Suba de precios: cayó un 13,8% un indicador del consumo de carne vacuna, que quedó en el nivel más bajo en 20 años
2026-03-18 - 16:00
En un contexto en el que la faena de hacienda se ubica entre los niveles más bajos de los últimos 47 años, con exportaciones firmes y precios de la carne vacuna en alza en el mercado interno, en el primer bimestre del año el consumo aparente de este producto (es decir, de lo producido lo que quedó en el consumo local descontadas las exportaciones) cayó un 13,8% interanual. En tanto, el consumo por habitante se ubicó en 47,3 kilos anuales, según el promedio de los últimos doce meses con el cierre a febrero pasado. En este indicador la merma fue del 2,5% y quedó, considerando el promedio de los últimos doce meses, en el nivel más bajo en 20 años para el periodo. Los datos surgen de un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), que dio cuenta de una actividad en retroceso. En febrero se faenaron 924.300 cabezas, un 10,7% menos que un año atrás, mientras que en el acumulado del bimestre la caída llegó al 11,1%. Esa menor actividad se tradujo directamente en menos carne producida. En el primer bimestre se generaron 457.000 toneladas res con hueso, lo que implicó una baja interanual del 9,1%, equivalente a unas 45.500 toneladas menos. “Va a dos velocidades”: a contramano del mundo, la soja en la Argentina muestra precios estables y un productor que vende con cautela En paralelo, el consumo interno mostró una caída aún más marcada: se ubicó en 332.700 toneladas, con un descenso del 13,8%, lo que llevó el consumo por habitante a uno de los niveles más bajos en términos históricos como ya se mencionó. En contraste, las exportaciones se mantuvieron firmes. En el primer bimestre, los envíos al exterior alcanzaron 124.000 toneladas, con una suba del 6,6% interanual, lo que también contribuyó a reducir la disponibilidad en el mercado interno. En este marco, los datos reflejaron un mercado tensionado: hubo menos hacienda disponible, la producción cayó, los precios siguieron en alza y la caída del poder adquisitivo golpeó el consumo interno. Al mismo tiempo, la baja disponibilidad de hembras limitó la recuperación del rodeo, por lo que la restricción de oferta no es solo coyuntural sino que también condicionará los próximos meses. Según el informe, la menor disponibilidad de hacienda responde a los efectos combinados de la sequía —entre 2021/22 y 2023/24— y los excesos hídricos registrados en 2024 y 2025, que forzaron ventas anticipadas y redujeron el stock de madres. Esto derivó en menos terneros y, en consecuencia, en una menor oferta de animales para faena. “Es agropecuario”: la Comisión de Agricultura del Senado ya tiene presidente y hay dudas sobre Diputados A esa restricción se sumó la dinámica actual de la faena. Ciccra advirtió que la elevada participación de hembras “se mantiene en valores elevados”. En febrero fue de 48% y en el bimestre de 47,7%, niveles por encima de lo compatible con una fase de expansión del rodeo. Se trata de un dato clave: al enviarse más hembras a faena, se reduce la capacidad de reproducción del stock —es decir, hay menos “fábricas de terneros”—, lo que limita la recomposición del rodeo y condiciona la oferta futura de hacienda. Con menos hacienda disponible, la oferta se achicó y los precios reaccionaron al alza. En febrero pasado, el valor de la hacienda en pie subió 8,5% mensual y 72,7% interanual, en un contexto en el que el valor relativo del ganado alcanzó los niveles más altos de los últimos quince años. Este movimiento también se reflejó en el mostrador. Según el Indec, en febrero los precios de “carnes y derivados” aumentaron 7,2% en el GBA, muy por encima del promedio de alimentos (3,3%), y acumularon en el primer bimestre subas cercanas al 11%, casi el doble de la inflación general del período (5,9%). En el detalle por cortes, las subas fueron generalizadas: el asado avanzó cerca de 10%, mientras que la carne picada, la paleta, el cuadril y la nalga registraron incrementos de entre 11% y 12%.