La guerra en Medio Oriente se expande a múltiples frentes y crece la alarma mundial
2026-03-02 - 13:53
DUBÁI.– Los Ejércitos de Estados Unidos e Israel bombardearon a Irán y a sus aliados por tercer día consecutivo el lunes, mientras la ampliación de los ataques en todo Medio Oriente involucra cada vez más actores y amenaza con derivar en una guerra regional a gran escala. Cazas israelíes surcaron los cielos sobre la capital iraní, Teherán. Irán lanzó ataques con drones a través del Golfo Pérsico. Militantes del grupo terrorista Hezbollah respaldados por Irán dispararon cohetes desde Líbano hacia Israel, lo que llevó a Israel a bombardear los bastiones de la milicia en las afueras de Beirut. Aviones de guerra norteamericanos continuaron castigando a Irán. Y tres aeronaves estadounidenses fueron derribadas por las defensas aéreas de Kuwait en lo que el Ejército de Estados Unidos calificó como un “aparente incidente de fuego amigo”, con los tripulantes puestos a salvo. Tres días después de que Estados Unidos e Israel lanzaran un ataque militar masivo contra Irán que mató al ayatollah Ali Khamenei, el líder supremo autocrático del país, no hay señales claras de que el espiral de violencia vaya a terminar pronto, en particular, después de que el presidente norteamericano, Donald Trump, dijera a The New York Times el domingo que Estados Unidos e Israel podrían seguir atacando a Irán durante “cuatro o cinco semanas”. Trump ha ofrecido visiones contradictorias sobre cómo podría terminar la guerra y quién debería asumir el poder en Irán tras la muerte de Khamenei, quien gobernó el país con mano de hierro durante más de tres décadas. Los críticos sostienen que el gobierno norteamericano no tiene un objetivo final claro y que las bajas ya están aumentando, incluidos cuatro soldados estadounidenses cuya muerte fue anunciada por el Pentágono desde el domingo y al menos seis personas en los países del Golfo desde el sábado. Amenaza al régimen Trump reiteró sus llamados a los iraníes para que se levanten y derroquen a sus líderes. Dentro de Irán, donde los residentes han colapsado las autopistas para huir de las ciudades mientras caían las bombas, predominaba la incertidumbre sobre el futuro y emociones que iban desde la aprensión hasta la euforia. Muchos iraníes celebraron abiertamente la muerte del líder supremo, quien gobernó el país durante 37 años y dirigió fuerzas de seguridad que mataron a miles de manifestantes antigubernamentales a principios de este año. Pero los líderes clericales conservadores no han dado señales de ceder el poder. Expertos militares afirman que el poder aéreo de Estados Unidos e Israel, sin fuerzas armadas sobre el terreno, podría no ser suficiente para desalojarlos. Mientras tanto, se ha informado de la muerte de decenas de iraníes en los ataques, incluidos varios que alcanzaron aparentes objetivos civiles. “Están matando niños, están atacando hospitales. ¿Es este el tipo de democracia que Trump quiere traernos? Personas inocentes fueron primero asesinadas por el régimen y ahora por Israel y Estados Unidos”, dijo por teléfono desde Tabriz Morteza Sedighi, un profesor de 52 años. La guerra se extiende a Líbano Un nuevo frente importante en la guerra se abrió el lunes cuando el grupo terrorista Hezbollah, uno de los principales aliados de Teherán en Medio Oriente, lanzó misiles y drones hacia Israel en represalia por la muerte de Khamenei. Israel respondió con amplios ataques aéreos, que según dijo apuntaron a los suburbios del sur de Beirut controlados por Hezbollah y alcanzaron a militantes de alto rango. La agencia estatal libanesa NNA informó que un recuento inicial mostró 31 muertos y 149 heridos. Israel declaró al líder de Hezbollah, Naim Qassem, como “objetivo de eliminación”. Funcionarios dijeron que por el momento no estaban considerando una invasión terrestre de Líbano. Aliados bajo ataque Los aliados de Washington en el Golfo volvieron a ser blanco de misiles y drones iraníes. Una columna de humo negro se elevaba sobre el área cercana a la embajada de Estados Unidos en Kuwait, donde había una fuerte presencia de seguridad, ambulancias y camiones de bomberos. Se escucharon fuertes explosiones en Dubái y Samha, en Emiratos Árabes Unidos, y en Doha, capital de Qatar. Arabia Saudita cerró su mayor refinería después de que ataques con drones provocaran un incendio, en una de varias instalaciones petroleras que se convirtieron en objetivos. En el primer ataque que alcanzó a aliados estadounidenses en Europa, un dron impactó durante la noche en la base aérea británica de Akrotiri, en Chipre. Reino Unido y Chipre dijeron que los daños fueron limitados y que no hubo víctimas. Los aliados europeos se distanciaron de la decisión inicial de Trump de ir a la guerra, al señalar que no alcanzaba el umbral legal de enfrentar una amenaza inminente. Sin embargo, posteriormente dijeron que participarían para ayudar a suprimir la capacidad de Irán de tomar represalias tras los ataques de Teherán contra sus aliados. Un alto funcionario de la Casa Blanca dijo a Reuters que Washington dialogará en algún momento con Teherán, pero todavía no. “El presidente Trump dijo que un posible nuevo liderazgo en Irán ha indicado que quiere hablar y que eventualmente él hablará. Por ahora, la Operación Furia Épica continúa sin cesar”, afirmó el funcionario. Sigue sin estar claro cuáles son las perspectivas a más largo plazo para que Irán reconstruya su liderazgo y reemplace a Khamenei, de 86 años. El presidente electo de Irán, Masoud Pezeshkian, dijo el domingo que un consejo de liderazgo compuesto por él mismo, el jefe del poder judicial y un miembro del poderoso Consejo de Guardianes había asumido temporalmente las funciones del líder supremo. En una publicación en X el lunes, Ali Larijani, influyente asesor de Khamenei, afirmó que Irán no negociará con Trump, quien tiene “ambiciones delirantes” y ahora está preocupado por las bajas estadounidenses. Primeras bajas norteamericanas La muerte de los cuatro primeros militares estadounidenses en la campaña fue confirmada el domingo. Dos funcionarios estadounidenses dijeron a Reuters que murieron en una base en Kuwait. Una campaña militar prolongada podría representar un riesgo político importante para el Partido Republicano de Trump de cara a las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos. Solo alrededor de uno de cada cuatro estadounidenses aprueba la operación, según una encuesta de Reuters/Ipsos del domingo. En un video publicado el domingo, Trump prometió que los ataques militares contra Irán continuarán hasta que “todos nuestros objetivos se hayan alcanzado”, sin ofrecer detalles específicos. Trump instó a las fuerzas armadas y a la policía de Irán, incluido el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, a dejar de combatir, prometiendo inmunidad para quienes se rindan y “muerte segura” para quienes resistan. Reiteró además sus llamados a que los iraníes se subleven. Mientras tanto, la interrupción de los envíos de petróleo a través del Estrecho de Ormuz —por donde transita alrededor de una quinta parte del comercio mundial de crudo a lo largo de la costa iraní— supuso un impacto repentino para las economías globales. Los precios del petróleo se dispararon con aumentos de dos dígitos cuando los mercados abrieron el lunes. Las acciones cayeron y el dólar se fortaleció. La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó el domingo haber alcanzado tres petroleros estadounidenses y británicos en el Golfo y en el Estrecho de Ormuz, y haber atacado bases militares en Kuwait y Bahréin con drones y misiles. Datos de navegación mostraron que cientos de embarcaciones, incluidos buques petroleros y gaseros, echaron anclas en aguas cercanas. El transporte aéreo mundial también se vio gravemente afectado, ya que los ataques aéreos mantuvieron cerrados los principales aeropuertos de Medio Oriente. Agencia Reuters y diario The New York Times