Trump anuncia que cortará todo el comercio con España por la negativa de Sánchez a usar sus bases: “Es un socio terrible”
2026-03-03 - 19:14
WASHINGTON.– El presidente norteamericano, Donald Trump, recibió al canciller alemán, Friedrich Merz, en la Casa Blanca el martes para mantener conversaciones sobre temas delicados, que van desde los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán hasta las nuevas amenazas arancelarias de Trump y la reciente visita del líder alemán a China. Sin embargo, más allá de las conversaciones previstas el republicano aprovechó las palabras a los medios tras el encuentro para apuntar contra el gobierno español por negarse a colaborar con los esfuerzos norteamericanos en la guerra en Medio Oriente y para criticar al primer ministro británico, Keir Starmer, por su actitud en el mismo conflicto. Trump calificó a España como “un socio terrible de la OTAN” y lamentó que las relaciones entre Londres y Washington “ya no son lo que eran”. Merz partió de Berlín hacia Washington después de que Alemania y Francia anunciaran planes para profundizar la cooperación en materia de disuasión nuclear, otra medida de los vecinos europeos para adaptarse a los cambios en la relación transatlántica en medio de las continuas amenazas de Rusia y el temor a la inestabilidad relacionada con el conflicto con la república islámica. La reunión con Merz El canciller alemán, recién llegado de una visita al presidente chino Xi Jinping, trabajará para mantener la relación positiva que ha forjado con Trump durante el último año, con la ayuda del liderazgo de Alemania en el aumento de su gasto en defensa. Pero eso requerirá una delicada diplomacia, dada la preocupación de Europa por la legalidad de los ataques a Irán según el derecho internacional y la profunda inquietud por la amenaza de Trump de imponer nuevos aranceles a los productos globales. Merz fue el primer líder europeo en visitar Washington tras los ataques al régimen islámico, que han bloqueado una de las principales rutas de transporte de petróleo del mundo y han sumido en el caos al transporte aéreo mundial, y tras la sentencia de la Corte Suprema del 20 de febrero que declara ilegales los aranceles de emergencia de Trump. Aunque en un principio se esperaba que las conversaciones se centraran en el comercio, es probable que hayan estado dominadas por el ataque estadounidense-israelí, en el que murió el líder supremo de Irán, el ayatollah Ali Khamenei, y otros líderes iraníes durante el fin de semana. El domingo, Merz no criticó los ataques aéreos estadounidenses, pero tampoco respaldó la operación que, según los detractores de Trump, se llevó a cabo sin una explicación suficiente y sin el respaldo legal necesario en el derecho internacional. “Reconocemos el dilema”, dijo el canciller, y explicó que los repetidos intentos de las últimas décadas no han disuadido a Irán de intentar adquirir armas nucleares u oprimir a su propio pueblo. “Por lo tanto, no vamos a dar lecciones a nuestros socios sobre sus ataques militares contra Irán", agregó. En junio de 2025, Merz había aprobado “el trabajo sucio que Israel hace por todos nosotros”, apoyando los ataques contra instalaciones estratégicas iraníes, unas declaraciones controvertidas tanto en Alemania como en el extranjero. Jeff Rathke, presidente del Instituto Americano-Alemán, un laboratorio de ideas con sede en Washington, afirmó que el gobierno de Trump no esperaba mucho de la reunión, ya que no se prevén anuncios de inversiones importantes. Charles Lichfield, director de análisis económico del Centro de Geoeconomía del Atlantic Council, estmió probable que Trump haya estado interesado en hablar con Merz sobre su visita a China y recabar información antes de su propia visita al país, prevista para dentro de menos de un mes. Merz también puede haber aprovechado el viaje para presionar a Trump para que dé más detalles sobre lo que planea hacer en Irán, dijo Julianne Smith, que fue embajadora de Estados Unidos ante la OTAN bajo el mandato del expresidente Joe Biden. Golpe para España Trump dijo además que Estados Unidos cortaría todo comercio con España, después de que el gobierno del primer ministr, Pedro Sánchez, se negara a permitir que el Ejército estadounidense utilizara sus bases para misiones relacionadas con ataques contra Irán. “España se ha portado de manera terrible”, dijo Trump a periodistas durante su reunión con Merz, y añadió que había ordenado al secretario del Tesoro, Scott Bessent, “romper todas las relaciones” con el país europeo. “España dice que no podemos usar sus bases. Podemos usar sus bases si queremos. Podemos volar y utilizarlas. Nadie nos va a decir que no podemos hacerlo. Pero no tenemos que hacerlo”, dijo Trump en referencia a la negativa de Sánchez. Palabras íntegras de Trump: «Algunos europeos, como España, han sido terribles. De hecho, le dije a Scott que cortara todos los tratos con España. Todo empezó cuando pedí que cada país europeo llegara al 5%, que es lo que deberían estar haciendo. Alemania fue entusiasta, todos lo... pic.twitter.com/tQJzUENque — David Alandete (@alandete) March 3, 2026 "No hay absolutamente nada que necesitemos [de España]. Tienen gran gente, pero no tienen gran liderazgo.“, añadió el republicano. Horas antes, el ministro de Relaciones Exteriores español, José Manuel Albares, había asegurado que no esperaba “ninguna consecuencia” después de que España se negara a permitir el uso de sus bases por Estados Unidos. Albares recordó que esas instalaciones son bases “de soberanía española”, y consideró que no hay nada “extraño y sorprendente” en la posición del gobierno europeo. El gobierno de Sánchez argumenta que la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán no tiene encaje en la Carta de Naciones Unidas y, por ello, rechaza el uso de sus bases. Sostiene que la utilización de las bases de Rota, en Cádiz, y Morón de la Frontera, en Sevilla, permite operar dentro de marco de una legalidad internacional, pero no cuando un Ejército actúa de manera unilateral. El ministro insistió en que “somos muchos más, infinitamente muchos más países y millones de personas en el mundo los que seguimos creyendo en el multilateralismo, los que seguimos creyendo en la carta de las Naciones Unidas y en el respeto al derecho internacional“. La principal fuerza de la oposición española, el Partido Popular (PP), defiende que España “debe ser leal con sus aliados”, dijo su vicesecretaria, Cuca Gamarra, que acusó a Sánchez de “aislar” al país con sus decisiones en materia de política internacional. Las críticas a Starmer “Es muy triste ver que la relación evidentemente ya no es lo que era” con Reino Unido, señaló Trump en declaraciones al medio británico The Sun. "Era la relación más sólida de todas. Y ahora tenemos relaciones muy fuertes con otros países de Europa", declaró el presidente estadounidense, elogiando en particular a Francia y Alemania, pero también a la OTAN. Starmer, insistió Trump, “no ha sido cooperativo”. “Debería haber ayudado. Nunca habría pensado ver esto por parte de Reino Unido”, dijo también el republicano sobre el gobierno británico. El premier británico le prohibió inicialmente a los aviones estadounidenses usar bases británicas para los ataques contra Irán que empezaron el sábado. Más tarde aceptó permitir que Estados Unidos utilizara bases en Inglaterra y en Diego García, en el océano Índico, para atacar los misiles balísticos de Irán y sus lugares de almacenamiento, pero no para golpear otros objetivos. Incluso después de que la base británica de Akrotiri, en Chipre, fuera alcanzada por un dron de fabricación iraní durante el fin de semana, Starmer afirmó que el Reino Unido “no se unirá a una acción ofensiva”. Anunció el martes que se estaban enviando a la región un destructor de la Marina Real, el HMS Dragon, y helicópteros con capacidades antidrones como parte de “operaciones defensivas”. El líder británico ofreció una implícita reprimenda a Trump al decir el lunes que el gobierno del Reino Unido no cree en un “cambio de régimen desde los cielos”. “Cualquier acción del Reino Unido debe tener siempre una base legal y un plan viable y bien pensado”, dijo Starmer a los legisladores en la Cámara de los Comunes. “El presidente Trump ha expresado su desacuerdo con nuestra decisión de no involucrarnos en los ataques iniciales, pero es mi deber juzgar qué conviene al interés nacional de Gran Bretaña“, agregó el premier. La fricción entre ambos líderes ha ido en aumento durante meses. La amenaza de Trump de apoderarse de Groenlandia fue denunciada por Starmer y otros líderes europeos a principios de este año. Recientemente, Trump ha condenado el acuerdo de Gran Bretaña para entregar las islas Chagos, donde se encuentra la base de Diego García, a Mauricio, pese a que su administración había respaldado antes el pacto. Peter Ricketts, exjefe del Ministerio de Exteriores del Reino Unido, dijo al periódico The Observer que, bajo Trump, “los estadounidenses han renunciado de hecho a cualquier esfuerzo por ser coherentes con el derecho internacional”. Esa es una línea roja para Starmer, respetuoso de la ley, abogado y exfiscal jefe de Inglaterra y Gales. El ministro británico Darren Jones respondió a los últimos comentarios de Trump en Times Radio diciendo que la relación entre Estados Unidos y Reino Unido seguía siendo crucial, pero que el país había aprendido la lección de su participación en la guerra de Irak de 2003. “Una de las lecciones de Irak fue que es mejor involucrarse en estas situaciones cuando se está alineado con socios internacionales y, como digo, con una base jurídica clara en el plan”, dijo el funcionario. La disputa supone un revés para los esfuerzos de Starmer por cortejar a Trump desde el regreso del presidente al cargo en 2025. El gobierno británico desplegó la alfombra roja para el presidente en una visita de Estado como invitado del rey Carlos III, y Starmer ha elogiado de forma constante los esfuerzos de Trump -hasta ahora infructuosos- por negociar el fin de la guerra entre Rusia y Ucrania. La guerra con Irán ha dividido a los líderes europeos, que se sitúan en un espectro que va desde la condena hasta el apoyo. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, afirmó que aprueba sin reservas la decisión de Trump de atacar Irán y matar a su líder supremo, y calificó la guerra de crucial para la seguridad de Europa. Reino Unido, Francia y Alemania declararon conjuntamente que no participaron en los ataques, pero que estaban dispuestos a facilitar “la acción defensiva necesaria y proporcionada para destruir la capacidad de Irán de disparar misiles y drones desde su origen”. Agencias AP, AFP y Reuters