Natalio Botana: “Perón no dio una garantía de sucesión y ese fue el error de su vida”
2026-03-21 - 04:30
La charla con Natalio Botana empieza por la actualidad. Bastó la primera pregunta para que el eminente politólogo trazara una línea que lleva del pasado al presente, con las distancias del caso, y dejara en claro su perspectiva. -¿Gravita hoy la violencia de los años 70 en la vida política del país? -No en el plano de la violencia física efectiva, pero sí en el plano verbal. La idea de democracia republicana, que he abrazado desde mi juventud, supone formas y sobre todo una apertura generosa y amplia hacia la deliberación racional. Y lo que vemos en el país es una irrupción de lo irracional, de lo instintivo, de lo primitivo en el plano verbal. Y esto ocurre en un contexto internacional en que también predomina la violencia verbal proveniente de un país que fue el eje de la reconstrucción democrática del mundo, como los Estados Unidos. Es doblemente preocupante. Al echar una mirada retrospectiva al golpe de 1976 y al gobierno militar que lo siguió, Botana, profesor emérito de la Universidad Torcuato Di Tella, señalará lo que a su criterio fue un error grave de Perón y lamentará la falta de una transición que, tras la caída de la dictadura, permitiera dar mejor basamento a la democracia. Pero sobre todo enfatizará las consecuencias fatídicas a las que se ve arrojada una sociedad cuando desde el poder se señala el mal absoluto y se lo combate en nombre del bien. Perón podría haber apostado por un vicepresidente moderado. Una fórmula de conciliación entre peronismo y oposición hubiera dado una salida institucional a la crisis que se venía -¿Qué factores se conjugaron para incubar el golpe? -Hay causas lejanas y causas inmediatas. Entre las primeras, la gran crisis de legitimidad entre 1930 y 1983. Son 50 años de declinación política del país, con cinco golpes de Estado. En esa etapa se percibe que al poder se llega a través de golpes de fusil. Luego se combinan factores más inmediatos. Por un lado, el factor de la violencia, que irrumpe en América Latina con la revolución cubana. A la violencia redentora de los revolucionarios se le opone entonces la violencia reaccionaria de quienes creen que a la primera no se la detiene a través de la ley, sino a través de una violencia superior y más eficaz. En el contexto regional predominaban las políticas de seguridad de Estados Unidos. Y tenemos el interregno de Cámpora, que significa la articulación de un poder formal con las organizaciones de la violencia, como ERP y Montoneros. Y luego, con el ascenso de Perón al poder, viene el problema más serio. -Ahí se enfrentan los dos extremos del peronismo que Perón había alimentado desde el exilio. -Perón, que conocía a Maquiavelo, utilizó a las organizaciones terroristas revolucionarias, como Montoneros, y después les va a cortar la cabeza. Pero el punto decisivo desde mi enfoque teórico es que Perón liquida su propia sucesión. -Por elegir a Isabel para la fórmula. -Claro. Perón vuelve al país transformado, como él decía, en un león herbívoro. Podría haber apostado por un vicepresidente moderado, como Solano Lima. O Balbín, con quien tuvo una política de mano tendida. Una fórmula de conciliación entre peronismo y oposición hubiera dado una salida institucional a la crisis que se venía. Pero la fórmula fue Perón-Perón y eso implicó