Sospechas de corrupción: el gobierno abrió su Caja de Pandora
2026-03-19 - 03:10
“El video está claro que es nuestro, de las puertas adentro del Gobierno”, enfatizó el jefe de Gabinete Manuel Adorni en su defensa, luego de recibir acusaciones y pedidos de investigación por el uso de vuelos privados. Horas después, estalló de manera desmedida el caso $LIBRA, al conocerse partes del peritaje del celular de Mauricio Novelli, el trader que compromete al propio Presidente y a su hermana Karina en lo que para muchos medios especializados se trata de la estafa global cripto más grande de la historia. En poco menos de una semana el Gobierno abrió su propia Caja de Pandora. Abrir o destapar “La Caja de Pandora” – un mito griego donde la primera mujer, Pandora, abre un recipiente sellado liberando todos los males, enfermedades y desgracias sobre la humanidad- es un modismo que en la actualidad se utiliza para indicar que se puso al descubierto algo que puede acarrear consecuencias nefastas o imprevistas en distintos órdenes. Algo así es lo que está viviendo el Gobierno en cuanto a escándalos de corrupción y filtraciones internas que lo llevaron a perder el norte en cuanto a encontrar una salida, que nunca parece ser la de dar explicaciones y mostrar las pruebas: aún no aparece la factura del vuelo de Manuel Adorni para saber quién y cuanto se pagó en el famoso vuelo privado a Punta del Este. Con $LIBRA sucede lo mismo, el gobierno se esfuerza en minimizar un escándalo al que le llueven pruebas, audios, chats, transferencias y llamados. Situaciones comprometedoras hasta ahora resguardadas misteriosamente por el andar cansino en la instrucción de la causa caratulada “Milei, Karina s/cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública”, a cargo del fiscal Eduardo Taiano. Se ha complicado tanto el escándalo de la criptomoneda que algunos diputados que integraron la Comisión Investigadora recibieron pedidos de abogados querellantes en la causa civil que se desarrolla en Nueva York con el fin de evaluar la apertura de una investigación penal en los tribunales estadounidenses contra Hayden Davis, Javier Milei y demás involucrados. De prosperar esta idea, el propio Milei, pero sobre todo su hermana Karina, deberían analizar cuidadosamente sus reiterados viajes a Estados Unidos, muchos innecesarios, porque en alguno de ellos podría ser alcanzado por alguna indagatoria en tribunales neoyorquinos, lo que generaría un problema mayúsculo en su imagen en ese país y acaso un problema diplomático para la Argentina. Y hasta podría comprometer al estado argentino si se lo propone la demanda, porque fue el mismo presidente Milei quien promocionó la criptomoneda que terminó envuelta en una presunta estafa. Pero encerrado en su propia endogamia, hoy el gobierno privilegia saber de dónde y cómo se filtraron videos que comprometen a Adorni y quién está agitando públicamente las pruebas que llueven todos los días en el caso LIBRA, olvidando que eso, si bien es esencial para conocer a sus propios jugadores, no es determinante en el resultado final del partido. Frente a un electorado exigente que confió en los libertarios creyendo que no se iban a repetir hechos de corrupción pública, hoy no se ofrecen explicaciones convincentes, todo lo contrario, con lo cual terminan por parecerse al pasado que dicen odiar. El Gobierno se muestra tan preocupado en conocer a los responsables, que en las últimas horas algunos integrantes del personal de Migraciones y de Aduana alertaron que se está investigando de dónde salieron las fotos y se grabó el vídeo que le tomaron a Adorni en el aeropuerto de San Fernando, buscando a quienes estaban en ese momento en los lugares cercanos, de acuerdo al ángulo de cada toma, con el fin de sancionarlos. ¿Es más importante eso que mostrar la factura y aclarar todo? Parece que hoy sí. Además, Adorni enfrenta acusaciones sobre sus gastos mensuales que no son acordes a sus ingresos, pedidos de interpelación y hasta una denuncia sobre un contrato firmado entre la consultora +BE -propiedad de su esposa, Bettina Julieta Angeletti- y la empresa naviera National Shipping SA, una firma proveedora de YPF, compañía en la que el propio funcionario se desempeña como director. La diputada Marcela Pagano denunció penalmente a Manuel Adorni por conflicto de intereses, argumentando que la consultora de su esposa Bettina Angeletti fue contratada por distintas empresas públicas como YPF, AySA, Banco Nación, Aerolíneas y la agencia recaudadora ARCA, mediante un sistema de triangulación, aportando la documentación correspondiente. Todo se volvió complejo para el exvocero que suele terminar sus posteos en X con un terminante “Fin”. Algo que desearía hacer ahora con toda esta situación, ponerle fin, pero la realidad no se lo permite. De repente todo se volvió sospechoso en cuanto el círculo más cercano de Milei. En la causa Andis hay 18 procesados, entre ellos su exabogado y amigo, Diego Spagnuolo, pero todo parece indicar que la espuma alcanzaría a Karina Milei y a Eduardo “Lule” Menem, indicados en los audios que se conocieron como los ideólogos de los sobreprecios por el cual la justicia está actuando. Pero hay más. En las últimas horas el sitio Chequeado.com dio a conocer un dato que resulta al menos sospechoso, la Fundación Faro, presidida por Agustín Laje y que reúne a las expresiones de ultraderecha donde abrevan el Presidente y sus colaboradores más cercanos –los encargados de dar la famosa “batalla cultural”-, gastó, entre 2025 y 2026, $ 1079 millones (unos US$ 821 mil) en publicidad electoral en redes sociales a través de la página “Ratio”, y genera suspicacia porque la Fundación Faro “nunca presentó sus balances ante la Inspección General de Justicia (IGJ)”. Dada la cercanía con el poder político de turno, deberían ser mucho más cuidadosos a la hora de demostrar sus movimientos financieros. Laje, que también fue empleado de Novelli en su consultora dando cursos sobre inversiones digitales desde el portal de N&W Profesional Traders, administra un dinero impensado para una fundación nueva. Además, suele tener posiciones homofóbicas y poco relacionadas con la vida democrática, como la falta de reconocimiento a las minorías y con polémicas justificaciones al Proceso de Reorganización Nacional. A todo esto, en lugar de dar explicaciones y desmentir con pruebas cada denuncia, el Gobierno decidió optar por “matar al mensajero”, que como siempre termina siendo el periodismo. Algo similar hacía el kirchnerismo cuando le llovían informes periodísticos sobre corrupción en la obra pública, siempre la culpa le tenían los “medios hegemónicos”, nunca trataban de demostrar su inocencia. Lo que debería observar el propio Milei es desde donde y en calidad de qué habló Cristina Kicrhner el martes pasado. Correr hacia adelante solo posterga definiciones. En estos días Milei está planeando lanzar su próximo libro que, curiosamente, se titulará La moral como política de estado, justamente cuando, como mínimo, está empíricamente demostrado que el Presidente mintió respecto a su “no conocimiento” del entramado previo de la cripto $LIBRA. Hoy, las contradicciones entre el discurso y la acción hacen mella en la credibilidad presidencial. La relación de Milei con Mauricio Novelli tira por tierra los dichos del Presidente cuando se refiere a los empresarios de la UIA como “empresaurios prebendarios”. ¿Qué vendría ser Novelli en el contexto de su relación con el gobierno con todo lo que está tomando estado público esta semana? Según el mito, la Caja de Pandora puede abrirse con facilidad, pero hacerlo conlleva consecuencias tremendas. Lo difícil es cerrarla para que dejen de salir males desde su interior. Aun así, el Gobierno debería intentarlo y aclarar todo lo que haga falta, porque de no hacerlo esto solo parecería revelar una alarmante falta de justificaciones honestas.