TheArgentinaTime

Roma ya cobra 2 euros para acceder a la Fontana di Trevi: cómo fue el primer día con entrada paga

2026-02-02 - 19:56

ROMA.– Y finalmente llegó el día. Quien quiso este lunes tirar la famosa monedita a la Fontana di Trevi, monumento emblemático de Roma y el más visitado después del Coliseo -hasta ahora de acceso gratuito-, tuvo que pagar una entrada de dos euros. Después de idas y venidas, anuncios y polémicas, en efecto, finalmente entró en vigor este lunes el denominado “ticket” de dos euros para ingresar a la cuenca del monumento, algo que generó sentimientos encontrados entre locales y turistas. Y un escenario muy distinto alrededor de la fuente barroca realizada en 1762 por el arquitecto Nicola Salvi, justo en el lugar que marcó el final de un acueducto en el cruce de tres vías, de ahí su nombre de fontana de “Trevi”. A las dos de la tarde de una jornada de sol radiante, aunque fría, ya no se veía la habitual escena de montañas de cabezas alrededor de la fuente, con cientos de turistas intentando acercarse a la cuenca para tirar la monedita, sino un panorama mucho más ordenado. Había al menos 20 empleados (llamados aquí “stewards” o acompañantes) con pecheras color “azzurro” y una leyenda blanca que dice “Fontana di Trevi” que controlaban que, tras el pago del ticket, se cumpliera el recorrido indicado, marcado por unas barreras, con una entrada a la derecha del monumento y la salida, a la izquierda. Comenzarán a cobrar entrada para visitar la Fontana di Trevi en Roma: saldrá 2 euros desde el 7 de enero Varios periodistas con cámaras filmaban la novedad y se veía mucha menos gente –solo aquellos que pagaron el ticket– a orillas de la espectacular fontana y entre sus escalinatas. El resto de los turistas que prefería no pagar entrada igualmente disfrutaba, aunque desde más lejos, detrás de unas vallas metálicas, de la belleza de este sitio espectacular, inmortalizado por una escena de la La Dolce Vita de Federico Fellini, con una provocadora Anita Ekberg entrando en sus aguas transparentes, llamando a Marcello Mastroianni... Todos se sacaban selfies y fotos, pero desde más lejos y sin poder tirar la monedita al agua, como indica la tradición, para que se cumpla el deseo de volver otra vez a la “ciudad eterna”. La decisión de los visitantes Laura, una joven de 25 años de Granada que está dando una vuelta por Europa en un crucero que se detuvo en Civitavecchia, estuvo entre esa mayoría silenciosa que no pagó el ticket, pero que igual pudo ver perfectamente la impactante Fontana que existe gracias al papa Clemente XII quien, en 1732, lanzó un concurso en el que participaron los principales artistas de la época. “Yo no pago, yo sé que el dinero va para restaurar el monumento y lo respeto, pero no me parece tampoco pagar para entrar a una zona que supuestamente es patrimonio... No me parece”, dijo a LA NACION. Coincidió Julián, de 22 años, oriundo de Córdoba, España, que está de vacaciones junto a Lola, su novia, y que, aunque lamentó no poder desde tan lejos tirar la tradicional moneda, consideró que no correspondía gastar dos euros. Máximo y Rocío Ranz, de Chaco y de vacaciones en Roma, sí lo pagaron. Aunque, como muchos otros turistas, lo hicieron sin saber que era toda una novedad. “No sabíamos que es el primer día que lo cobran”, dijeron a LA NACION, sorprendidos. Otro argentino, Ricardo Speranza, jefe de cardiología del hospital Posadas, de Santos Lugares, también pagó el flamante “ticket” para toda la familia, sin chistar y más que contento. “Augusto, de 12, pagó, pero Isabella que es más chica, no... Y por supuesto tiramos la monedita para volver, como corresponde”, dijo, entusiasmado. “Fue una experiencia muy linda, la recomiendo, es un lugar emblemático de Roma, así que, súper recomendable para venir”, coincidió su esposa, Romina, técnica óptica. El ticket, necesario si uno va a ver la Fontana entre las 9 y las 22 (el último ingreso es a las 21), puede comprarse online –como indican unos carteles– o en el lugar mismo, siempre y cuando uno tenga tarjeta de crédito. La “biglietteria” se encuentra debajo de una carpa blanca levantada en Via della Stamperia, que rodea el costado derecho del monumento. Se puede comprar

Share this post: