadero de autos, fábricas, plantas de energía y otras fuentes, y podría impedir que futuros gobiernos propongan normas para abordar el calentamiento global. La acción de la EPA sigue a una orden ejecutiva de Trump que ordenó a la agencia presentar un informe sobre “la legalidad y la aplicabilidad continua” de la norma. Conservadores y algunos republicanos del Congreso han buscado durante mucho tiempo deshacer lo que consideran normas excesivamente restrictivas y económicamente dañinas para limitar los gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global. Límites de emisiones en la mira Zeldin y el secretario de Transporte, Sean Duffy, se han movido para reducir drásticamente los límites de emisiones de autos y camiones. Las normas impuestas bajo el presidente demócrata Joe Biden estaban destinadas a alentar a los fabricantes de automóviles a construir y vender más vehículos eléctricos. El sector del transporte es la mayor fuente de emisiones de gases de efecto invernadero en Estados Unidos. En diciembre, el gobierno de Trump anunció también una propuesta para debilitar las normas de kilometraje para la industria automotriz, aliviando la presión regulatoria sobre los fabricantes para controlar la contaminación de autos y camiones a gasolina. La EPA dijo que su retraso de dos años a una norma de la era Biden sobre emisiones de gases de efecto invernadero de autos y camionetas ligeras le dará tiempo a la agencia para desarrollar un plan que refleje mejor la realidad de ventas más lentas de vehículos eléctricos, al tiempo que promueve la elección del consumidor y baja los precios. El plan de kilometraje reduciría significativamente los requisitos que establecen reglas sobre cuánta distancia deben recorrer los vehículos nuevos con un galón de gasolina. Trump manifestó que el cambio bajará el precio de los autos nuevos y aumentará el acceso de los estadounidenses a toda la gama de vehículos a gasolina que necesitan y pueden pagar. Grupos ambientalistas dijeron que el plan mantendría autos y camiones contaminantes que queman gasolina en las carreteras de Estados Unidos durante años, amenazando la salud de millones de estadounidenses, en particular niños y ancianos. Defensores afirman que las normas de la era Biden para autos y camiones limpios están entre las protecciones más importantes y efectivas para abordar la contaminación climática. Agencias AP y AFP

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