La prohibición de celulares en el aula y los recreos suma cada vez más adeptos en Mendoza
2026-03-02 - 14:53
MENDOZA.― El objetivo “celular cero” va ganando terreno bajo distintas metodologías en los colegios privados de la provincia cuyana. De igual forma, mientras que los establecimiento estatales siguen los lineamientos de permisibilidad y “libre elección” dispuestos por el gobierno provincial, hay escuelas de gestión pública que buscan poner un coto a la utilización indiscriminada de los dispositivos en las aulas y los recreos. Según pudo saber LA NACIÓN, más de una docena de colegios privados de renombre ya tomaron cartas concretas en el asunto. Algunos vienen con experiencias desde el 2025, las cuales, en algunos casos, han decidido intensificar de cara a 2026. Otros comenzarán a restringir el uso de dispositivos móviles por primera vez en el ciclo lectivo que recién comienza, con el foco puesto en “mejorar la convivencia y la concentración”. Entre las instituciones privadas que decidieron avanzar con el “veto” al celular se encuentra el Colegio San Nicolás, ubicado en Luján de Cuyo, uno de los pioneros en la materia. Este año, a la restricción del uso de celulares en las aulas que ya había dispuesto el año pasado, el establecimiento educativo sumó la prohibición total de dispositivos móviles durante todo el horario escolar. La medida contó con el apoyo de las familias, unificadas bajo el pacto parental “Espera digital”. La medida fue intensificada tras evidenciar que, incluso con restricciones en el aula, los alumnos seguían usando el móvil en los recreos, afectando la convivencia. “La evidencia internacional, como señalan informes de la UNESCO y organismos de salud, indica que limitar el uso de smartphones en la escuela mejora la concentración, fortalece los vínculos interpersonales y favorece la salud emocional. Sabemos que la tecnología forma parte de la vida cotidiana. No buscamos excluirla, sino educar en su uso responsable”, indicaron, en una comunicación a las familias, las autoridades del Centro Educativo Dios Padre (CEDP), ubicado en Los Corralitos, en Guaymallén, uno de los departamentos más poblados de Mendoza. A partir de ahora, señalaron desde la institución, el uso de celulares, relojes inteligentes y otros dispositivos personales de comunicación digital no estará permitido durante la jornada escolar, incluyendo horarios de clase y recreos, salvo situaciones de extrema necesidad. El establecimiento aclaró que habrá a disposición un teléfono en común con acceso a WhatsApp ante eventualidades y emergencias. A pesar de recomendaciones internacionales y acciones a nivel nacional, como las de los gobiernos de Buenos Aires y Neuquén, la Dirección General de Escuelas (DGE) de Mendoza se mantiene en su posición: considera al celular una herramienta pedagógica, por lo que no prohíbe su uso a nivel estatal, dejando a cada colegio la libertad de definir cuándo usarlo o no. “Creemos que utilizándolo adecuadamente es una herramienta que puede ayudar”, sostuvo el ministro de Educación, Infancias y DGE de Mendoza, Tadeo García Zalazar. De hecho, en la actualidad rige la Ley Provincial 9611, de marzo de 2025, que modificó la anterior Ley 7861, que establecía una restricción al uso de teléfonos celulares en las escuelas de Mendoza. La nueva ley autorizó formalmente el uso de dispositivos móviles en todos los niveles educativos de Mendoza, tanto en instituciones públicas como privadas. Sin embargo, comienzan a asomar iniciativas para poner límites en el uso de los celulares en algunas escuelas estatales. Bajo la dirección de nuevas autoridades educativas, el renombrado colegio público Agustín Álvarez, ubicado en la capital provincial, pondrá en marcha una mesa de debate para tomar acciones al respecto, que podrían derivar en restricciones en el uso tanto dentro de las aulas como en los recreos, según indicaron a este diario fuentes de la institución. Una medida que suma adeptos Entre los últimos establecimientos que decidió tomar medidas de este tipo está el Colegio Universitario Central (CUC), que depende de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), que puso a rodar un régimen de restricción durante toda la jornada escolar, por lo que los dispositivos quedan guardados en cajas, bajo llave. Desde el establecimiento indicaron que se trata de una iniciativa que propicia el cuidado de los alumnos, orientada a “optimizar la concentración, fortalecer el encuentro entre pares y promover el bienestar integral de la comunidad educativa”. El régimen prevé excepciones muy puntuales, como una actividad pedagógica altamente planificada o en casos de fuerza mayor o de emergencias médicas, siempre que tengan el aval del Servicio de Orientación Escolar. Dependiendo de cada establecimiento, la iniciativa de “celulares cero” incluye guardar dispositivos en lockers, en cajas o al ingresar, medidas que permiten, además, bajar los niveles de acoso escolar y las apuestas online, además de fomentar el diálogo interpersonal y los juegos físicos. Es una decisión que tiene dos patas clave: por un lado, el compromiso de las autoridades educativas y, por el otro, el de los padres. Según pudo observar este diario en varias consultas a las familias, se trata de una medida apoyada por los padres. Entre otro de los nuevos adeptos, se destaca el Colegio Corazón de María, que estableció la eliminación total de dispositivos móviles en todos los niveles, buscando “bienestar emocional y convivencia”. En tanto, el Colegio San Luis Gonzaga, otra de las instituciones privadas que viene trabajando en el tema, dispuso para el 2026 una secundaria libre de celulares, con exigencia de dejarlos en casilleros al ingresar. Asimismo, el Colegio Las Candelas, en Luján de Cuyo, determinó la restricción en el nivel secundario, y la Red Apdes Mendoza, que abarca el Jardín Platero, Colegio Portezuelo y Los Olivos, instrumentó políticas de “escuelas libres de celulares”, destacando mejoras en recreos y menos episodios de bullying desde sus primeras restricciones al uso de celulares, que datan de 2025. El Colegio Santo Tomás de Aquino también implementó medidas similares, a través del protocolo “Tecnología Cero”, que fue posible a partir de un convenio con los padres. Por su lado, el Colegio San Jorge mantiene restricciones en el nivel primario y realiza formaciones sobre el uso de pantallas.