Se firmó la Declaración de Alcalá como hoja de ruta estratégica para los medios de Iberoamérica y Europa
2026-03-20 - 17:10
En un escenario de profunda transformación tecnológica y tensiones geopolíticas, la ciudad de Alcalá de Henares se convirtió el pasado 19 de marzo en el epicentro del debate sobre el futuro del sector informativo. En el marco de la clausura del IX Congreso de Editores CELAC-UE, organizado por EditoRed, más de 50 líderes de medios de comunicación de América Latina y la Unión Europea suscribieron la Declaración de Alcalá, un documento que se erige como un “decálogo estratégico” para salvaguardar el rigor periodístico en la era de la inteligencia artificial. La jornada, celebrada en la sede del Instituto Cervantes, no solo fue un foro de análisis técnico, sino un manifiesto en defensa del español como infraestructura de comunicación y de la ética como baluarte frente a la desinformación. El español: soberanía informativa y cohesión Uno de los pilares del encuentro fue la reivindicación del castellano no solo como lengua, sino como un espacio de poder cultural y soberanía. Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, recordó que “el lenguaje no es un instrumento neutral”, subrayando la responsabilidad de los periodistas al elegir cómo se narran los hechos en un idioma que une a 21 naciones. En esta línea, representantes de medios referentes como EFE, El Tiempo (Colombia) y LA NACION (Argentina) coincidieron en que el español actúa como una “infraestructura” que conecta ciudadanos y contenidos más allá del dominio anglófono. Se destacó la importancia de esta red para fortalecer la memoria y la presencia del mundo hispanohablante en un ecosistema digital globalizado. El uso de herramientas de IA en España ha pasado del 6% al 56% en apenas un año El Decálogo Estratégico de Alcalá El punto culminante del congreso fue la presentación y firma de la Declaración de Alcalá. Este documento establece los compromisos irrenunciables de los editores para enfrentar los desafíos actuales. A continuación, se detallan los diez puntos que componen esta hoja de ruta: El periodismo como servicio público esencial: Se reafirma el compromiso con la defensa de la paz, la democracia y el derecho inalienable de los ciudadanos a recibir información libre, veraz, contrastada y rigurosa. La tecnología como medio, no como fin: El decálogo establece que los avances tecnológicos, incluida la Inteligencia Artificial, deben estar al servicio del periodismo y la sociedad, y no sustituir el criterio ético y humano. Protección de la propiedad intelectual: Se exige el respeto a los derechos de autor de los contenidos periodísticos frente al uso no autorizado por parte de plataformas tecnológicas y modelos de lenguaje. Soberanía lingüística y cultural: Defensa del español y de las lenguas regionales como vehículos de cohesión, identidad y poder cultural en el ecosistema digital global. El editor como garante de la información: En un entorno saturado de contenidos automatizados y desinformación, se refuerza la figura del editor como filtro profesional responsable de la calidad y veracidad de lo publicado. Ética en la era de la Inteligencia Artificial: Compromiso de utilizar la IA bajo supervisión humana, con transparencia hacia la audiencia y asegurando que no se vulneren los principios deontológicos. Seguridad y protección de los periodistas: Exigencia de garantías de seguridad para los profesionales, especialmente en contextos de conflicto, persecución política o amenazas legales. Independencia frente al poder: Ratificación de la independencia editorial frente a presiones políticas, económicas o de regímenes autoritarios que buscan imponer la censura o la autocensura. Compromiso con la igualdad y la inclusión: Promoción de la diversidad, la igualdad de género y la inclusión social tanto en los contenidos como en la gestión de las redacciones. Cooperación internacional (Puente CELAC-UE): Voluntad de crear un marco de colaboración permanente entre los medios de ambos continentes para afrontar la transformación digital y la sostenibilidad del sector. Desafíos éticos y el rol del editor El congreso también abordó la realidad de la IA en las redacciones. Datos aportados durante las mesas de debate revelaron que el uso de herramientas de IA en España ha pasado del 6% al 56% en apenas un año. Ante este crecimiento exponencial, la declaración insiste en que, si bien la tecnología puede optimizar procesos, la supervisión humana es innegociable para mantener el rigor. Por otro lado, voces del periodismo de investigación recordaron que el costo de informar suele ser alto. La desaparición de unidades de investigación en muchos medios fue señalada como una pérdida irreparable que la Declaración de Alcalá busca revertir mediante el apoyo institucional y la colaboración transnacional. Un puente entre dos continentes La clausura contó con la participación del ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, quien instó a construir una “voz iberoamericana conjunta” que defienda el derecho internacional. Albares advirtió que la regulación de la IA es urgente para proteger las democracias, un esfuerzo en el que los medios libres son aliados indispensables. La Declaración de Alcalá no es solo un papel firmado; es la voluntad de un sector que, a pesar de las crisis de modelo de negocio, decide apostar por la ética, la lengua común y la verdad como sus mejores herramientas de futuro.