La propuesta de un congresista en Florida que podría afectar los vuelos y las remesas entre EE.UU. y Cuba
2026-01-30 - 17:46
La ofensiva política contra el régimen cubano volvió a escalar en Florida con una propuesta que, en caso de avanzar, podría tener consecuencias directas en la conectividad aérea y en el envío de dinero entre Estados Unidos y la isla caribeña. En el centro de la iniciativa está el congresista republicano Carlos Giménez, quien en las últimas horas redobló su presión para cortar lo que define como los “canales financieros” que sostienen al gobierno “comunista” de La Habana. Carlos Giménez propone cortar viajes y remesas entre EE.UU. y Cuba El planteo de Giménez no surge de manera aislada. Durante una conferencia de prensa realizada en Miami, el legislador —acompañado por el también congresista Mario Díaz-Balart, funcionarios locales y referentes del exilio cubano— reclamó el fin inmediato de tres pilares que, según su visión, permiten la supervivencia del régimen castrista: los envíos de petróleo, los viajes y las remesas. El congresista sostuvo que estas vías no solo generan ingresos para el Estado cubano, sino que además fortalecen a una dictadura que, a su entender, reprime a su población y actúa como un actor desestabilizador en el hemisferio occidental. La eliminación de los viajes y de las remesas, advirtió, tendría un impacto directo en los vuelos entre ambos países y en el flujo de dinero enviado desde Estados Unidos hacia la isla caribeña. En ese contexto, Giménez fue categórico al definir el rol del gobierno estadounidense: “La tarea del gobierno es proteger a sus ciudadanos. No hay una agenda de America First más clara que asegurarse de que el cáncer de los regímenes tiránicos sea eliminado de nuestro hemisferio”, afirmó, según el comunicado difundido por su oficina el 29 de enero. Trump firma una orden ejecutiva contra Cuba y respalda la ofensiva desde Florida El reclamo del legislador de Florida se vio reforzado el mismo día por la firma de la orden ejecutiva titulada “Addressing Threats to the United States by the Government of Cuba”. En ese documento, el presidente Trump declaró que las acciones del gobierno cubano constituyen una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos. La orden ejecutiva detalla una extensa lista de acusaciones contra La Habana, entre ellas su alineamiento con países considerados hostiles por Washington, como Rusia, China e Irán, y su presunto apoyo a organizaciones como Hamas y Hezbollah. Además, señala que el país caribeño alberga instalaciones de inteligencia extranjera que buscan obtener información sensible de Estados Unidos. Uno de los puntos centrales del decreto presidencial es la creación de un sistema de aranceles destinado a castigar a los países que vendan o suministren petróleo a Cuba, de manera directa o indirecta. A partir de