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La Casa Blanca se moviliza para bajar el precio del crudo e incluso analiza aliviar sanciones a petroleros iraníes

2026-03-19 - 18:40

WASHINGTON.- La dramática escalada de los precios del petróleo y del gas natural licuado a medida que Irán intensifica sus ataques contra instalaciones en todo el Golfo Pérsico elevó la presión sobre el gobierno de Estados Unidos, que acusó el impacto y empezó a desplegar una batería de medidas que podrían incluir el alivio de sanciones a buques iraníes que ya están en tránsito marítimo. En la señal más clara de la gravedad que tomó la crisis energética global y el apuro de la administración de Donald Trump por contener los precios del crudo, el secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, afirmó este jueves que la Casa Blanca estudia medidas de emergencia, como desbloquear petroleo iraní para inyectar oferta de forma inmediata al mercado global y usar sus propias reservas. “En esencia, utilizaremos los barriles iraníes -estimados en unos 140 millones- contra los propios iraníes para mantener los precios bajos durante los próximos 10 o 14 días mientras continuamos con esta campaña”, señaló Bessent, quien añadió que Estados Unidos dispone de “muchas palancas” y herramientas adicionales para estabilizar la economía. El anuncio de Bessent se produjo en una jornada de fuerte convulsión en los mercados internacionales, en la que el precio del barril de crudo Brent tocó los 119 dólares y el del gas natural licuado (GNL) europeo subió cerca del 30% a medida que Irán intensifica sus ataques contra la infraestructura energética en todo Medio Oriente. Esa ofensiva del régimen iraní -que continúa pese a los golpes a su cúpula de poder y sus capacidades militares- sugieren que la guerra entró en una nueva fase que podría causar daños económicos duraderos y generalizados a nivel mundial, remarcan los expertos. Además de la posible medida sobre los cargueros iraníes que están en tránsito marítimo, Bessent indicó que Estados Unidos podría realizar nuevas liberaciones de su propia reserva estratégica de petróleo si la presión alcista persistiera debido al conflicto bélico, que está por cumplir tres semanas. La presión sobre los precios de la energía se intensificó en los últimos días por el bloqueo iraní al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde fluye una quinta parte del suministro mundial de petróleo y GNL. Con las nuevas medidas, que se suman a otras anunciadas con el mismo fin en las últimas horas, la Casa Blanca intenta amortiguar rápidamente el impacto del conflicto en los precios del combustible para los consumidores norteamericanos, en momentos en que Trump y los republicanos buscan repuntar en la consideración de los votantes de cara a las cruciales elecciones de medio término del 3 de noviembre próximo. El precio del galón (3,78 litros) de nafta regular subió otros cinco centavos en promedio en Estados Unidos el miércoles, y llegó a los 3,84 dólares, la cifra más alta desde el 25 de septiembre de 2023, según la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA, por sus siglas en inglés). El mes pasado, Trump se había jactado en su discurso sobre el Estado de la Unión que los precios de la nafta estaban por debajo de los 3 dólares el galón. Al hablar con periodistas en el Salón Oval durante una reunión con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, Trump afirmó este jueves que haría todo lo necesario para mitigar la crisis, y remarcó que sería temporal. “Terminará pronto”, prometió. Los comentarios del presidente y de Bessent se produjeron una semana después de que el gobierno levantara las sanciones sobre el petróleo ruso que ya se encontraba a bordo de buques cisterna, permitiendo así que hasta 130 millones de barriles de crudo fluyeran hacia el mercado, según datos de la administración republicana. Esa medida, según los analistas, podría generar fuertes ingresos para Rusia en el marco de la guerra que sostiene desde hace más de cuatro años con Ucrania. Además, como parte de la estrategia para mitigar la crisis, el miércoles Trump suspendió de forma temporal un mandato de transporte marítimo vigente desde hace un siglo con el objetivo de reducir el costo del traslado de petróleo, gas y otras materias primas en el país. El mandatario autorizó que buques con bandera extranjera transporten diversos productos -como carbón, crudo, derivados refinados, GNL y fertilizantes- entre puertos estadounidenses durante los próximos 60 días. La exención corresponde a la llamada Ley Jones, una norma de 1920 que establece que ese tipo de carga interna debe transportarse en buques con bandera, construcción y propiedad de Estados Unidos. La Casa Blanca presentó la medida como un mecanismo para facilitar el envío de productos energéticos clave para la seguridad nacional y evitar desabastecimiento que pueda afectar operaciones militares. Además, en otra medida para aumentar el suministro mundial de petróleo, Estados Unidos flexibilizó las sanciones al petróleo de Venezuela, país con el que la administración Trump trabaja estrechamente tras la captura de Nicolás Maduro, el 3 de enero pasado. Las empresas estadounidenses podrán hacer negocios con Pdvsa después de que el Departamento del Tesoro suavizara las sanciones ―con algunas limitaciones― con una amplia autorización que permite a la empresa estatal venezolana vender directamente crudo a compañías norteamericanas y en los mercados mundiales. Es un cambio radical después de que Washington mantuviera bloqueado por años las transacciones con el régimen chavista y su sector petrolero. “Es un paso más para mitigar las perturbaciones a corto plazo en el mercado petrolero, mientras las Fuerzas Armadas norteamericanas continúan cumpliendo los objetivos de la Operación Furia Épica”, detalló la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, respecto a las medidas del gobierno. En ese sentido, este jueves Trump confimó que el Pentágono haría una solicitud de financiación por valor de 200.000 millones de dólares para la guerra en Irán. El gobierno revisará la solicitud antes de que sea presentada formalmente ante el Congreso. “Es un precio módico a pagar para asegurar que nos mantengamos en la cúspide”, dijo Trump, que negó que Estados Unidos se esté quedando sin armamento. “Queremos estar en la mejor forma posible, en la mejor forma en la que jamás hayamos estado... Estamos haciendo esta solicitud por muchas razones, incluso más allá de lo que estamos tratando en relación con Irán. En cuanto a las municiones en particular: en el segmento de alta gama tenemos muchas, pero las estamos preservando”, explicó el presidente.

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