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Los socios de Línea Neta cuentan cómo volcaron su historia en su departamento de Experiencia Living 2026

2026-03-29 - 03:10

Para Carolina Tencaioli, el inicio de su alianza con Leandro Abate no comienza con un anillo, sino con una camioneta SEAT roja y una urgencia táctica. Era sábado a la noche y estaban “impecables”, listos para ir a una fiesta. Pero el flete que habían contratado para transportar un mueble falló. No hubo dudas: hicieron la entrega ellos mismos, alterando notablemente la pulcritud de sus atuendos. “La clienta nos miró como diciendo: ‘¿Y ustedes quiénes son?”, recuerda ella riendo. En ese gesto de entregar un pedido a tiempo, aún vestidos de etiqueta, se fundó la ética de su sociedad. Él, administrador de empresas, dividía sus días entre la fábrica de plásticos industriales de su padre y la venta de futones. Ella, estudiante de arquitectura con una sensibilidad que ya viraba hacia el interiorismo y el equipamiento, entendió que en esa dupla había empuje. La amistad, que era el suelo firme, pronto se transformó en una historia de amor y en un proyecto de vida que hoy suma dos décadas, un casamiento y un hijo en común, que se sumó a la hija de Leandro. “Lo profesional nos unió un montón. Nos divertimos mucho trabajando juntos: ese es el motor. El día que ya no nos divirtamos, no lo hacemos más”, dice Carolina absoluta convicción. Nace una marca Línea Neta, su empresa de interiorismo, nació en 2005 en el garage de una casa familiar en San Telmo, un espacio de techos altos que Carolina acondicionó como showroom improvisado. Eran tiempos de audacia digital: fueron los primeros en vender muebles por Mercado Libre, operando bajo el nombre de “Mercado Muebles” antes de que la plataforma fuera el gigante que es hoy. La consagración llegó de forma inesperada cuando una gerenta del Hotel Pestana Buenos Aires les compró un mueble y, pocas horas después, los convocó para realizar el restyling de las suites del hotel sobre la Avenida 9 de Julio. Ese desafío, siendo “muy chiquititos”, los obligó a profesionalizarse a marcha intensa. Hoy, su estudio y local ocupan una esquina patrimonial en Carlos Calvo y Perú, una propiedad antigua que Carolina heredó y que protege con el fervor de quien sabe que San Telmo no es moda, sino permanencia: “Amo San Telmo, tengo una conexión emocional muy fuerte con este lugar”. Pero el río también Carolina y Leandro tienen un barco con el que navegan por el Delta. “Él tiene un vínculo inmenso con el Tigre, específicamente con la náutica. Los dos somos patrones de yate a motor, pero él vive el río, el agua, la naturaleza desde muy chico. Salía a navegar en una lanchita con su papá, que lamentablemente falleció hace un año, así que estamos un poco melancólicos”, cuenta Carolina, agregando que la navegación los ayuda a salir de las preocupaciones cotidianas. Y que es una apasionada de la pesca. Su afición fue cambiando la identidad de Línea Neta, al ir por una funcionalidad extrema que ahora aplican a sus proyectos en tierra firme. El vínculo con el río los llevó a una especialización inusual: el interiorismo de movilidad. Han diseñado desde motorhomes para el corredor automovilístico Leonel Pernía hasta oficinas móviles para la terminal marítima de Escobar. Así, aprendieron que remodelar un bien móvil exige una ingeniería distinta: cada mueble debe tener bordes contenedores para que nada caiga con el balanceo; el uso de mecanismos ocultos (como televisores que aparecen solo mediante control remoto cuando el vehículo está quieto); la exploración de telas hidrorrepelentes y cortinas que funcionan como aislantes térmicos y permiten ver el horizonte cubriendo solo la mitad de la ventana, como las ‘Duette’, de Hunter Douglas. “Crucero” En su departamento de Experiencia Living 2026, “Crucero”, plasman la historia de Ana, Gabriel (un enamorado de la náutica) y su bebé, que tardó años en llegar y, cuando lo hizo, fue con una presencia soberana. “Crear para Experiencia Living un cuarto diseñado cual camarote es mostrarle al público cómo dormimos cada fin de semana: la medida de la cama y la estética general son exactamente iguales a las de nuestro barco”. El lenguaje de la materia En su taller, Línea Neta cultiva un estilo que llaman “mediterráneo moderno” apoyados en maderas macizas como el paraíso (su favorita por su veta tradicional y capacidad de tomar doce tonos diferentes), el petiribí y el incienso. Pero si hay un hilo conductor, es la esterilla natural de ratán, especialmente el tejido americano. Para Carolina, la belleza reside en el “error” humano y la textura: el nudo de la madera, la mancha del cuero o el martillazo que revela el estado de ánimo del esterillador. Su paleta es un homenaje a la tierra: arenas, claros y apenas un toque de negro o chocolate para dar estructura, evitando siempre los tonos oscuros dominantes. Siguen siendo los mismo que discuten apasionadamente sobre un plano, en el taller, para luego almorzar en paz. Ella suele romper los moldes y él quien, más conservador pero con un poder de ejecución imparable, construye mundos en un rato.

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