TheArgentinaTime

Por qué algunos aeropuertos de California y Nueva York no presentan largas filas para los controles de la TSA

2026-03-23 - 19:31

Ingresar por los puntos de control de seguridad en los aeropuertos de Estados Unidos generalmente es un reto logístico, especialmente si el Gobierno está parcialmente cerrado. A pesar de esto, existe un grupo exclusivo de 20 terminales aéreas que experimentan una situación diferente. Sus filas se mueven con agilidad y los tiempos de espera raramente pasan de tres minutos. La institución que se ocupa del pago de los inspectores y la flexibilidad en su contratación son los factores que permiten este contraste. El factor salarial como clave del contraste en controles de aeropuertos Según un informe de CNN, estas terminales forman parte del Programa de Asociación para la Inspección (SPP, por sus siglas en inglés). A diferencia de la mayoría de los aeropuertos, donde los agentes pertenecen a la Administración de Seguridad del Transporte (TSA), en dichas instalaciones la seguridad queda bajo la responsabilidad de empresas contratistas privadas, siempre bajo supervisión federal. La diferencia económica actual resulta muy drástica. Los empleados federales de la TSA acumulan más de un mes sin percibir su salario debido al estancamiento en el Congreso por la reforma migratoria. En contraste, los inspectores privados reciben su pago de manera puntual. Esta estabilidad financiera evitó las ausencias masivas que paralizan aeropuertos como el Hartsfield-Jackson de Atlanta o el George Bush de Houston, donde un tercio del personal no acudió a sus puestos de trabajo. “Todas las operaciones en los aeropuertos privatizados se desarrollan con normalidad, ya que el pago a nuestros empleados continúa durante el cierre”, explicó Nat Carmack, de BOS Security, empresa a cargo del Aeropuerto Regional de Tupelo. Aunque las pequeñas compañías absorben el gasto de nómina a la espera de que el Gobierno culmine su conflicto y liquide las facturas pendientes, su prioridad es la fluidez del flujo de pasajeros. Aeropuertos con seguridad privada Aunque la normativa y la capacitación son idénticas a las de la TSA, las empresas privadas poseen autonomía para definir la remuneración y la cantidad de personal contratado. Estas compañías han logrado evitar las faltas masivas de personal que afectan a las terminales con empleados públicos. Entre las sedes que utilizan este sistema, destacan: California: Aeropuerto Internacional de San Francisco y Aeropuerto del Condado de Sonoma. Nueva York: Aeropuerto Internacional Greater Rochester. Florida: Orlando Sanford, Sarasota-Bradenton y Punta Gorda. Missouri: Aeropuerto Internacional de Kansas City. Montana: Es el estado con más terminales bajo este esquema (Glacier Park, Great Falls, Yellowstone, entre otros). Mississippi: Aeropuerto Regional de Tupelo. Una transición compleja: el permiso de la TSA Aunque se ha evidenciado la eficacia, privatizar no es un proceso fácil ni rápido. De acuerdo con investigaciones de CNN, los expertos consultados afirman que conseguir el permiso de la TSA y obtener un contrato pueden tardar hasta un año. La agencia federal está obligada a elegir a la empresa apropiada en un tiempo de seis meses, lo que imposibilita que los aeropuertos con problemas en el presente solucionen sus retrasos de manera urgente. Además, el sindicato de inspectores federales (AFGE) sostiene que estos acuerdos suelen quedar en manos del postor con el precio más bajo. Según esta organización, dicho modelo podría incentivar el recorte de gastos en áreas críticas para el personal o la calidad del servicio. Por otro lado, estudios citados por BOS Security afirman que los contratistas privados realizan una labor más eficaz en la detección de elementos prohibidos y presentan mayores niveles de satisfacción entre sus empleados. Por ahora, los aeropuertos bajo el programa SPP se mantienen como zonas de tránsito eficiente para los viajeros. Funcionan bajo un esquema de “asociación” en el que la norma es federal, aunque la administración financiera y humana es privada, lo que asegura que los puntos de control no sufran las demoras críticas del sistema tradicional.

Share this post: