Love Story, la serie que impacta por su estilismo y recrea los looks de la “pareja dorada” de los Estados Unidos
2026-03-27 - 15:10
“Es un asesinato a la moda”. Con esta frase lapidaria, los seguidores de Carolyn Bessette-Kennedy reaccionaron, a mediados de 2025, a las primeras imágenes de Love Story, la serie de Ryan Murphy sobre la pareja dorada de los Estados Unidos: el hijo del presidente John Fitzgerald Kennedy y su mujer, que fallecieron en un trágico accidente de avión en 1999. Lejos de lo imaginado, tras la filtración de las primeras imágenes del rodaje, surgió una fuerte ola de críticas en redes sociales. Señalaban que el estilismo inicial no lograba capturar la verdadera esencia y el minimalismo impecable de Carolyn Bessette. Ante esta situación, la producción decidió recurrir a Rudy Mance para que reorganizara por completo el vestuario: un diseñador nominado en tres ocasiones al premio Emmy, cuya trayectoria se ha consolidado en Nueva York con una amplia experiencia en teatro y televisión. Mance asumió un rol casi detectivesco para reconstruir uno de los guardarropas más icónicos y difíciles de imitar, basado en el lujo silencioso. En charla con LA NACION, el estilista revela el detrás de escena de la serie que generó furor y un revival de los 90. -¿Cómo fue lidiar con las expectativas que la gente tenía sobre esta pareja? Recibieron muchas críticas el año pasado, ¿qué cambios hicieron sobre la marcha? -Siempre intenté abordarlo desde la representación más exacta posible. Así que, donde teníamos mucha evidencia fotográfica o estaba bien documentado lo que llevaban puesto, intenté ser lo más preciso posible. Con él, John F. Kennedy Jr., fue mucho más fácil, porque fue fotografiado a lo largo de toda su vida, así que tenía una gran cantidad de fotografías en las que basarme. Pero con Carolyn, realmente solo sabíamos cómo vestía desde el momento en que comenzó a ser fotografiada, alrededor de 1996, cuando se juntaron y se hicieron públicos. Por eso que, para contar sobre esos primeros años y cómo se conocieron, trabajé al revés. Miré lo que vestía hacia el final de su vida y luego fui hacia atrás. Así, basado en quien se convirtió, diseñé un vestuario con lo que pensé que ella usaría hacia el principio de nuestra historia. -¿Recordás a Carolyn Bessette como un ícono de la moda? -Empecé mi carrera como asistente de edición de moda en Condé Nast y ella siempre estaba en los mood boards, formaba parte de las conversaciones sobre estilo. Y, desde la primera fotografía que le tomaron, se convirtió en un ícono instantáneo. -¿Cómo se vestía?, ¿usaba ropa de diseño? -Ella trabajaba en la industria de la moda, así que usaba algunas muestras de diseñadores y también mucha ropa masculina. Camisas blancas de hombre extragrandes, que probablemente fueran de John... Incluso hay una escena famosa -que retratamos en la serie- que ocurrió en la vida real, cuando volvieron de su luna de miel. Carolyn llevaba esa preciosa falda tubo color camel de Prada, con botas marrones de Prada y una blusa color negro que en realidad era una Prada negra de cuello en V para hombre que compró en tamaño small. Ella era muy ahorrativa en muchos sentidos. Simplemente encontraba estas cosas y las combinaba, iba a los mercadillos, a las rebajas, y mezclaba esa clase de prendas con muestras de diseñador. -Carolyn trabajaba en el ambiente de la moda, sabía de tu métier, el vestuario... -Sí. Crecí en un pequeño pueblo del Medio Oeste y para 1996 era adolescente y, como todos los demás, era un gran fan. Tenía que ir a tres pueblos de distancia -porque esto era antes de internet-, viajar media hora para conseguir la última edición de Vogue o lo que encontráramos de moda. Miraba cada foto que publicaban. -¿Contaste con la colaboración de Calvin Klein o de otros diseñadores para crear el vestuario? -Trabajamos mucho con varias casas de moda que nos permitieron acceder a sus archivos. En Calvin Klein, fue muy importante para mí encontrar y usar la mayor cantidad posible de diseños vintage originales de esa época. Porque, si la mirás hoy, la casa de diseño tiene una estética bastante diferente, hay muchos logotipos y se han alejado del aspecto minimalista. Así que para Carolyn usamos la mayor cantidad de Calvin Klein vintage que pudimos encontrar. También trabajamos con Prada vintage y Manolo Blahnik nos dejó acceder a sus archivos, al igual que Yohji Yamamoto y que Valentino. Así que encontramos mucha ropa original, y cuando no pudimos dar con las prendas, las replicamos, las creamos nosotros mismos. -¿Qué elegiste para Jackie Kennedy? -Para Jackie usamos mucha ropa vintage de Ferragamo, Gucci, Céline, Chanel y Dior. CBK y la moda de los 90 La serie de FX cuenta con una gran atención inédita. En gran parte por su nostálgico legado: protagonistas, música y, especialmente, un vestuario que le imprime carácter a sus personajes. Aprovechando el furor, en las últimas semanas, biografías de John F. Kennedy Jr. y de Carolyn Bessette fueron relanzadas y algunas de sus pertenencias fueron subastadas. El icónico tapado camel que Carolyn solía lucir [spoiler alert: que Sarah Pigeon usa en la escena en que renuncia a Calvin Klein] se vendió por la suma de 192.000 dólares. Se trata de un diseño de Prada, regalo de Lee Radziwill, la tía de John, que posteriormente Carolyn obsequió a su amiga Rosemarie Terenzio, también asistente de su marido. Con capítulos de entrega semanales, Love Story de Ryan Murphy es furor a nivel mundial -¿Esperabas semejante furor por el estilismo de esta serie? -Sí. Sabía que llamaría la atención porque, tanto JFK Jr. como Carolyn Bessette, son tan icónicos y tan especiales... También por eso es que me encanta trabajar con Ryan Murphy, él pone mucho énfasis en la ropa, en el vestuario. Sabes que será un personaje principal en todos sus programas y esa es una de las razones por las que me encanta colaborar con él una y otra vez. -¿Estás al tanto de que por “Love Story” nuevas generaciones están averiguando sobre la moda de los 90?, ¿qué prendas te ayudaron a reflejar aquella época? -Creo que tiene mucho que ver la silueta de aquella época. Y, en términos de nuestra historia, tres piezas icónicas de los 90 de Carolyn serían los jeans 517 bootcut, sus lentes de sol los Selima Optique, y otra prenda icónica de la época, el vestido lencero como el hermoso diseño que usó en la boda, y que también se vio en chicas grunge como Courtney Love, aunque ella lo usaba en una versión baby doll. -El minimalismo del vestido de novia causó gran revuelo, especialmente porque su diseñador, Narciso Rodríguez, era su amigo personal... -Investigué mucho, obviamente miré todas las fotos y videos que pude del vestido de novia para ver cómo se movía y cómo caía. Para mí era importante hacer esto, no solo con Carolyn, sino también con Narciso que hizo un trabajo increíblemente hermoso. Su diseño realmente transformó la cultura de los vestidos de novia y lo que el mundo pensaba sobre ellos en ese momento. Fue muy importante para mí presentarle mis respetos. -El vestuario es lo más cercano al original de los 90, ¿fue todo con aporte de los diseñadores? -No. Recurrimos a todos los recursos posibles. Colecciones privadas, eBay, cuentas de Instagram que tenían conexiones con tiendas vintage... Revisamos todas las tiendas vintage de Nueva York. También tuve un pequeño equipo en Los Ángeles que revisó las tiendas de allí, así como las casas de alquiler de disfraces, otras como Western Costume y Warner Brothers. Y también buscamos en Etsy, fue la primera opción. Lo más lejos que fuimos fue con un bolso de Prada que encontramos en Ucrania, y luego un abrigo que usó para la infame escena de la pelea –una pelea pública en Battery Park, captada por los paparazzi-, que vino del eBay japonés. -La escena del parque... -Sí, no era un abrigo muy de moda. Probablemente era de él, porque era un abrigo Patagonia de hombre. No podíamos encontrarlo, hasta que uno de mis asistentes dio con uno en Tokio, Japón. Así que lo logramos tener apenas antes de la filmación. -Con tanta exigencia y originales, ¿Ryan Murphy debió aumentarles el presupuesto? -Realmente no recuerdo cuál era el presupuesto. Fluctúa según los episodios, pero lo único que sé es que no me excedí [sonríe], porque probablemente me hubiesen reprendido. View this post on Instagram