Gripe: quiénes deben vacunarse y por qué es clave para prevenir casos graves
2026-03-05 - 14:33
Ante el escenario internacional marcado por una mayor circulación del virus de la influenza y la aparición de variantes con mayor capacidad de transmisión, el Ministerio de Salud de la Nación decidió adelantar la campaña de vacunación antigripal 2026. La estrategia busca reforzar la protección de la población antes del invierno, período en el que suelen aumentar los casos de gripe y otras infecciones respiratorias. La vacuna forma parte del Calendario Nacional de Vacunación y se aplica gratuitamente a los grupos con mayor riesgo de complicaciones: personal de salud, embarazadas en cualquier trimestre, puérperas hasta diez días después del parto si no se vacunaron durante el embarazo, niños de 6 a 24 meses, adultos mayores de 65 años y personas de 2 a 64 años con factores de riesgo, como enfermedades respiratorias crónicas, cardíacas, inmunológicas o metabólicas. La campaña comenzará el próximo lunes, varias semanas antes de lo habitual, para que estos grupos lleguen al invierno con mayor protección. La decisión se tomó en un contexto epidemiológico particular. En el hemisferio norte se detectó una expansión del subclado K del virus de influenza A (H3N2), una variante que mostró mayor transmisibilidad y que fue asociada a un aumento de consultas médicas e internaciones en distintos países. Según reportes de la Organización Mundial de la Salud, la actividad gripal comenzó entre tres y seis semanas antes de lo esperado en países como España, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Japón. Frente a ese escenario y ante la evidencia de que en los últimos años la temporada de virus respiratorios tiende a adelantarse, la cartera sanitaria nacional resolvió iniciar la campaña antes que en temporadas previas. La distribución de las primeras partidas ya comenzó esta semana en las 24 jurisdicciones del país para que las provincias y la Ciudad de Buenos Aires puedan organizar la logística y comenzar la aplicación de las dosis en los centros de salud. La primera entrega contempla 795.760 dosis, que incluyen la vacuna antigripal adyuvantada (aTIV), destinada a mayores de 65 años, y la formulación para adultos. Estas partidas iniciales forman parte de un cronograma de distribución más amplio que prevé nuevas remesas en las próximas semanas para asegurar que cada distrito cuente con el stock necesario. En total, el Ministerio de Salud adquirió 8.160.000 dosis para la campaña 2026. De ese total, 4.700.000 corresponden a vacunas para personas de entre 24 meses y 64 años; 2.300.000 a la vacuna antigripal adyuvantada dirigida a mayores de 65 años; y 1.160.000 a dosis pediátricas destinadas a niños de entre 6 meses y 2 años. La estrategia sanitaria apunta a alcanzar a la población priorizada antes de que se consolide el pico de circulación viral. En la Argentina, la temporada de influenza suele concentrarse entre abril y julio, aunque en los últimos años los especialistas comenzaron a observar un adelantamiento progresivo en la circulación de virus respiratorios. En relación con el subclado K del H3N2, los especialistas explican que presenta modificaciones en proteínas de superficie que reducen parcialmente el reconocimiento por parte del sistema inmunológico. Ese rasgo facilita la transmisión, especialmente en ambientes cerrados y poco ventilados durante los meses fríos. Enrique Casanueva Martínez, infectólogo y asesor del Servicio de Infectología Pediátrica del Hospital Austral, explicó que un subclado es un subgrupo, una variante genética dentro de un grupo más grande, y probablemente sea lo que circule este invierno en la Argentina. También advirtió sobre la posibilidad de un ingreso más temprano de casos vinculado a los viajes internacionales: “Puede ser que lleguen algunos casos antes, producto de los viajes, y hay que estar atentos”. Si bien hasta el momento no se asocia a cuadros clínicos más graves que otras variantes del virus, su mayor capacidad de contagio puede traducirse en un volumen elevado de casos y, en consecuencia, en una mayor presión sobre los servicios de salud. En la Argentina todavía no se observa una circulación dominante de esta variante. Sin embargo, la experiencia epidemiológica indica que lo que ocurre durante el invierno del hemisferio norte suele anticipar lo que sucederá meses después en el hemisferio sur. Por ese motivo, los especialistas coinciden en que es probable que el subclado K tenga un rol relevante durante el próximo invierno. Las autoridades sanitarias remarcan que la vacunación anual sigue siendo la principal herramienta para prevenir cuadros graves, hospitalizaciones y muertes asociadas a la gripe. Esto se debe a que el virus influenza cambia con frecuencia, por lo que cada año se actualiza la composición de las vacunas para incluir las cepas que se espera que circulen durante la temporada. Además de la vacunación, las recomendaciones para reducir la transmisión incluyen la ventilación de los ambientes, el lavado frecuente de manos y la consulta médica temprana ante síntomas respiratorios, especialmente en personas con factores de riesgo. Con el adelanto del calendario y la distribución anticipada de dosis, el objetivo de las autoridades sanitarias es llegar al invierno con una mayor cobertura de vacunación y disminuir así el impacto de la gripe en la población durante los meses de mayor circulación viral.