Solo el 52%: dos expertos advirtieron sobre una importante brecha de rendimiento en el trigo
2026-03-15 - 16:53
SAN NICOLÁS.- En el marco de Expoagro, especialistas de la Universidad Católica Argentina (UCA) advirtieron que en el cultivo de trigo todavía existe una amplia brecha entre lo que el cultivo podría producir y lo que efectivamente se logra en los campos. Según señalaron, en sistemas de secano hoy se alcanza apenas el 52% del rendimiento potencial, lo que abre un margen importante para mejorar la producción a partir de ajustes en el manejo agronómico. El planteo fue realizado durante la charla “Manejo y brechas del rendimiento en trigo: ¿Qué hacemos bien y qué hacemos mal? ¿Cómo podemos mejorar?”, a cargo de los ingenieros agrónomos Miguel Mac Maney y Horacio Repetto, docentes de la carrera de Ingeniería Agronómica y de la Tecnicatura Universitaria en Producción Agropecuaria de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Agrarias de la UCA. “Realmente sorprendidos”: crearon un sistema que destruye el 99% de las semillas de malezas en la cosecha y ya pusieron un pie en Brasil y Chile Durante la presentación, Mac Maney explicó que el rendimiento del trigo puede analizarse en tres niveles: el potencial, el alcanzable y el logrado. El primero está determinado por factores como la localidad y la estructura del cultivo —entre ellos la fecha y densidad de siembra y el genotipo—; el segundo está limitado por la disponibilidad de recursos como el agua o los nutrientes; y el tercero, el que finalmente se obtiene, suele verse condicionado principalmente por factores bióticos. En ese contexto, el especialista remarcó que muchas de las decisiones que permiten acercarse al potencial no implican necesariamente mayores costos. “Sembrar en la fecha correcta, con el genotipo adecuado tiene el mismo costo que no hacerlo. Usar los recursos potenciales no tiene un costo adicional”, afirmó. Al analizar la situación actual, el ingeniero se detuvo en la distancia que existe entre el rendimiento potencial y el rendimiento logrado en trigo de secano. “Hoy esa brecha es del 52% en los rendimientos de granos del trigo. Esa es la brecha que tenemos que trabajar”, señaló. Según explicó, el objetivo técnico debería ser que los sistemas productivos logren acercarse al 80% del potencial del cultivo. “Ese es el rendimiento que tendríamos que pensar como técnicos o como asesores”, sostuvo. Entre los factores que explican esa diferencia aparecen principalmente cuestiones vinculadas al manejo del cultivo. De acuerdo con distintos estudios realizados en regiones productivas del país, uno de los principales limitantes es la fertilización. En la zona núcleo, por ejemplo, Mac Maney señaló que la brecha productiva está asociada en gran medida a la fertilización fosforada. “Los factores que limitan los rendimientos están en la mayoría de las regiones. Principalmente faltan niveles de aplicación de dosis de fertilizantes”, indicó. El especialista agregó que, en general, también se observan otros problemas de manejo que afectan el rendimiento final del cultivo. “Fertilizamos poco, no elegimos los antecesores adecuados y el uso de fungicidas sigue siendo poco común. Todo eso junto, con otros factores, hace que perdamos rendimiento”, advirtió. A pesar de esas limitaciones, la última campaña mostró resultados destacados. Según recordó, el año pasado se registró un récord de rendimiento promedio de 40,10 quintales por hectárea, impulsado en gran medida por condiciones climáticas favorables durante el ciclo del cultivo. “Las lluvias crearon condiciones excelentes a lo largo de la campaña”, explicó Mac Maney. A eso se sumaron otros factores agronómicos clave, como una máxima intercepción de radiación antes y durante el período crítico del cultivo, temperaturas moderadas, ausencia de heladas y de fusarium durante la floración, además de temperaturas sin extremos durante el llenado del grano. Sin embargo, advirtió que altos rendimientos pueden venir acompañados de menores niveles de proteína en el grano debido a la dilución del nitrógeno absorbido por la planta. “Tener 10% de proteína está indicando que se está por debajo del rendimiento potencial del lote”, explicó. Frente a este escenario, los especialistas destacaron que existe un amplio margen para mejorar la productividad del trigo mediante decisiones de manejo más ajustadas. Entre las herramientas mencionadas figuran modelos agronómicos más modernos, como Triguero 2.0 desarrollado por CREA y la Fauba, que permiten optimizar decisiones como la fertilización nitrogenada, además del uso de criterios de reposición de nutrientes, la elección adecuada de variedades, la definición de fechas de siembra y el monitoreo sanitario permanente del cultivo.