TheArgentinaTime

Lisa Kudrow: las lecciones que aprendió en Friends, el regreso de su otro gran personaje y por qué le gusta tanto hacer reír

2026-03-23 - 13:21

Con suerte y mucho viento a favor, un intérprete puede llegar a recibir un personaje en su carrera que le consiga éxito y reconocimiento inmediato. Que el rayo caiga dos veces en el mismo lugar es casi imposible. Y, sin embargo, eso es exactamente lo que sucedió con Lisa Kudrow. Famosa, premiada y querida por encarnar a Phoebe (y Ursula) Buffay en Friends, la actriz de 63 años, logró superar todos los pronósticos cuando apenas un año después de despedirse de Phoebe encontró a Valerie Cherish, el fascinante personaje principal de la comedia The Comeback, que acaba de estrenar su tercera y ¿última? temporada en HBO y HBO Max. Ahora, con ocho nuevos episodios el círculo se cierra con Phoebe y Valerie más cerca que nunca. En 2005, en pleno furor por los reality shows, Kudrow y Michael Patrick King, otra figura central de la TV de los noventa que como showrunner acababa de despedirse de su gran éxito, Sex and the City, crearon The Comeback, una ácida comedia que imaginaba a Valerie (Kudrow) como una actriz con un solo suceso en su haber, una sitcom nada memorable, que no le alcanza para que la contraten de nuevo. Especialmente cuando Hollywood parecía tan empecinado en dejar de lado la ficción para hacer espacio a la TV “verdad”. Con trece brillantes episodios que apuntaban dardos envenenados pero tan graciosos al corazón de la industria audiovisual norteamericana, la primera temporada de The Comeback logró tres nominaciones al Emmy, incluida la de mejor actriz de comedia para Kudrow y una cancelación demasiado prematura. Se decía que las cifras de audiencia no habían cumplido con las expectativas de HBO aunque muchos creían que el humor autorreferencial incomodaba demasiado a los ejecutivos de la TV que se veían reflejados en el programa de formas para nada favorecedoras. Casi diez años después de aquel abrupto final, The Comeback regresó con ocho nuevos capítulos que seguían a Valerie en su renovado intento por volver al centro de la escena en Hollywood, esa vez interpretando una versión de sí misma para una serie de HBO. Una vez más Kudrow fue nominada como mejor actriz de comedia en los Emmy y el programa volvió a despedirse. Hasta ahora. En los ocho episodios que se estrenarán semanalmente todos los domingos, Valerie sigue a la deriva, en busca de otra oportunidad en la primera de Hollywood cuando recibe una propuesta perfecta: ser la protagonista de una sitcom escrita especialmente para ella. ¿El único problema? El escritor en cuestión es una inteligencia artificial. “Es una trilogía”, contesta Kudrow con una sonrisa cuando le preguntan si hay una posibilidad de que The Comeback vuelva a regresar para una cuarta temporada. Simpática pero firme cuando la ocasión lo ameritó la actriz charló la semana pasada vía zoom con un grupo de periodistas de todo todo el mundo, entre los que estuvo LA NACION, sobre cómo el caótico estado del mundo la impulsó a interpretar Valerie una vez más, sus pronósticos sobre la expansión de la IA en Hollywood y cómo fue que Friends se incorporó a la trama de los flamantes capítulos de The Comeback. -¿Qué impulsó esta nueva temporada de la serie después de casi doce años fuera del aire? -De la misma forma en que en su momento los reality shows parecían ser un catalizador para la extinción de la TV guionada, ahora creo que nos recorre un sentimiento similar pero con respecto a la IA. En el principio había algo que decir sobre la producción televisiva en formato reality y de eso surgió The Comeback. En la actualidad, la industria audiovisual está en jaque con el avance de la tecnología y nadie sabe muy bien qué pasará. Esa fue la clave para desarrollar esta temporada. Y el tema va más allá de Hollywood. Sentimos que el mundo escaló a un nivel de desesperación similar al que tenía Valerie en los episodios del comienzo. -¿Cómo cambió el personaje en la última década? -Envejeció diez años (risas). Ganó un Emmy, eso le dio nuevas oportunidades en su carrera, tiene más confianza en sí misma, aunque nada funcionó como lo esperaba. Pero para el momento en que le ofrecen la nueva sitcom, la vieja y conocida desesperación la acompaña porque no trabaja desde hace mucho tiempo. Entre la pandemia y las huelgas de actores y guionistas ya no la convocan para nada, está a la deriva. Qué es exactamente dónde queremos que esté. -Antes y ahora, Valerie parece no sentirse afectada por lo que sucede a su alrededor, por lo que dicen sobre ella, por como la exponen sus metidas de pata constante. -A veces me preguntan si es difícil interpretarla cuando todos alrededor de ella la critican y maltratan. Pero para mí no es para nada complicado. Nunca me sentí mal siendo ella. En muchas oportunidades me cuestioné si Valerie se cree la realidad que ella misma crea. A los demás les molesta lo que le dicen pero ella está perfecta. No sé, lo cierto es que en un punto es admirable. Con Phoebe pasaba algo similar. Ambas comunican un mensaje tipo “así es como yo veo el mundo y no tenés que estar de acuerdo conmigo. Ni me importa si lo estás”. Además, soy una firme creyente en que cada uno crea su propia realidad a partir de cómo percibe el mundo a su alrededor. -¿Cómo elegís qué proyecto aceptar y cuál no? ¿Qué tiene que ocurrir para que valga la pena sumarte a un nuevo trabajo? -Bueno, amo actuar y es divertido que te convoquen. Ya no tengo una compañía de producción así que soy una actriz freelance. Pero en este caso, no se trató de considerar si valía la pena salir de mi casa para hacer The Comeback. Para nada. Valerie Cherish es un personaje muy querido e importante para mí y el trabajo que hacemos en el programa me enorgullece mucho. Me parece que es lo mejor que hice en mi carrera. -¿Hubo una urgencia durante la producción de la temporada para que la realidad no los alcanzara? El tema del uso de la IA en Hollywood está muy presente en la agenda pública. -¡Si! Absolutamente. Cuando nos dieron la luz verde en HBO fue con la recomendación de que lo hiciéramos lo más rápido posible. Cada vez que escuchábamos de otro proyecto que girara alrededor de esta temática entrábamos en pánico. Temíamos que para el momento del estreno todo el asunto de la IA fuera noticia vieja. -En los nuevos episodios se explora el desastre que el uso de esa tecnología puede crear en Hollywood. ¿Tenés la sensación de que hay un serio riesgo de desastre total? -La verdad es que no lo sé. Creo firmemente que el público siempre sabrá lo que le gusta y lo que no. Y tal vez sí haya algún rincón del mundo del entretenimiento hecho con IA que los espectadores disfruten, pero no me parece que vaya a arrasar con todo. -En esta temporada de la serie hay un par de referencias a Friends. ¿Cómo fue que decidiste incluir esos guiños autorreferenciales? -No pudimos evitarlo, todos las escenas de grabación de la nueva sitcom de Valerie las grabamos en el mismo set donde se hacía Friends, en los estudios Warner de Los Ángeles. Me pareció que era un buen chiste que Valerie se parara frente a la placa ubicada en la puerta y solo leyera las películas que se hicieron ahí, que ni siquiera le prestara atención a los programas de TV y dijera: “¡Vamos a hacer el primer éxito televisivo del set 24!”. Eso derivó en esos momentos en que jugamos a que el personaje casi mencione a Friends, pero no llegué a hacerlo del todo. -Uno de los temas que explora la serie en los nuevos episodios es el riesgo de cancelación y cómo Valerie experimenta el rechazo de la industria. ¿Cómo reaccionarías si estuvieses en una situación similar? –Bueno, salvando las distancias y la intensidad de lo que atraviesa el personaje, en la época de Friends, aunque ahora no muchos lo recuerden, hubo un período en que tuvimos reacciones muy negativas. Todos nos odiaban, estábamos sobreexpuestos. Todos juntos decidimos que teníamos que seguir adelante, dejar de participar en campañas de prensa y simplemente hacer nuestro trabajo. Nuestro foco debía estar en la verdadera tarea que teníamos que hacer: decir los textos y grabar el programa. Y eso fue lo que hicimos. -Tu vida profesional gira en torno a la comedia. ¿Qué fue lo que te llevó a dedicarte a hacer reír al público como profesión? -Okay, estoy más acostumbrada a que me pregunten qué tipo de patología tengo para querer hacer reír a la gente todo el tiempo (risas). Creo que las cosas que mejor nos hacen sentir son aquellas que hacemos por los demás, ¿no? Lo cierto es que para mí no hay nada mejor que hacer reír y nada mejor que reírse. Es muy satisfactorio y no tiene nada que ver con el ego. Es catártico y sanador.

Share this post: