Irán golpea Arabia Saudita e Israel ataca mandos iraníes en Beirut
2026-03-08 - 21:33
AL-KHARJ, Arabia Saudita.– Los pedidos de disculpas de la presidencia iraní a los países árabes de la región duro poco más de un día: Irán volvió a golpear la infraestructura en el Golfo mientras Israel apuntó a mandos de la Fuerza Quds, la unidad de elite de La Guardia Revolucionaria iraní en la capital libanesa. La guerra que sacude Medio Oriente desde hace más de una semana cruzó este domingo un nuevo umbral de violencia. En el noveno día del conflicto, los ataques alcanzaron simultáneamente el corazón de Beirut y territorio de Arabia Saudita, ampliando el alcance geográfico de una confrontación que ya dejó miles de víctimas en la región. La provincia saudita de Al-Kharj se convirtió en escenario de la tragedia cuando un proyectil impactó contra un edificio residencial. El ataque dejó dos muertos (un ciudadano indio y otro bangladesí) y al menos doce heridos. El impacto ocurrió en un complejo perteneciente a una empresa de mantenimiento, lo que puso de relieve la vulnerabilidad de los trabajadores migrantes, que constituyen gran parte de la población laboral en las monarquías del Golfo. Las autoridades sauditas indicaron que se trata del primer ataque con víctimas mortales en su territorio desde el inicio de las hostilidades. La Guardia Revolucionaria iraní dijo haber apuntado contra sistemas de radar en la zona de Al-Kharj, donde se encuentra la base aérea Prince Sultan, utilizada por fuerzas de Estados Unidos. El ataque parece responder a la estrategia iraní de golpear a países que albergan infraestructura militar estadounidense. Ataque israelí en Beirut Al mismo tiempo, la aviación israelí lanzó lo que describió como un “ataque de precisión” en pleno centro de Beirut, capital de Líbano. El blanco fue el hotel Ramada, donde, según fuentes militares israelíes, se encontraban mandos de la Fuerza Quds, la unidad de operaciones exteriores de los Guardianes de la Revolución iraníes. El bombardeo dejó cuatro muertos y diez heridos, de acuerdo con el Ministerio de Salud libanés, y representa uno de los golpes más directos contra la estructura operativa de Irán fuera de su territorio. La respuesta iraní llegó pocas horas después: los Guardianes lanzaron misiles contra Tel Aviv y Beersheva, mientras en el frente terrestre Israel reportó la muerte de dos soldados en combates en el sur del Líbano. El balance de fallecidos en Líbano desde el inicio de los ataques es de 394 personas, incluidos 83 niños y 42 mujeres, según el ministro de Salud. En total, 517.000 personas han sido desplazadas. La guerra tras la muerte de Khamenei La espiral de violencia comenzó el 28 de febrero, cuando un bombardeo conjunto de Estados Unidos e Israel eliminó al líder supremo iraní, el ayatollah Ali Khamenei. Desde entonces, Irán quedó sumido en un conflicto de gran escala que ya dejó más de 1200 muertos dentro del país, miles de heridos y daños en unas 10.000 estructuras civiles, incluidas escuelas y centros médicos. El jefe del Estado Mayor de Israel, el teniente general Eyal Zamir, afirmó este domingo que la guerra puede durar “mucho tiempo”, en un video difundido por el ejército. En Teherán, la Asamblea de Expertos habría alcanzado un consenso para elegir a un sucesor de Khamenei, aunque su identidad permanece bajo estricto secreto. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que el nuevo líder “no durará mucho” sin la venia de Washington, y calificó a algunos posibles candidatos (como Mojtaba Khamenei, hijo del fallecido líder) como “pesos ligeros”. El canciller iraní, Abás Araqchi, rechazó las declaraciones y exigió una disculpa por la destrucción causada por las operaciones militares estadounidenses e israelíes. El conflicto también se trasladó al frente energético. Israel atacó depósitos de crudo en Teherán, cubriendo la capital iraní con una espesa nube de humo que, según testigos, llegó a ocultar el sol y generó temores por posibles lluvias ácidas. Los ataques contra instalaciones petroleras dejaron al menos cuatro muertos y amenazan con afectar la producción y exportación de crudo de la región. Irán respondió ampliando el radio de sus ataques: además del golpe en Arabia Saudita, también atacó depósitos de combustible en el aeropuerto internacional de Kuwait y dañó una planta desalinizadora en Bahrein, crucial para el suministro de agua potable del pequeño reino del Golfo. Además del impacto en la infraestructura hídrica, Bahrein representa un punto de alta tensión estratégica por ser la sede de la Quinta Flota de la Marina de Estados Unidos; allí, los bombardeos no solo dañaron la planta desalinizadora, sino que también alcanzaron hoteles, puertos y torres residenciales, causando al menos un fallecido. Los Guardianes de la Revolución aseguran que pueden sostener seis meses de “guerra intensa”, mientras analistas advierten que el petróleo podría superar los 200 dólares por barril si la escalada continúa. Con misiles cruzando fronteras y ataques cada vez más profundos en territorio enemigo, la región enfrenta ahora un escenario en el que la línea entre objetivos militares y zonas civiles parece desdibujarse cada día más. Agencias AFP y Reuters