Se conocieron nuevos detalles de la pickup china que se lanzará en abril
2026-03-26 - 20:51
DMO (Dual Mode Off-road) es el nombre de la arquitectura electrificada que impulsa a la BYD Shark, esta camioneta mediana que, en pleno período de preventa, ya puede reservarse mediante un depósito de US$500. Debajo de su imponente carrocería de 5,45 metros —una longitud que la ubica por encima del promedio del segmento— esconde un conjunto tecnológico que combina un motor naftero turbo con dos impulsores eléctricos, junto a un sistema de tracción integral que forma parte del concepto general de hibridación Dual Mode. Esta plataforma toma elementos de dos desarrollos previos de la marca: el DM-i (Dual Mode Intelligent), que prioriza el funcionamiento eléctrico para maximizar la eficiencia, y el DM-p (donde la “p” remite a powerful), enfocado en el alto desempeño. En qué consiste el sistema DMO Se trata de una arquitectura híbrida enchufable desarrollada específicamente para vehículos con aptitudes todoterreno. El sistema combina un motor naftero 1.5 turbo que funciona bajo ciclo Miller —de 183 CV y 260 Nm— con dos motores eléctricos, uno en cada eje, lo que le permite ofrecer tracción integral sin necesidad de una conexión mecánica convencional entre ambos trenes. El motor eléctrico delantero aporta el equivalente a 230 CV, mientras que el trasero ronda los 200 CV. En conjunto, el sistema entrega una potencia combinada de 437 CV y un torque de 650 Nm, cifras que la posicionan entre las pickups de mayor rendimiento del segmento, con valores que prácticamente duplican a los de muchas medianas tradicionales. A diferencia de los sistemas 4x4 convencionales, que dependen de una conexión mecánica entre ambos ejes, la Shark utiliza un esquema de tracción integral eléctrica (e-AWD), donde cada eje es impulsado de manera independiente. Esto no solo elimina componentes como el árbol de transmisión, sino que también posibilita una distribución del torque más rápida y precisa, mejorando la capacidad de tracción en situaciones de baja adherencia y optimizando el comportamiento dinámico tanto en ruta como fuera de ella. El motor de combustión está dispuesto en forma longitudinal y, en la mayoría de las situaciones, cumple un rol secundario en la tracción, ya sea asistiendo a las ruedas delanteras en determinados momentos o funcionando como generador para recargar la batería. El protagonismo recae principalmente en los motores eléctricos, que ofrecen una respuesta significativamente más rápida que un propulsor convencional y permiten una gestión del torque mucho más precisa. El sistema no utiliza una caja de cambios tradicional, sino un esquema de transmisión de relación directa, lo que contribuye a mejorar la eficiencia y la suavidad de marcha. A los modos de conducción Eco, Normal y Sport —pensados para el uso urbano y en ruta—, la Shark suma otros cuatro específicos para conducción fuera del asfalto: arena, barro, nieve y montaña. Si bien el sistema electrónico gestiona de manera automática la entrega de potencia según el terreno, el conductor puede seleccionar manualmente el modo más adecuado desde los comandos del volante. La batería, ubicada en la parte central inferior del vehículo, tiene una capacidad cercana a los 30 kWh y está protegida por un blindaje que recorre el piso de la camioneta de extremo a extremo, pensado para soportar condiciones exigentes de uso off-road. En cuanto a la recarga, puede pasar del 30% al 80% en aproximadamente 20 minutos utilizando corriente continua de 40 kW. Prestaciones de alto calibre y diferencial dinámico En términos de prestaciones, la marca declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,7 segundos, un registro poco habitual en este tipo de vehículos, junto con una autonomía de hasta 100 kilómetros en modo completamente eléctrico y más de 800 kilómetros combinando ambos sistemas de propulsión. Más allá del sistema híbrido, otro de los diferenciales está en el comportamiento dinámico. La Shark incorpora suspensión independiente de doble horquilla en ambos ejes, una solución prácticamente inédita —al menos en el mercado local— dentro del segmento, donde predominan los esquemas con eje rígido trasero. Esto permite mejorar tanto el confort como la estabilidad, incluso en condiciones más exigentes. A modo de síntesis, desde la automotriz destacan que la camioneta apunta a ofrecer una experiencia superior en términos de confort y suavidad de marcha, sin resignar capacidades todoterreno ni desempeño dinámico. De este modo, la marca avanza hacia el lanzamiento oficial en la Argentina, previsto para mediados de abril.