TheArgentinaTime

Natalia Graciano, renovada, habla de su divorcio, su marca, y cómo logró sobreponerse a la muerte de sus padres

2026-03-07 - 03:03

Fue modelo top en los 90, tuvo una revista de moda y desde hace 13 años trabaja en su marca de ropa que no casualmente bautizó Merci. Natalia Graciano, ante todo y a pesar de todo, se siente agradecida. “Todos saben que perdí a mis padres siendo muy joven, con tres meses de diferencia. Tampoco fue fácil divorciarme [del periodista Matías Martin, padre de sus dos hijos] después de 23 años. Pero acá estamos, a punto de dejar la casa y buscar el nuevo nido. Soy cero nostálgica, jamás me engancho con el pasado y, aunque parezca raro, siento que estoy viviendo mi mejor momento”, asegura. -Divorcio más mudanza no es combo fácil. ¿Cómo lográs esta serenidad? -La aceptación y el mirar hacia adelante es mi marca registrada. La vida me enseñó a tachar ítems, mirar todo lo bueno que tengo, y seguir. Entiendo que para muchos podría ser un drama dejar la casa con jardín en la que nacieron mis dos hijos, en la que proyecté la vida. Pero ya está. Ahora estoy feliz buscando mi nuevo departamento, mi barrio, mi atmósfera. Ya vi algo que me gustó, así que hoy el plan fue ir a reconocer la zona con los chicos, evaluar lugarcitos para tomar café y demás. Hace dos años y medio que me separé; ahora tocaba esta movida y estoy contenta. Todos estamos contentos. -¿Estás preparada para el nido vacío? -Por ahora eso no sucederá porque los chicos se vienen a vivir conmigo y será como siempre, un poco acá y otro poco con el padre. Pero claramente eso pasará y también estará bien. Lo que pasa es que yo no me enrosco con nada del futuro. Juro que no pienso en eso. Soy tan del presente, pero a un nivel tan extremo, que de verdad no podría decir nada. Tengo chicos hermosos: Mía estudia comunicación de moda y coquetea con el modelaje. Es impresionante; creo que nació posando. Y Alejo adora la comunicación y los medios, como su padre. Son muy buenos y esa es mi máxima bendición. -¿Te dejarán tener novio? Hace poco se te vinculó a Mauricio Macri... -Pero cero. Dijeron que me había llamado y no sé qué. Lo único que voy a decir es que no salgo con él. Tampoco expondría si me escribe o no, porque no es mi estilo. Pero no lo haría con él ni con nadie. Estoy sola y muy bien. -¿Por primera vez? -Y, diría que de alguna manera sí. Tuve mis relaciones de dos, tres años. Hasta que llegó Matías y se armó la familia. Es algo nuevo. En general estoy con cambios muy fuertes en todos los aspectos. -Se te ve fuerte... -Y bueno, una se va armando. Lo de mis padres fue fatal. Tenía 28 años y era la única de mis hermanos que estaba viviendo con ellos porque soy la menor. Falleció primero papá y a los tres meses, mamá. Eramos una re familia, todo estaba perfecto, hasta que cayó esa bomba. Mis hermanos, más grandes, estaban un poco más armados. Pero yo no entendía nada. Toda la vida mi temor era: ¿y si se muere uno de mis padres? Me asustaba, pero lo imaginaba siendo yo grande. Y no, la vida te cachetea de golpe. Un día papá se mostró un poco perdido, fuimos a la guardia y le dijeron lo del tumor fulminante. No hubo tregua. Todo fue un desastre. -¿Y tu mamá? -Mamá estaba curada de un cáncer, se suponía que era una batalla ganada. Pero no, en medio de todo eso tuvo una recaída sin solución. No puedo explicar lo que fue caer en los mismos médicos, las mismas guardias, las mismas palabras. -¿Cómo se sale de ese círculo de terrores? -Viviendo. Apareció Matías en mi vida, fui madre. No me armé con herramientas, simplemente intenté ser feliz y lo logré. Claro que me hubiese encantado que mis padres conocieran a mis hijos. Por supuesto que fantaseo, me pregunto cómo sería estar con mamá viendo moda juntas, viajando con Mía. Porque ella se dedicaba a esto también. Tuvo su boutique, traía ropa de afuera y hacía conmigo viajazos de chicas, a París o a Nueva York. ¡Si viera ahora a su nieta posando para mi marca! Pero bueno. Me pasó que la vida se cortó en dos partes. La etapa hija desapareció abruptamente, pero apareció todo lo otro. Yo siempre le encuentro algo bueno a lo malo. -Enorme virtud. -Sí, pero no es que no sufra. Quiero decir que no es que la paso bien nada más. Yo cuento lo feliz que estoy con mi proyecto, Merci, pero tuve que hacer ajustes, el momento del país y la industria textil sabemos que no es óptimo, y yo estoy solita y sola. Ya no se piensa en hacer un salto sino en sobrevivir. Pero se supone que soy buena en eso. -¿Hoy te definís como diseñadora? -Sí, cien por cien. Hace 13 años que estoy en esto, me preparé y trabajo un montón. Al principio era otra actitud, digamos que no salí con estridencias. Soy naturalmente de perfil bajo, pero no es que lo hice por traumas o por miedo al qué dirán. Es mi forma. Igual, ya separada, siento que me abracé más al proyecto. Vivo pensando, ejecutando, trabajando para reinventarme. Este año la colección será más chica, pero me produce un orgullo y un placer enormes. Surfear en aguas bravas lleva su esfuerzo, pero también existen beneficios. Hay crisis, sí. Pero sigo. -Tuviste una pareja famosa, pero siempre se mantuvieron lejos del run run mediático... -Gracias a Dios. Y así será siempre. Eso es lo único seguro. Después, con quién me vincule a futuro, ni idea. Mis amigas me preguntan qué visualizo. ¡Y no visualizo nada! No pienso con quién me gustaría estar. Lo único que sé es que no me engancharía con alguien tóxico o superficial. Y siempre voy a cuidar mi vida privada, jamás me van a encontrar para tirar titulares. No voy por ahí. -¿Te molesta que te pregunten por tu divorcio? -No, hasta me parece lógico. Formamos una pareja muy linda, armónica, sólida y lejos de los escándalos. Creo que preguntan porque nadie imaginó la separación. ¡Ni siquiera nuestros hijos! Es extraño, porque al momento de contarlo fue una sorpresa inesperada. Pero logramos hacer las cosas bien. Con mi ex nos manejamos de la misma manera que vivimos nuestra relación, con respeto absoluto. -¿Amigas? -Soy mega amiguera. Y conservo muchas del ambiente: Dolores Trull, María Vázquez, Julieta Spina, Andrea Bursten, Lorena Ceriscioli, Jackie Keen, Roxana Zarecki, Solange Cubillo... Y varias más. El mundo femenino es espectacular. Siempre digo que, si bien mi vida no fue fácil, tengo un máster en reconstrucción. Pasé momentos de extrema tristeza, pero siempre estuvieron los amigos. -¿Qué miedos no te dejan en paz? -Podría haber quedado hipocondríaca, pero no. Trabajé la fragilidad y me hice valiente. El tiempo me hizo bien. Tampoco soy pesada con los chicos. Ellos salen todo el tiempo, pero no enloquezco ni pienso en cosas malas. Confío, acepto. ¡No queda otra! Obviamente hablo, les explico los peligros y demás, pero me entrego a la idea de que todo va a estar bien. Los chicos tienen una vida independiente y no se puede controlar todo. Mía, pospandemia, tuvo una operación por un tema de escoliosis y ahí sí casi me muero. Me caí a pedazos, pero también pasó. Duermo bien, sin calmantes. Afronto todo sola y estoy contenta con cada paso que voy dando. -Incluso la mudanza... -Sí, me iré de la casa agradeciendo lo feliz que fui. Nada de armar cajas mirando fotos y ponerse a llorar. ¿Por qué? Si todo estuvo buenísimo y lo que viene también será genial. Creo que la base del éxito es encontrar tus pasiones. Nunca te vas a sentir sola si estás acompañada de proyectos. Yo adoro tener tiempo, disfrutar de la soledad. Y me emociona sentir que descubrí mi próximo lugar para vivir. No puedo explicar la felicidad que me genera eso.

Share this post: