Finanzas jaqueadas por el juego
2026-03-18 - 03:20
Cuando se piensa en la educación de los jóvenes, rara vez se incluye el concepto de educación financiera, una materia esencial para la vida adulta. Aprender a hacer un uso responsable e informado del dinero refuerza su autoestima, aumenta su autonomía y los ayuda a convertir en realidad sus proyectos. Con ese espíritu nacieron las Olimpíadas de Educación Financiera, una iniciativa de Mercado Pago y la prestigiosa ONG Junior Achievement Argentina en colaboración con Lufindo, una app que enseña a invertir jugando. La edición desarrollada el año pasado en todo el país convocó a más de 8000 jóvenes de entre 15 y 18 años, a través de 309 escuelas. La propuesta consistía en presentar soluciones innovadoras y campañas de concientización para poner en práctica el manejo de finanzas personales, seguridad digital y uso responsable del dinero. La Escuela Tecnológica Universitaria Werner Von Siemens desarrolló una propuesta para prevenir estafas digitales a partir de campañas informativas. La Escuela del Encuentro de Quilmes creó una aplicación para planificar gastos, ahorro e inversión personal. Y jóvenes del Colegio Secundario N°9 de Calafate, Santa Cruz, diseñaron un plan de acción para concientizar y prevenir sobre los riesgos del juego online dentro de la comunidad educativa. Su sensibilidad les permitió registrar cómo muchos de sus propios amigos habían perdido el control en el uso del dinero, rasgo asociado a una adicción como la ludopatía. Su proyecto “Fin del juego” incluyó también actividades participativas y materiales educativos al servicio de detectar lo más tempranamente posible cualquier señal de alerta. Uno de cada cuatro adolescentes apostó alguna vez en la Argentina. Frente a un juego que se extiende peligrosamente, facilitado por plataformas que se operan desde un celular, “los números fueron terribles”, expresó Mateo Fernández, al referirse a la encuesta que realizaron entre sus compañeros del secundario. “La ludopatía adolescente es preocupante porque no afecta solo su economía sino también su salud mental”, agregó. Francisco Miluk, otro joven integrante del equipo, de 16 años, apuntó: “Tengo compañeros de colegio y amigos que todavía están atrapados en la ludopatía”. Además de las campañas de concientización, los chicos pautaron actividades participativas y recreativas de la escuela y el municipio, y subrayaron la importancia de la formación de docentes, médicos, psicólogos y padres en este delicado tema. También propusieron brindar apoyo desde una línea telefónica bajo el slogan “Nos jugamos por vos las 24 horas”, además de organizar cursos de educación financiera y talleres de emprendimientos con salida laboral. Haber puesto el corazón y la creatividad para ayudar a sus propios compañeros es de por sí muy meritorio. Para ellos puede haber sido más sencillo llegar a sus pares. Pero el esfuerzo debe ser conjunto, con el compromiso de toda la comunidad, para que rinda frutos. Todos los pasos en esa dirección son más que bienvenidos. Juntos podemos ganarle al juego.