¿Hay que tirar el líquido de las latas de conserva? Esto recomiendan los expertos
2026-03-03 - 14:13
A la hora de cocinar, abrir una lata de conserva suele ser una solución rápida que resuelve cualquier apuro. Desde sumar a una ensalada hasta completar un plato en pocos minutos, estos productos se convierten en aliados habituales de la cocina diaria. Sin embargo, junto con su practicidad aparece una duda frecuente: qué hacer con el líquido que viene en la lata y si conviene desecharlo o aprovecharlo para otra preparación. El presidente del Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de Cantabria (CODUNICAN), Pablo Martínez, explicó en Infosalus que el líquido que acompaña a las conservas puede estar compuesto por jarabes, aceites, agua con sal, almíbar o incluso limón, según el tipo de producto. Sin embargo, el especialista advirtió que antes de incorporarlo a una preparación es importante evaluar cada caso en particular, sobre todo si existen patologías que requieran ciertos cuidados. “Por ejemplo, un paciente con disfunción renal debería controlar la ingesta de sodio, de potasio o de fósforo, y en casos como las conservas de atún, de verduras o de legumbres, entre otras, el líquido concentra esos minerales”, aclaró, al subrayar que en determinadas situaciones su consumo debería hacerse con precaución. Asimismo, Martínez señaló que la función principal de estos líquidos es extender la vida útil del alimento, aunque en muchos casos también cumplen un rol clave en la conservación de sus propiedades organolépticas, como el sabor, la textura y el aroma. Además, explicó que “durante el proceso de control de microorganismos, se utiliza como medio de transmisión de calor y de creación de vacío”, lo que permite garantizar la seguridad y estabilidad del producto hasta su consumo. Qué aportan los líquidos de las conservas y cuándo conviene descartarlos Al momento de analizar si estos líquidos aportan algún beneficio nutricional, Martínez sostuvo que es necesario evaluarlos de manera individual. Como ejemplo mencionó el líquido de los espárragos, que muchas personas suelen tomar, ya que está compuesto principalmente por agua y sal. En condiciones normales de salud no debería generar inconvenientes, aunque aclaró que “en condiciones patológicas sería necesario evaluar si ese aporte extra de agua y sal podría ser perjudicial”. Además, remarcó que, si bien puede contener algunas vitaminas, en personas sanas resulta más conveniente obtenerlas de otras fuentes, como las frutas, para evitar un consumo excesivo de sodio. En cuanto a otras conservas, explicó que el escenario cambia según el producto. En el caso de las latas de atún, el líquido suele tener un alto contenido de sal, por lo que en muchos casos sería preferible descartarlo. En cambio, en las conservas de verduras, puede contener vitaminas y minerales que podrían resultar interesantes desde el punto de vista nutricional, siempre dentro de una alimentación equilibrada. Lavar o no lavar las legumbres en conserva: qué recomiendan los expertos Al respecto de la costumbre de lavar las legumbres en conserva antes de utilizarlas, se dejó en claro que el líquido que las acompaña es totalmente inocuo y que el enjuague es opcional. No obstante, recordó que tanto las latas de atún como las conservas de legumbres emplean sal como método de conservación, al igual que ocurre con el azúcar en otros productos. En el caso de las legumbres, su contenido en cloruro sódico puede ser elevado y, si se consumen con frecuencia, podría resultar conveniente desechar el líquido para reducir el exceso de sal. Por último, el especialista subrayó la importancia de revisar siempre el etiquetado para conocer la composición del producto y tomar decisiones informadas. En cada caso se puede optar por descartar los líquidos con alto contenido en sodio o azúcares y aprovechar aquellos que, como los de algunas verduras, conserven vitaminas y minerales que puedan sumar a la alimentación.