Innovador filtrado de arsénico
2026-03-02 - 03:13
En noviembre último, el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) dio a conocer un Mapa de Arsénico, confeccionado a partir de más de 350 muestras recolectadas en diversas regiones del país, que dan cuenta de la presencia de este químico de origen natural en reservorios de agua subterránea y superficial. Para la Organización Mundial de la Salud, el arsénico es una de las diez sustancias más preocupantes para la salud pública. El principal problema del arsénico es que contamina cursos de agua, superficiales y profundos. Más de cuatro millones de argentinos se ven potencialmente afectados por la presencia de arsénico por encima de los niveles recomendados en aguas subterráneas. Se absorbe por vía digestiva, inhalatoria y cutánea. Si se presenta de forma orgánica resulta menos tóxico que cuando es inorgánica. Exponerse tomando agua, cocinando o bañándose encierra riesgos sanitarios importantes. Una vez dentro del torrente sanguíneo, se distribuye por los distintos órganos hasta su eliminación por orina, heces o sudor. Su ingesta a lo largo del tiempo aumenta el riesgo de hidroarsenicismo y de patologías como cáncer de pulmón, laringe, tos crónica y fibrosis pulmonar. Los primeros síntomas de exposición prolongada se observan en la piel mediante lesiones, durezas o callosidades en manos y pies. El 80% de la provincia de Buenos Aires se ve afectada por este fenómeno con concentraciones superiores a 50ppm, particularmente a lo largo del corredor de la ruta 5, además del sur de Córdoba y Santa Fe, La Pampa, Mendoza. Tucumán, Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa. La comunidad puede completar el formulario que habilita a acercar muestras de agua al Laboratorio de Ingeniería Química y Medio Ambiente (Liqma) del ITBA para mantener actualizada esta valiosa herramienta. Desde 2006, investigadores del Conicet en Salta y La Plata trabajan en el desarrollo de sistemas de remoción de arsénico. Junto a científicos de la Universidad de Buenos Aires ajustan actualmente la puesta a punto de un material muy novedoso para remover contaminantes del agua que, en ensayos preliminares, reveló poder para inactivar o filtrar virus, hongos, antibióticos, herbicidas, pesticidas y otros contaminantes. Hablamos de un tipo de carbón activado modificado a bajo costo con sales metálicas y polímero comestible que podría reemplazar al que ya se usa en filtros sobre mesadas y jarras purificadoras domésticas, pero también a nivel industrial. Sus propiedades magnéticas aportan ventajas adicionales. Además, ofrece la ventaja de ser reutilizable mediante procedimientos sencillos. El equipo del Conicet busca una empresa que pueda hacerse cargo de la comercialización del desarrollo de este sistema simple y de bajo costo, pronosticando una buena rentabilidad. Deben celebrarse estos avances de impacto social tan positivo como necesario.