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Sabrina Carpenter, en la Argentina: el motivo por el que decidió extender su estadía y su obsesión por las empanadas

2026-03-19 - 23:30

Su llegada al país se dio en el marco del Lollapalooza. Sabrina Carpenter fue la encargada de cerrar el festival con un show que tuvo de todo y del que todavía se sigue hablando: la puesta en escena como si fuera un programa de televisión, sus sonidos y coreos pegadizas, y su “arresto” (un ritual de sus conciertos) a María Becerra enloquecieron a sus fans y, también, llamaron la atención de aquellos que no la conocen tanto. “Han sido maravillosos. Tengo muchas ganas de volver pronto. ¿Puedo?”, lanzó la intérprete de “Good Graces” al finalizar su performance, sembrando la expectativa de un pronto regreso. Sin embargo, Carpenter nunca se fue del país. Según pudo saber LA NACIÓN, la rubia decidió retrasar su vuelta a casa -que estaba prevista para principios de esta semana- y disfrutar de unos días más en Buenos Aires, ciudad de la cual se declaró fanática. Acompañada por su hermana y una amiga, la cantante está aprovechando estas vacaciones improvisadas para visitar los rincones porteños más emblemáticos y disfrutar de la gastronomía local, dejando en claro que las empanadas son su comida predilecta. “Se ha pedido mucho room service con esa comida y con yerba mate”, reveló la fuente consultada, algo que fue confirmado por la propia intérprete en sus redes sociales. Allí, dejó registrado cómo fueron sus días desde su llegada el pasado jueves 12 de marzo y el carrusel de fotos en su feed tiene de todo: helados en cucurucho, caminatas por Palermo, almuerzos en su habitación, siestas placenteras y excéntricos looks, que incluyeron un atuendo muy especial: la camiseta albiceleste. “Buenos Aires & Santiago. Dos de las multitudes más grandes y ruidosas para las que hemos tenido el placer de tocar. ¡Soy la chica más afortunada! Ya quiero volver. Te amo, te amo, te amo”, escribió la artista pop en su cuenta de Instagram resumiendo cómo fue su paso por Argentina y Chile. Inmediatamente, su posteo se llenó de “corazones” y de comentarios por parte de sus seguidores. “La casa y la vereda re argentas, el meo atrás y el helado argentino”, escribió una usuaria sobre una particular foto que Carpenter subió tomando un helado en la calle. “Los pelos totalmente destruidos por la humedad”, observó otra mientras que el resto remarcaba su fanatismo por este país. Como la mayoría de las estrellas internacionales, Sabrina estuvo alojada en la Mansión del Hotel Four Seasons en la zona de Retiro. Allí, fue agasajada con la suite presidencial; un espacio de 200 metros cuadrados que, además de la habitación principal, tiene un comedor y un living. El baño es la parte más lujosa del cuarto, con canillas de oro y mármoles italianos. Sin embargo, según pudo saber LA NACIÓN, durante sus últimas horas en el país la joven de 26 años debió cambiarse de habitación. ¿El motivo? El arribo de AC/DC en el marco de sus shows en River Plate. Después de 16 años, la legendaria banda australiana desembarcará en el Monumental con su Power Up Tour el próximo 23, 27 y 31 de marzo. Debido a que se espera que tengan una estadía prolongada, Carpenter tuvo que mudarse de la suite para dejarla en posesión de los legendarios rockeros. Su última visita La última vez que Sabrina Carpenter pasó por Buenos Aires fue como telonera. La artista fue la encargada de abrir los shows de Taylor Swift en River durante lo que fue el Eras Tour. Allí, se enfrentó a un escenario imponente que la expuso ante una audiencia masiva. Muchos la conocían de las series de Disney, otros la veían por primera vez. Tres años después, ese rol parece haber quedado atrás y Carpenter aterrizó en el país con su propio show. Impulsada por el fenómeno global de su álbum Short n’ Sweet (2024) y una cadena de hits como “Espresso” y “Please Please Please”, la cantante regresó convertida en una estrella pop con todas las letras. “Esto es un mar de gente, se ven increíbles. Este es uno de mis lugares favoritos en los que he cantado”, expresó el pasado domingo ante un hipódromo de San Isidro desbordado que coreaba cada canción como si fuera un clásico.

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