Marlene, la madre de Bruce Willis, sorprende a todos a los 90 años como voluntaria de la Policía de Los Ángeles: “Es un ícono”
2026-03-27 - 15:10
Una vocación no tiene fecha de vencimiento. Para muchos es el motor que los mantiene de pie, que les permite sentirse vitales y sobrellevar las dificultades que puede presentar la vida. Marlene Willis tiene 90 años y desde hace 22 es voluntaria en el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD por sus siglas en inglés). Es el alma del lugar, es la que abraza y contiene a los oficiales, la que revisa la documentación y se ocupa de que la redacción de los escritos esté impecable. Allí encontró una familia y se refugió en ellos para sobrellevar el duro diagnóstico de demencia frontotemporal que recibió su hijo. Acá está la segunda parte del descubrimiento. Aunque su apellido es popular, hay una persona de talla mundial que lo lleva: Bruce Willis. ¿Coincidencia? No, para nada. Es su primogénito. Lejos de usar esta información para su propio beneficio, decidió ocultarla para destacarse por sus actos. No obstante, encontró una dulce forma de homenajear al actor y tenerlo siempre cerca. Muchas veces genera curiosidad saber a qué se dedican los padres de los famosos. Mientras están los actores y cantantes que le pasan la antorcha a sus hijos, otros se mantienen completamente alejados del ojo público, aunque a veces hacen apariciones en entregas de premios o en algún evento. Marlene Willis siempre perteneció a este segundo grupo. Aunque en 2006 acompañó al actor a recibir su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, siempre se mantuvo a un costado. Nació en Kassel, Alemania, país en el que conoció a David Willis, un soldado norteamericano que más tarde se convertiría en su marido. Bruce, su primogénito, nació en la ciudad de Idar-Oberstein el 17 de marzo de 1955. Luego llegaron Florence, David y Robert. Se sabe poco sobre la historia de Marlene. Según el sitio oficial del Paseo de la Fama de Hollywood, trabajaba en un banco en Alemania. En 1957 se mudó con su familia a los Estados Unidos, más precisamente a la localidad de Penns Grove, Nueva Jersey. En 1972 se separó de su marido y un par de años después la carrera actoral de Bruce explotó y, para finales de los 80, ya era una estrella de Hollywood. Pero, en medio, la mujer tuvo que hacerle frente a la pérdida más dura: en 2001 murió su hijo menor, Robert, tras ser diagnosticado de cáncer de páncreas. Tenía 42 años. La vocación de ayudar de Marlene Willis Tras la tragedia, Marlene encontró un espacio de sanación: la estación oeste del Departamento de Policía de Los Ángeles, donde trabaja como voluntaria desde hace 22 años. Su aporte es tan valorado que la reconocieron con una placa, una importante distinción. “Quiero ayudar muchísimo. No se imaginan cuánto quiero ayudar”, expresó la mujer en un reportaje para NBC Los Ángeles. A los 90 años, la señora Willis, como se hace llamar, dice presente en su oficina los días martes, miércoles y jueves. ¿Sus tareas? Revisar reportes, tomar notas y chequear la redacción de los escritos. Pero, además, tiene una función probablemente más importante: es la persona que les da un muchas veces necesario abrazo a los oficiales después de una difícil jornada en las calles y hace que “la semana pase más rápido”. Rich Gabaldon, capitán de la comisaría, aseguró que Willis es una “parte fundamental” del equipo. “Es un ícono acá”, sentenció. En ese sentido, recordó que cuando se sumó al equipo, ella lo recibió y le dijo: “Soy la señora Willis, soy voluntaria y es un gusto conocerlo. Lo que necesite, hágamelo saber. Estoy para ayudarlo”. Esas palabras no envejecieron; al contrario, se reafirmaron con el correr de los años. “Así es como me siento internamente. Y él lo recuerda, es increíble”, expresó la mujer. El reconocimiento por 22 años de servicio Willis es exigente pero amorosa, responsable y completamente comprometida con su trabajo. Hace un tiempo recibió una placa de reconocimiento por ser la voluntaria del año del Departamento de Policía de Los Ángeles, distinción que le entregó el exjefe de la estación Michel Moore. “No puedo convertirla en policía, pero al menos puedo darle el mayor símbolo de lo que significa ser policía”, expresó el hombre, quien está retirado de su cargo. Remarcó que Marlene es una de esas personas que “dejan una huella imborrable” en la vida de las personas y que estarán “eternamente agradecidos” por su trabajo. Moore reveló que la historia familiar de Marlene nunca fue un tema de conversación. Pero no porque no estuvieran interesados en su “hijo famoso”, sino porque directamente desconocían este dato de ella. En ningún momento usó su lazo sanguíneo con el protagonista de Duro de matar para obtener beneficios. De hecho, muchos recién lo advirtieron al ver la imagen de ambos en el fondo de pantalla de su computadora: “Creo que él es un caballero y siento mucho el difícil momento que está pasando. Pero Marlene nunca usó su identidad, ni lo involucró, ni hizo referencias de su vida, lo cual me sorprendió”. Marlene Willis definió a la estación como su familia en un “ciento por ciento”. Y el sentimiento es recíproco. “No sé qué haríamos sin ella”, aseguró Galdon. Al mismo tiempo, algunos de sus familiares directos suelen ir a visitarla los sábados. Ella les cocina, aunque aclara que no le gusta para nada hacerlo. Pero, hubo algo que les enseñó a sus hijos biológicos y a los postizos: siempre mirar a las personas a los ojos. El diagnóstico que unió a una familia En febrero de 2023, se conoció públicamente que a Bruce Willis le diagnosticaron afasia, un trastorno que afecta las capacidades del lenguaje, lo que dificulta la comunicación al comprometer la expresión y la comprensión de palabras, lo que desencadenó una demencia frontotemporal. Recibió el acompañamiento y apoyo incondicional de su exesposa Demi Moore y sus tres hijas en común, Rumer, Scout y Tallulah, y de su mujer Emma Heming Willis y sus dos pequeñas niñas, Mabel y Evelyn. Seguramente, como vive en Los Ángeles, recibe visitas de su madre, que reside en la misma ciudad. Así como nunca reveló su verdadero parentesco con Willis en su ambiente laboral, Marlene tampoco habló públicamente sobre la salud de su hijo. Hace tres años, a los pocos días de que se conociera el diagnóstico del actor Wilfried Gliem, cuya esposa es prima de Marlene, dijo que no estaba segura de que su hijo la reconociera. “Marlene dice que su comportamiento es muy lento, que siempre hay una ligera agresividad y que mantener con él una conversación normal ya no es posible”, sostuvo en una entrevista con el médico alemán Blid y vociferó que su preocupación recaía en sus nietas. Sin embargo, se mostró esperanzada con que la familia pueda mantenerse unida para atravesar la difícil situación, algo que no solo sucedió, sino que hoy, a tres años del diagnóstico, está más sólido que nunca.