Los altos precios ganaderos y las nuevas lluvias impulsan la siembra de pasturas
2026-03-28 - 08:10
Claramente, en 2026 se desarrolla una muy buena campaña de siembra de pasturas. “Por el lado de la demanda, luego de un enero tranquilo como consecuencia de la sequía, febrero mostró un fuerte dinamismo en la venta de semilla forrajera, tendencia que se mantiene durante marzo. En ese contexto, registramos un incremento en el volumen de ventas de entre el 20% y el 30% según especies, en comparación con el mismo período del año anterior”, compara Enrique Bayá Casal, titular de la semillería homónima. ¿Sorgo de más de 10.000 kilos?: una empresa explicó qué hacer para tener un superrinde Desde principios de año se observa una pujante demanda en verdeos de invierno -raigrás, centeno y avena- para recuperar rápido el potencial forrajero de los campos. “A partir de febrero se intensificó también la demanda por semilla de pasturas, especialmente de especies para lomas, con fuerte protagonismo de la alfalfa y cebadilla. También hubo un crecimiento significativo en la siembra de pasturas para bajos, con demanda firme de agropiro, festuca y lotus corniculatus”, agrega el empresario. En tanto, hubo un comportamiento expectante de los productores en la compra de fertilizantes, cuyas cotizaciones se balancean como una hamaca al ritmo de las novedades de la guerra. Precios a tiro Por el lado de la oferta, comienza a evidenciarse cierta restricción de algunas especies. En particular, el lotus muestra señales de agotamiento, igual que el agropiro, cuya disponibilidad empieza a verse ajustada. En tanto, el pasto ovillo -que en gran parte se abastece mediante importaciones— también comienza a mostrar signos de escasez. En el caso de la alfalfa, aún se dispone de stock, aunque de mantenerse el ritmo actual de demanda podría registrarse algún cuello de botella hacia adelante. Por ahora hay suficiente disponibilidad de festuca como consecuencia de muy buena cosecha, aunque la demanda continúa firme. En general, los precios de las forrajeras se ubican aproximadamente un 10% por debajo de los valores del año pasado, lo que genera una excelente relación insumo/producto cuando se comparan con los de la carne. De mantenerse condiciones climáticas favorables y altos precios de la hacienda, se prevé que esta tendencia continúe. “Luego de muchos años de estancamiento, resultaría muy positivo terminar de consolidar el crecimiento de la ganadería, el producto estrella de la góndola agropecuaria en la actualidad”, se esperanza Bayá Casal.