MWC 2026: Tecno revive el sueño del celular modular de Motorola y de Google
2026-03-05 - 11:23
Uno de los dispositivos que más llamó la atención en el Mobile World Congress (MWC 2026), la feria de tecnología móvil que cierra hoy en Barcelona, fue el prototipo del smartphone modular que mostró Tecno, una de las marcas del gigante chino Transsion, top 5 mundial, y que llegó a la Argentina en 2024. Es un smartphone ultradelgado (4,9mm) con su pantalla, su procesador, su cámara y una batería modesta (3000 mAh) que viste una serie de imanes en el dorso del teléfono, y que sirven para fijar accesorios, que pueden transmitir tanto energía como datos, y que son apilables en múltiples combinaciones. Tecno presentó un prototipo de un smartphone modular en el MWC 2026 Por ejemplo, agregar una o dos baterías extra, cada una de 4,5mm; o un teleobjetivo que mejore la cámara original; o un micrófono de largo alcance; un pie para mantener el teléfono erguido; un espejo con luz de relleno, o un parlante para escuchar música. En total son diez módulos que se enganchan a una o más de la ocho “zonas” que tiene el dispositivo en su dorso; dependiendo de la complejidad del accesorio ocupará más de una zona. El que más llama la atención, por su volumen, es el que agrega una cámara con un zoom óptico enorme, y que usa el teléfono solo como visor. Por ahora es un prototipo, no tiene fecha de salida al mercado ni precio. Y los memoriosos recordarán que ya transitamos este camino: hace algo más de una década, en 2013, Motorola creó el Proyecto Ara, con una filosofía muy similar a la de Tecno (crear un teléfono que sea solo una base, al que se le puedan mejorar todas las funciones con accesorios, como en una PC de escritorio); incluso usaba imanes para las diferentes piezas. El proyecto duró dos años, evolucionó pero no prosperó, y Google (entonces dueña de Motorola) lo anuló en 2016, a tiempo para que Motorola develara su familia de dispositivos Moto Z, que duró tres generaciones y que quizá por ser menos ambiciosa fue más efectiva: no era posible modificar el interior del teléfono, pero sí sumar accesorios como parlantes, una cámara con zoom óptico, un gamepad y hasta una impresora portátil. Un camino diferente tomó Fairphone, que vende teléfono “normales” a los que se les pueden reemplazar algunas partes en forma manual: la batería, la pantalla, el módulo de la cámara, el conector USB-C, etcétera. Es interesante ver que pese a que pasaron más de diez años y la tecnología evolucionó mucho en todo ese tiempo, algunas ideas siguen vigentes, por más que sigan pareciendo una quimera. El prototipo de Tecno no permite cambiar la pantalla, ni la memoria ni el procesador base, pero ambos han progresado tanto en esta década que ya tenemos teléfonos a los que se les prometen 6 o 7 años de actualizaciones de sistema operativo: su vida útil es mayor, por lo que una inversión en un ecosistema de este tipo tiene más sentido. A la vez, choca siempre con lo mismo: la PC que se toma de referencia nació con un sistema de conectores estandarizados para los que cualquiera puede fabricar un componente; mientras estas ideas de Tecno, Google, Motorola u otros (Puzzlephone y otros proyectos parecidos) no se transformen en un estándar abierto (o no las adopte un gigante que por volumen las haga estándar) tienen un camino bastante cuesta arriba, pero es más que encomiable la intención de repensar cómo debería ser un smartphone moderno.