Incertidumbre externa: los tres factores internacionales que impactan sobre el mercado argentino
2026-02-13 - 15:56
El clima para hacer negocios en el país se deterioró levemente en enero. Aunque el Banco Central (BCRA) puso en marcha el plan de recompra de reservas, el riesgo país cedió y el mercado de cambios operó sin sobresaltos, el mes pasado arrancó una etapa de volatilidad externa. El nerviosismo que atravesaron los inversores de Wall Street también impactó sobre el mercado local, una tendencia que se profundizó en las primeras dos semanas de febrero. El índice de condiciones financieras arrancó el año en 56,9 unidades, una caída de 2,5 puntos respecto de la medición pasada, de acuerdo con el relevamiento mensual que hace el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF) junto a la consultora Econviews. Este indicador analiza 20 variables locales e internacionales y busca medir cuán accesible es el crédito en la Argentina para familias, empresas y el sector público. La economía “Robin Hood”. ¿Es necesario aumentar los impuestos globales a los ricos? Aunque a nivel local las condiciones financieras se mantuvieron estables, luego del rally de noviembre y diciembre del año pasado, los factores globales pesaron y contribuyeron a una caída de 3,3 puntos del índice en enero. En parte, se vio sacudido por la volatilidad en el precio de las commodities, sobre todo el petróleo, y las acciones de Estados Unidos. “La volatilidad se mantiene elevada. No es que el entorno económico haya cambiado drásticamente, sino que hay rotaciones, con dinero saliendo de todo lo que la imaginación puede ver como víctima de la inteligencia artificial (IA). Quizá caigan algunos por problemas ajenos, presentando oportunidades. Pero hoy parece dominar la ansiedad general", señalaron los analistas de Delphos Investment. Volatilidad en las commodities Uno de los factores que explicó la tensión financiera que se vivió a nivel global se inició con la presión de Estados Unidos a los países europeos para tomar el control de Groenlandia. Mientras que los mandatarios de todo el mundo se reunieron en Davos, el precio del oro se disparó y el dólar estadounidense cayó, lo que incentivó a los bancos centrales y a los inversores privados a rotar sus posiciones de bonos americanos al metal precioso. Posteriormente, el oro tuvo el peor derrumbe desde 1983 a finales de enero, lo que incluso impactó en las reservas brutas del Banco Central. “Las acciones de empresas mineras de oro aumentaron más del doble el año pasado gracias al aumento de los precios del oro y al mayor interés de los inversores por los metales preciosos. Tras la caída de enero, prevemos que el repunte del oro continuará gracias a la sólida demanda de los bancos centrales y