Sporting logró dar vuelta el 0-3 de la ida ante Bodø/Glimt, al que se le terminó el sueño en la Champions League
2026-03-17 - 21:40
Hubo una clasificación histórica, pero del lado menos pensado. Bodø/Glimt, el equipo que había sorprendido a Europa desde el Círculo Polar Ártico, no consiguió sostener la ventaja de 3-0 conseguida en la ida y quedó eliminado en Lisboa, con la rotunda goleada por 5-0 que le propinó Sporting Lisboa en el partido de vuelta de la Champions League, en una noche marcada por la lluvia, la presión constante y un segundo tiempo que inclinó definitivamente la serie a favor del equipo luso. Durante más de 45 minutos, el plan nórdico resistió. Bajo una lluvia intensa desde el minuto uno y en un estadio empujado por la necesidad, el equipo noruego sostuvo su estructura, defendió cerca de su área y encontró en el arquero ruso Nikita Haikin a una figura decisiva para mantener el arco en cero. El desarrollo era claro: asedio portugués, repliegue nórdico y alguna salida aislada. Incluso, cerca del descanso, estuvo a punto de golpear en una contra que podría haber cambiado el rumbo de la serie. Sin embargo, el primer gol del partido a los 34 minutos marcó el rumbo de la clasificación: el cabezazo de Gonçalo Inácio, tras centro de Trincão desde el córner, encabezaría la remontada. Pero el partido se rompió en la segunda mitad. Sporting aceleró, encontró el descuento y empezó a empujar a Bodø/Glimt contra su propio campo. A los 61 minutos llegaría el gol de Pedro Gonçalves, tras pase al medio del colombiano Luis Suárez. El empate global llegó desde el punto penal, en un contexto de dominio cada vez más marcado. El propio delantero Suárez se hizo cargo, anotando su quinto gol en esta Champions. El equipo noruego, que había sido valiente en la ida, se sostuvo como pudo, cada vez más lejos del arco rival. La prórroga terminó de definirlo. Con el desgaste acumulado y sin capacidad de sostener la posesión, Bodø quedó expuesto. Sporting encontró en los pies del uruguayo Maximiliano Araújo el gol que le daba la clasificación al comienzo del primer tiempo del alargue. Un zurdazo de primera que dejaba a los noruegos más hundidos aún. Casi no hubo reacción ni respuesta del lado visitante. En el tiempo añadido del alargue, llegó el quinto gol que definió todo y desató el grito definitivo de los hinchas portugueses. El joven delantero Rafael Nel cerraba el partido con un zapatazo en el primer palo para el 5-0 final como locales y firmaba una remontada histórica, de una serie que parecía definida. Los goles de la remontada de Sporting El contraste entre ambos tiempos expuso también los límites de un equipo que había construido su identidad desde el control emocional y el juego colectivo. Durante la primera parte, esa estructura funcionó. En la segunda, bajo presión constante, el margen de error se redujo al mínimo. Ese modelo, sin embargo, no se explica por una noche. Bodø/Glimt llegó hasta esta instancia, eliminando a Inter y ganando en fase de liga a equipos como Atlético de Madrid y Manchester City. Sin grandes inversiones, con una base local y con una continuidad poco habitual en el fútbol moderno, construyó un proyecto sostenido en el tiempo. La preparación para este tramo final también respondió a esa idea. El plantel se trasladó a España, a casi 5000 kilómetros de su ciudad, para concentrarse y entrenar en condiciones controladas. El sentido colectivo atraviesa todo. Después de cada gol, los jugadores forman un círculo en el campo. Lo llaman “el anillo”. Es una forma de reorganizarse, de hablar, de sostener el foco. Todo eso, hoy, no alcanzó para reaccionar. En Lisboa, ese modelo encontró su límite. El peso del partido, el dominio rival y el desgaste terminaron inclinando la balanza. Del otro lado hubo una reacción a la altura de las noches grandes de la copa de Europa. Sporting construyó una remontada que ya quedó inscripta en la historia reciente de la Champions: levantó un 0-3 de la ida y avanzó con un 5-0 en la vuelta, una hazaña que lo ubica en una lista selecta junto a equipos como Deportivo La Coruña, Barcelona, Roma y Liverpool, los pocos que lograron revertir desventajas de tres goles o más en series de eliminación directa. Empujado por su gente, sostenido en una presión constante que impulsó el entrenador portugués Rui Borges y decidido a no negociar el ritmo, el equipo local transformó el partido en una cuestión de insistencia. Primero lo llevó al límite. Después lo quebró. Y finalmente lo definió en la prórroga, cuando el desgaste ya había igualado todo. Así, los de verde y blanco no solo dieron vuelta una serie que parecía sentenciada: también se metieron entre los ocho mejores del continente y enfrentarán en los cuartos de final a Arsenal. Para Bodø/Glimt quedó el reconocimiento ganado. Para Sporting, la noche que cambió su temporada. Una de esas que, en la Champions, no se olvidan.