La pérdida de la memoria comienza en el sistema digestivo: el sorprendente hallazgo médico
2026-03-17 - 15:20
Investigadores de centros científicos de Estados Unidos y Europa han demostrado, a través de un experimento con ratones publicado en la revista Nature, que el deterioro de la memoria tiene su origen en el aparato digestivo. El hallazgo revela que el envejecimiento gastrointestinal y las alteraciones en la microbiota activan una respuesta inflamatoria que perjudica la conexión entre el intestino y el cerebro. Este proceso, liderado por células mieloides, afecta directamente al nervio vago, lo que explica por qué algunos individuos presentan un envejecimiento mental más acelerado que otros. Respiración holotrópica: De qué se trata y cómo se vive la experiencia que trabaja los traumas La ruta biológica del envejecimiento cognitivo La investigación determinó que el proceso comienza con cambios microbianos y metabólicos derivados del paso del tiempo en el tracto digestivo. Estas alteraciones activan células del sistema inmunitario en el intestino, provocando una inflamación que interrumpe la comunicación fluida con el cerebro. Para verificar esta relación, los científicos realizaron un experimento de convivencia entre ratones jóvenes (dos meses) y ancianos (18 meses). Tras un mes de exposición compartida a la microbiota, los ejemplares jóvenes desarrollaron un microbioma similar al de los viejos y mostraron deficiencias en pruebas de reconocimiento de objetos y resolución de laberintos, niveles de deterioro antes vistos solo en ejemplares de edad avanzada. El papel de la bacteria Parabacteroides goldsteinii El estudio identifica a un agente específico en este proceso: la bacteria Parabacteroides goldsteinii. Según los autores, la presencia de este microorganismo aumenta con la edad, generando la inflamación necesaria para desactivar las funciones del nervio vago. Los expertos comprobaron que, al colonizar deliberadamente los intestinos de ratones jóvenes con esta bacteria, sus capacidades cognitivas disminuían. En contraste, los ratones criados en ambientes libres de gérmenes mostraron un deterioro mental significativamente más lento, lo que refuerza la tesis de que componentes específicos del microbioma impulsan la pérdida de memoria. Consejos para guardar los frutos secos para que no se pongan rancios Posibilidad de revertir el daño cognitivo Uno de los descubrimientos más optimistas del estudio es la reversibilidad de este deterioro. Al restaurar la microbiota original de los ratones jóvenes mediante antibióticos, estos recuperaron sus niveles juveniles de función cognitiva. Asimismo, el equipo liderado por Christoph Thaiss, del Instituto de Investigación Arc de California, constató que restaurar la actividad del nervio vago en ratones ancianos permite recuperar la función de la memoria. Dado que la estimulación de este nervio ya está aprobada en humanos para tratar condiciones como la epilepsia, los investigadores esperan que estos hallazgos puedan trasladarse pronto a la práctica clínica para combatir el deterioro cognitivo relacionado con la edad en personas.