Jano Martínez, el hermano de Lautaro, el distinto que se replanteó si podía jugar y conduce a Ferro en la Liga Nacional de básquetbol
2026-03-17 - 15:20
Chomba con diferentes tonos de verde, cuello y mangas blancas; pantalón de la selección argentina de fútbol, zapatillas de vestir blancas y una sonrisa muy característica que sostiene a cada paso en el tradicional estadio Héctor Etchart, por donde camina con la misma soltura que lo hace en cada cancha de básquetbol. Jano David Martínez no tiene el porte físico habitual de un jugador promedio (mide 1,78m), pero sí un talento y una personalidad por encima de la media con los que, a sus 22 años, conduce con creces al campeón de la Liga Sudamericana 2025 y al líder de la Liga Nacional 2025-2026: Ferro Carril Oeste. En el corazón del barrio porteño de Caballito hay un equipo que se las trae y hace olvidar, al menos por un rato, el irregular presente del fútbol que sigue estancado en la Primera Nacional y no puede volver a la primera división. Y, en ese plantel, hay un chiquito de Bahía Blanca que viste la camiseta número 6 y con mucho desparpajo brilla en un deporte reservado casi exclusivamente para gigantes. Siempre ante la fija mirada del emblemático León Najnudel, inmortalizado en un cuadro del legendario escenario en el que los hinchas del Verdolaga arman su fiesta cada vez que sale a escena el conjunto dirigido por Federico Fernández. Es una mañana nublada en Caballito. Mientras Ferro intenta sostenerse entre los líderes del torneo y, sin ánimos de cargar físicamente a los jugadores, el entrenador Fernández concluye el entrenamiento poco antes del mediodía. Minutos después, Jano asoma del vestuario para hablar con LA NACION de su fabuloso presente y el del club al que representa, sus inicios en el básquetbol en Villa Mitre y cómo, sin proponérselo, se convirtió en profesional. Y también de su hermano Lautaro, el delantero de Inter que fue campeón con la selección argentina de fútbol en Qatar 2022 y con quien no comparte la actividad, pero sí lo que conlleva ser un atleta de elite en una familia que respira deporte. -¿Esperaban estar en este lugar a esta altura de la temporada? -No, no lo esperábamos. La verdad que es un presente soñado en lo grupal y en lo personal. Desde el primer momento conectamos mucho como equipo y supimos que las cosas iban a andar bien. Esa fue la clave para arrancar como arrancamos, ganando la Liga Sudamericana que hace mucho el club no ganaba algo y fue muy importante. Nuestro objetivo era mejorar lo del año pasado o igualarlo, y creo que lo estamos superando. -¿Cuánto influyó el gran cierre que tuvieron la temporada pasada en la Liga Nacional? -El año pasado fue un vaivén de buenas y malas. Creo que después de la segunda parte mejoramos mucho y nos dimos cuenta de que podíamos ganar partidos muy importantes. La serie con Gimnasia de Comodoro Rivadavia en la reclasificación nos dio mucha fuerza para poder seguir y con Boca estuvimos en ventaja 2-1 y en el cuarto partido no lo supimos cerrar por pequeños detalles. Nos fuimos con buenas sensaciones y creo que esta temporada lo estamos llevando bien. View this post on Instagram Ferro ya hizo historia en la temporada 2025-2026 con la obtención de la Liga Sudamericana. La conquistó de forma invicta y cortó una racha de 39 años sin sumar una estrella porque las últimas habían sido en 1987 en La Liga Nacional, certamen que también conquistó consecutivamente en 1985 y 1986; y en el Sudamericano de Clubes, donde previamente había celebrado en 1981 y 1982. “Fue una locura”, rememoró Jano. Y reconoció: “No nos habíamos preparado para eso, se nos fueron dando las victorias y en un momento dijimos ‘che, lo podemos lograr’”. Además, sostuvo que fue “un logro importante para el club” y, también, para el plantel que demostró su potencial a lo largo del certamen internacional y en el triunfo final sobre Regatas Corrientes 85 a 68. -¿Existe la presión en un club como Ferro, histórico del básquetbol argentino? -Cuando vine sabía a qué club venía, un club histórico de la Liga Nacional. Hay una presión linda de no fallarle a la gente que paga su entrada y también la presión que tenemos nosotros de ganar para seguir como estamos. Se siente mucho el cariño desde que ganamos la Sudamericana, se siente en los partidos que estamos jugando a cancha llena y eso también nos da energía y ganas de seguir ganando. -El año pasado fuiste la revelación de la Liga Nacional. ¿Esta temporada estás ratificando que ese premio no fue casualidad? -La temporada anterior me costó mucho el principio de la Liga. Creo que la adaptación llevó su tiempo. Después, Fede (Fernández) me puso de titular y creo que ahí fue donde empecé a levantar en confianza y a sentirme dueño del equipo. Desde entonces, cambió todo para bien y creo que puedo ayudar mucho más al equipo, que eso es lo más importante. Tengo que tratar de dar lo mejor individualmente para que el equipo gane y creo que este año se empezó a ver eso. Con mi energía y mi entrega me siento bien en este momento. Estoy con mucha confianza y ojalá pueda seguir por este camino. No nos habíamos preparado para ganar la Liga Sudamericana, se nos fueron dando las victorias y en un momento dijimos ‘che, lo podemos lograr’ Jano Martínez, base de Ferro -¿Qué fue lo que más te costó de la adaptación? -El salto de categoría y lo físico. Acá hay gente mucho más grande, con mucha más experiencia que sabe jugar al básquet y me costó por ese lado. El error acá te lo hacen pagar. -¿En algún momento te replanteaste si podías jugar en la Liga Nacional? -Sí, sí, varias veces. Al principio estaba mucho con eso, de que no me daba y que quería volver a la Liga Argentina (N. de R.: segunda división del básquetbol argentino). Pero fue seguir laburando y confiar en uno mismo. La mano del entrenador de Ferro, Federico Fernández, fue determinante para que Jano Martínez entendiese que podía jugar en la elite, reconoció el propio jugador: “Incidió muchísimo, muchísimo. Desde el principio me dio su confianza, siempre me decía ‘tenés que ser vos’. Eso fue lo que me llevó hasta acá, se lo debo a él y al cuerpo técnico”. El propio DT le contó a LA NACION la clave para sacar lo mejor de Jano: “Le di confianza, como trato de darle a todos los jugadores. Cuando hablé con él le dije que en el corto plazo iba a ser dueño del equipo y lo está haciendo. Tiene un amor propio terrible, mucha personalidad y mucha incidencia en el manejo del equipo en la cancha”. Jano David Martínez es el conductor de un equipo con jugadores muy experimentados y de largo recorrido en el básquetbol. “Lo que tiene de bueno este equipo es que a los más jóvenes nos ayudan mucho los más grandes y sin ellos no podríamos estar donde estamos. En mi caso, me hacen entender que soy joven, que puedo tener errores y que tengo que salir rápido de esos errores. Yo me quedo mucho con el error y de un error tengo tres seguidos. Estoy trabajando eso y me ayudan mucho”, analizó. Entre los referentes sobresale Alejando Diez, multicampeón con diferentes equipos y uno de los jugadores con más partidos en la historia de La Liga Nacional quien, en diálogo con LA NACION, no ahorró en elogios para su compañero: “Es el motor nuestro, tiene una personalidad bárbara y tira el equipo adelante. Gracias a Dios lo tenemos de nuestro lado”. Además, destacó su “inconsciencia” para naturalizar situaciones y trasladarla positivamente al juego: “Sorprende un poco esa inconsciencia que a veces tienen los chicos a su edad, de estar al margen de lo que nos estamos jugando o de que vamos primero. Toma decisiones como si tuviese 30 años y nosotros estamos para apoyarlo. Fuimos a jugar la final de la Liga Sudamericana y tuvo que enfrentar a (Nicolás) ‘Penka’ Aguirre, con toda la trayectoria que tiene, y lo hizo como algo normal. Esa inconsciencia lo ayuda". Diez se dio el lujo de compartir equipo con armadores ilustres y comparó a Jano con el mismísimo Facundo Campazzo, con quien levantó trofeos en Peñarol de Mar del Plata: “Sacando las dimensiones, Facu Campazzo en sus primeros años en Peñarol tenía esa misma inconsciencia. Miraba para el costado y tenía los mejores jugadores de la Liga Nacional, pero para él era algo normal”. Comparar a Jano Martínez con, para muchos, el mejor base de la historia argentina no es descabellado, más allá de que el cordobés marcó una era y el bahiense recién está desandando su camino. Campazzo, a los 22 años, dominaba la competencia doméstica. En la temporada 2013-2014 de La Liga Nacional consolidó su dominio y fue campeón con el Milrayitas con promedios de 16,3 puntos; 4,1 rebotes; 5,9 asistencias; y 2,1 robos por partido. Con esas estadísticas, lo fichó Real Madrid. El base de Ferro, pronto a cumplir los 23 años en abril, tiene medias inferiores: 9,3 unidades; 3,5 asistencias; 3,2 rebotes y 1,4 robos por encuentro. “Cuando uno va creciendo, va viendo jugadores y al verlo a Facu Campazzo trato de copiarlo en todo. Facu es lo máximo que vi y trato de copiarlo en su actitud, sus ganas, su deseo de ganar siempre y estar mejor en el día a día. No miro mucho básquet, solo los partidos de él en la Euroliga y a Villa Mitre”, reconoció Jano, con un porte físicmo similar al de su referente basquetbolístico -ninguno supera los 180 centímetros de altura-. Nunca creí que podía ser basquetbolista profesional, recién cuando llegué a Ferro me di cuenta que podía vivir de esto Jano Martínez, base de Ferro -¿Tenes contacto con Campazzo? -Sí, sí, hablamos, no tan seguido. Cada tanto le mando un mensaje y siempre me responde y eso es muy lindo e importante. Ahí se ve la humildad que tiene. Siempre me dice lo mejor. -¿Anhelás el día de mañana jugar en Europa o en la NBA, como Facundo? -Lo veo muy lejos. Ahora estoy bien acá, trato de enfocarme en Ferro y en la liga. Sé que para ir a Europa tengo que mejorar muchísimas cosas, trabajar más de lo que estoy trabajando. Soy consciente de eso, estoy tranquilo y si llega la posibilidad se verá. -¿Y en la selección argentina? -Es un objetivo también lejano, creo yo. Tengo que trabajar muchísimo más todavía. Pero obvio que es un sueño que siempre tiene un deportista, representar al país. Ojalá más adelante se me dé. De la “capital” a la “catedral” del básquet Jano Martínez nació en Bahía Blanca, considerada la “capital del básquet” en la Argentina. El mote está muy bien ganado. De allí surgieron Emanuel Ginóbili, Alberto ‘Beto’ Cabrera, Juan Ignacio ‘Pepe’ Sánchez, Hernán Montenegro, Juan Espil, Alejandro Montecchia, Leandro Bolmaro y el entrenador Sergio Hernández, por citar algunos de los nombres más destacados de diferentes épocas. Al igual que el ‘Loco’, empezó y se formó en Villa Mitre, el club de barrio que lleva en su corazón y desde el que saltó a “la catedral del básquet”, es decir el estadio Héctor Etchart. “Villa Mitre es todo para mí”, resumió sobre el Tricolor. “La verdad es que soy muy hincha, fue donde empecé a jugar al básquet a los tres años y me implica muchísimo. Quiero lo mejor para el club y ojalá el día de mañana pueda volver. Tengo contacto con los chicos que juegan y cada vez que vienen a Buenis Aires trato de ir a verlos. Los sigo también por televisión, al igual que al fútbol”, contó. -¿Cuándo te diste cuenta que podías ser basquetbolista profesional? -Te soy sincero, nunca. Cuando me llamó Ferro yo no tenía intención de salir de Villa Mitre. Estaba en mi zona de confort, con mi familia, vivía al lado del club, no tenía representante, no tenía nada. Me mandó un mensaje Ezequiel Vallet (N. de R.: asistente del entrenador de Ferro, Federico Fernández), y dije voy a probar. Si me iba mal en Villa Mitre iba a tener la puerta abierta. Cuando llegué a Ferro me di cuenta que podía vivir de esto y creo que lo estoy haciendo bien. Espero que en el futuro sea lo mejor. -¿Cómo fue la transición de Villa Mitre a Ferro y de Bahía Blanca a la Ciudad de Buenos Aires? -Fue un cambio muy grande, la verdad. Tenía 20 años y la adapatción costó, pero dentro de todo fue bueno. Me hicieron sentir muy cómodo, me hice amigo de los chicos y tenía la contención de ellos. Mis padres, por suerte, pueden venir seguido también. Lautaro me ayudó mucho cuando me vine a Buenos Aires, él se fue a los 15 años de Bahía Blanca y ya había vivido esa experiencia Jano Martínez, base de Ferro -¿Cuánto influyó el ejemplo de tu hermano Lautaro en la familia? Él se fue de Bahía Blanca a la pensión de Racing siendo muy joven... -Me ayudó mucho. Él se fue a los 15 años de Bahía Blanca y si bien vivió otra experiencia, porque fue a una pensión con muchos chicos, me ayudó mucho en esos consejos de cuando estoy solo y cuando las cosas no salen, tratar de apoyarse en la familia o en mis compañeros y mis amigos. También me lo hizo un poco más fácil él, que ya había vivido esa experiencia y me dio sus consejos para poder seguir. Jano, el basquetbolista, y Lautaro, el famoso futbolista que jugará el Mundial 2026 con la selección argentina, son dos de los tres hermanos Martínez, hijos de Karina Gutiérrez y Mario Martínez. Uno en la Ciudad de Buenos Aires y el otro en Milán, comparten el deporte como pasión y trabajo y, aunque se trata de disciplinas muy diferentes, el talentoso base tiene como referente al goleador: “Lo sigo con el ejemplo de verlo día a día, de cómo él se cuida y cómo compite cuando sale a la cancha”. -¿Hablan de básquet o de fútbol? -Hablamos mucho, pero no le pregunto tanto de básquet. Él jugó y entiende un poco. No me da tantos consejos del juego, sino de estar tranquilo, de no meterme en líos con los árbitros como me ha sucedido. Aunque tampoco él es tan ejemplo, jaja. -El año pasado te fue a ver a un partido en la Bombonerita, contra Boca... -Si, fue el primer partido de la serie el año pasado. No había podido venir nunca a ver un partido de Ferro y la verdad que eso fue muy importante para mí y mi familia porque estaban todos. Fue un muy buen momento, muy lindo y espero que esto pueda venir más seguido. View this post on Instagram El éxito deportivo que tiene por estos días no nubló a un Jano Martínez que lleva el barrio en su sangre y lo traslada a la cancha, donde se mueve con mucha naturalidad y un desparpajo de talento no habitual que forjó desde sus días en el club de toda su vida: “Ningún entrenador me marcó mi estilo de juego. En Villa Mitre se juega así, con actitud y con ganas. Bahía Blanca sacó a grandes basquetbolistas, es una locura una ciudad con 26 clubes de básquet y estoy orgulloso de representarla en la Liga Nacional”. Quien fue testigo los pasos iniciales de Martínez en la primera división de Villa Mitre es Franco Amigo, sampedrino que llegó a jugar en la Liga Nacional en Bahía Basket y actualmente es parte del equipo del Tricolor que compite en la Asociación Bahiense de Básquetbol (ABB). “Hacía cosas de otro nivel y veía pases donde nadie los ve. Si no estabas atento, te pegaba un pelotazo, jaja. Siempre se supo que no tenía techo, más allá de hasta donde le podía dar el físico porque nunca fue alto para lo que es el básquet. Pero es un ‘toro’ y suple la falta de centímetros con garra y potencia física”, detalló a LA NACION. Además, reveló que Jano “vivía en el club” y que era “muy competitivo para bien y muy ganador”. “Empujaba mucho, obligaba a no caerte”, agregó. Y sobre su persona, resaltó su humildad: “Es un crack, un pibe de club súper humilde que nunca cambió nada aun cuando fueron creciendo tanto él como su familia. Muy generoso, un pibe divino”. -¿Siempre fuiste competitivo, como contó Franco Amigo? -Si, si. Desde chiquito la verdad que siempre me gustó competir y con los más grandes también. Quería superarme contra los más grandes y creo que esto también me llevó a donde estoy ahora, a las ganas que tengo de salir a la cancha, competir, hacer lo mejor para el equipo y ganar. Villa Mitre mi inculcó eso y ahora se está viendo reflejado acá en la Liga Nacional y es fuerte. -¿Cómo te ves de acá a cuatro meses? -Ojalá que siendo campeón de la Liga Nacional, pero vamos de a poco. Tenemos que ir partido a partido, se viene un cierre de etapa regular muy difícil para nosotros, muchos partidos de visitante. Pero tenemos el objetivo claro y estamos tranquilos como equipo. Eso fue lo que nos llevó hasta acá y lo que nos hizo ganar la Liga Sudamericana. -En tu inconsciencia, ¿sos consciente de lo que significaría para Ferro volver a ganar una Liga Nacional? -Sí, somos conscientes de eso. Sería un gran logro otra vez estar ahí arriba como se lo merece un club como Ferro. Sería muy importante para nosotros también. Creo que no hay ningún ‘Cuco’ en la Liga Nacional en esta temporada, todos nos podemos ganar con todos y eso es una gran ventaja para nosotros.