Independente Rivadavia le ganó 3 a 2 a Gimnasia de La Plata y lidera la zona B del Torneo Apertura
2026-03-15 - 22:13
Un partido repleto de emociones, que terminó con un insólito blooper. Independiente Rivadavia sigue posicionándose como uno de los mejores equipos del fútbol argentino y lo demostró con un gran triunfo sobre Gimnasia de la Plata por 3 a 2, logrado sobre la hora en el duelo de la fecha 11 del Torneo Apertura. El duelo tuvo cuatro goles en la primera parte, con una diferencia de 37 minutos. Además, un tanto en contra en una de las últimas jugadas por parte de un futbolista que también hizo uno a favor. En el intenso calor de La Plata, el Lobo empezó ganando ante su gente. La estupenda pegada de Nicolas Barros Schelotto llegó al primer palo para que el uruguayo Enzo Martínez se anticipe a todos y ponga el 1 a 0 de cabeza cuando apenas se jugaban dos minutos. Luego, llegó un momento en el que no hubo respiro. Sebastián Villa se mostró determinante por izquierda y envió un centro de zurda al primer poste. Por ese sector entró Fabrizio Sartori, que se anticipó a su marca y de cabeza puso el 1 a 1 a los 25. Los locales no sintieron el golpe y tres minutos más tarde volvieron a ponerse al frente. Nacho Fernández tiró una diagonal hacia el área y envió un centro atrás. Marcelo Torres llegó y puso la pierna izquierda para poner el 2 a 1, luego del desvío en un adversario. Pero a los 39, Ezequiel Bonifacio sacó un lateral adentro del área y el paraguayo José Florentín giró y con una media vuelta convirtió el 2 a 2. Con ese resultado finalizaba la primera parte de lo que era un partidazo. Restaban los segundos 45 minutos en los que no pasó mucho más desde lo futbolístico. Sin embargo, sí sucedió con el arquero del Tripero, Julián Kadijevic, que llegó a llorar del dolor por un calambre en el gemelo derecho y en ese momento Gimnasia ya había hecho las cinco variantes, por lo que no pudo salir. Cuando parecía que todo se cerraba con una igualdad, llegó el momento que cambió el partido. El árbitro Leandro Rey Hilfer había adicionado cuatro minutos y cuando se disputaba el tercero de ese descuento, Matías Fernández trasladó la pelota por la izquierda con la marca de Augusto Max. El volante envió el centro y Enzo Martínez, el futbolista de Gimnasia que había marcado el primer tanto del partido, puso el pie izquierdo para rechazar... y no hizo más que meterla en su propio arco, para desazón propia y de los miles de seguidores del Lobo. De ese modo, Independiente Rivadavia se llevó una victoria muy costosa del bosque platense y se recuperó tras tres partidos sin triunfos. Con ese resultado, llegó a las 20 unidades y se trepó a la punta de la zona B del campeonato. Además, se ubica segundo en la tabla general y el próximo domingo recibirá a Rosario Central. Por otra parte, Gimnasia desaprovechó una buena chance de acercarse a los líderes del grupo. El Lobo sigue en los puestos de clasificación, pero tiene 14 puntos y previo al parate por la fecha FIFA viajará a Tucumán para medirse ante Atlético.