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Sandra Moñino, nutricionista: estos son los tres alimentos claves que no pueden faltar en tu dieta a partir de los 40 años

2026-03-18 - 12:40

La nutricionista Sandra Moñino explicó qué tres alimentos son indispensables a partir de los 40 años. El límite de la edad supone que nuestro organismo comienza a sentir los desajustes de la mala alimentación. En relación a este tópico, la médica explicó que el pescado, cacao amargo y las semillas de lino son vitales en la pirámide nutricional. El pescado es una proteína rica en vitaminas y minerales que debe estar en la dieta de cualquier persona, sin importar su edad. En este caso, después de los 40, los órganos sienten el trajín de los alimentos de mala calidad que deterioran sus funciones. La opinión de una nutricionista sobre cuáles son los tres alimentos que se deben ingerir después de los 40 “El pescado tiene alta concentración de omega-3 y tiene un efecto antiinflamatorio. Conforme al avance de la edad y los malos hábitos se va generando una inflamación y eso trae un desajuste hormonal”, explicó la especialista. Sin especificar si el orden establece una prioridad, el cacao amargo se ubicó en el segundo puesto. Al igual que el pescado, este producto tiene una gran cantidad de antioxidantes. “Es rico en grasas y actúa como probiótico para las bacterias. Además ayuda a adelgazar”, destacó. Para terminar con su exposición, Moñino dijo que las semillas de lino son cruciales para reducir los principales síntomas de la menopausia en las mujeres. Qué vitamina aporta colágeno y es clave después de los 40 La vitamina C se posiciona como un componente fundamental para la formación y el mantenimiento de las estructuras corporales. Este nutriente actúa como un antioxidante clave en el crecimiento y la reparación de los tejidos en la totalidad del organismo. Su presencia en la dieta facilita la producción de piel, vasos sanguíneos y cartílagos. Además, el cuerpo requiere esta sustancia para la absorción del hierro y el fortalecimiento de la dentadura. De acuerdo con el portal Semana, “la vitamina C emerge como un nutriente fundamental para la formación y mantenimiento del colágeno”. Este elemento neutraliza los radicales libres, moléculas que provocan estrés oxidativo en la dermis. La disponibilidad constante de este nutriente garantiza la salud de las articulaciones a medida que las personas envejecen. Su acción directa en los tendones y ligamentos permite una recuperación más eficiente ante el esfuerzo cotidiano que realizan los individuos. El cartílago recibe los beneficios de este proceso de reconstrucción celular de manera constante. Sin embargo, el organismo pierde la capacidad de regenerar proteínas estructurales de forma progresiva con el paso del tiempo. Las células encargadas de esta producción ralentizan su actividad habitual tras cumplir determinados hitos biológicos. La pérdida de densidad ósea representa uno de los riesgos principales para el sistema esquelético humano. El dolor articular surge como una manifestación clara ante la falta de flexibilidad en los tejidos conectivos. La piel también manifiesta el déficit proteico, ya que las arrugas y la pérdida de textura constituyen consecuencias directas de la baja actividad celular regenerativa. Los huesos y los cartílagos dependen de la disponibilidad adecuada de colágeno para mantener su firmeza original frente a las presiones externas. La alimentación desempeña un papel crucial en la fijación de estos elementos indispensables en el cuerpo. Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA

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