La Bestia, en su hábitat: Merentiel encontró su lugar y ya figura entre los máximos goleadores de Boca en el siglo
2026-03-06 - 13:03
“Agarrá la 16”, le dijo Marcelo Delgado, gloria de Boca, el día de su presentación en el club. No era un número cualquiera. Con esa camiseta, el Chelo había ganado casi todo: tres Copas Libertadores, una Intercontinental y varios torneos locales, que lo convirtieron en uno de los máximos referentes xeneizes de los últimos tiempos. “¿Seguro?”, consultó, tímido, Miguel Merentiel, intentando mantener el perfil bajo. Ninguno imaginaba que, tres años después, el uruguayo terminaría marcando más goles con la camiseta de Boca que el santafesino en cuatro. Con su doblete ante Lanús, la Bestia llegó a los 53 gritos con la azul y oro y se metió entre los máximos artilleros del Xeneize en el siglo XXI. Tras una sequía de seis partidos, el delantero volvió al gol ante Gimnasia de Mendoza (1-1) y confirmó la levantada en la Fortaleza, con un tanto de cabeza y una definición de lujo ante la salida del arquero. No parece casualidad: ante el Lobo mendocino y el Granate ocupó la posición que mejor le sienta, en la que se mueve con mayor naturalidad y donde mostró su versión más completa: de segunda punta, liberado de un sistema demasiado rígido y secundado por un “9” pivoteador como Adam Bareiro, quien llegó para aportar soluciones en ataque más allá de su cuota goleadora. El sanducero de 30 años, capitán y figura de Boca en el Mundial de Clubes disputado en Estados Unidos, es de los pocos jugadores que mantuvieron la confianza de los hinchas pese al pronunciado bajón del equipo. En parte, por su sacrificio, una cualidad que en Boca no se negocia; pero también por el contexto: un equipo que no lo acompañaba y una posición que no le resultaba natural, como único 9 en un esquema 4-3-3 con dos extremos, obligado a jugar de espaldas y a fajarse con los defensores para generar situaciones de gol. Un rol que supo cumplir por pasajes, pero que no le permitió explotar su potencial. Para Merentiel, la presencia de Bareiro fue un oasis en medio del desierto. Porque el paraguayo no solo aporta en la red; también lucha, incomoda y desgasta a los rivales, tareas que antes recaían casi exclusivamente en el charrúa y que muchas veces le restaban energía para definir las jugadas. El gol ante Gimnasia fue una muestra clara: tras un centro de Blanco, Bareiro amortiguó la pelota en el área y el exPalmeiras, sin marca, facturó con un tiro cruzado. Ante Lanús, el tanto de Santiago Ascacibar nació de una pared fallida entre ambos, con Merentiel suelto y perfilado de frente al arco. Frente al Granate, uno de los pocos rivales a los que aún no les había marcado con la camiseta de Boca, el atacante alcanzó sus 53 gritos en el club. Esa cifra lo ubica en el 26° lugar entre los grandes anotadores de la historia xeneize, muy cerca de Ernesto Mastrángelo y Alfredo “el Tanque” Rojas (56), y a la vez lo deja a tiro de Jorge Comas y Ricardo Gareca (64). Además, lo posiciona en el séptimo puesto entre los máximos goleadores de Boca en el milenio, apenas por detrás de Martín Palermo (164), Carlos Tevez (94), Rodrigo Palacio (82), Juan Román Riquelme (76), Darío Benedetto (71) y Guillermo Barros Schelotto (59). “Se abrió el arco. Estoy feliz de representar esta camiseta que es tan grande”, dijo Merentiel no bien terminó el partido en declaraciones al Canal de Boca. Y agregó: “Habíamos tenido chances también contra Gimnasia de Mendoza, pero no quisieron entrar. Necesitábamos el triunfo y estamos agradecidos a la gente, que siempre nos alienta. En Lanús, en la Bombonera y en Salta (por la Copa Argentina) también”. Los festejos, además, trajeron una alegría extra. Luego del partido, Merentiel anunció junto a su esposa, Victoria Nolla, que están en la dulce espera de Fausto, el segundo hijo de la pareja. Con vínculo con Boca hasta diciembre de 2027, su idea es radicarse en la Argentina -obtuvo la doble ciudadanía en junio del año pasado- y proyectar una carrera larga en el club, pese a que se encuentra en negociaciones con la dirigencia para actualizar su contrato. “Le he pedido al presidente, sin tener mucha suerte, una mejora salarial que esté a tono con lo que es Merentiel hoy en Boca”, explicó su agente, Marcelo Tejera. “Ofertas por Merentiel hay en todos los mercados de pases; lo que sucede es que no pudimos avanzar con ninguna y la idea, desde hace ya varios meses, es quedarse. Si yo le pregunto, él me dice: ‘Yo prefiero terminar mi carrera en Boca’”, sostuvo el exfutbolista xeneize en diálogo con el medio uruguayo Minuto 1. En enero de 2023, Boca pagó 789.474 dólares al Verdao por su préstamo por un año. Once meses después, ejecutó la opción de compra por el 70% del pase a cambio de 3.076.923 dólares. Hoy, su cláusula de rescisión es de 18 millones de euros. En Boca reconocen las charlas con el empresario, aunque prefieren mantener la cautela. Recuerdan que Merentiel ya tuvo una recomposición importante en su contrato en febrero de 2024 y que, si bien analizarán la situación, confían en que el delantero permanezca en el club al menos por dos temporadas. Claudio Ubeda, por lo pronto, lo considera una pieza vital: “Significa mucho, es un chico simpático, divertido. Agiganta la risa en el vestuario y genera que el grupo se sienta fortalecido y juegue cada partido como si fuese una final”, destacó el DT. A corto plazo, el objetivo de Merentiel es sostener su nivel en Boca y buscar una última chance en la selección uruguaya, dirigida por Marcelo Bielsa, quien hasta ahora solo lo tuvo en cuenta para la doble fecha de eliminatorias de septiembre de 2024 frente a Paraguay y Venezuela, aunque no llegó a sumar minutos. En el horizonte aparecen los últimos compromisos previos al comienzo del Mundial, donde la Celeste compartirá grupo con España y podría cruzarse con la Argentina en 16avos de final. Sus goles, ahora, valen más que antes. En la cancha, y también afuera.