Estados Unidos avanza con un financiamiento millonario, pero Trump descarta el envío de tropas a Medio Oriente
2026-03-19 - 18:30
WASHINGTON.- Sin precisiones sobre el final de la guerra en Medio Oriente, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció que el Pentágono solicitó al Congreso más de US$200.000 millones adicionales para financiar el conflicto, una cifra que plantea interrogantes en el Poder Legislativo. Pese a ello, el presidente Donald Trump descartó este jueves el envío de tropas estadounidenses a la región. “No voy a enviar tropas a ningún sitio”, sostuvo Trump, en medio de la incertidumbre internacional sobre el futuro del conflicto en Medio Oriente, que en las últimas horas evidenció una fuerte escalada marcada por ataques cruzados contra instalaciones energéticas en el Golfo Pérsico. “Si fuera así, desde luego no se lo diría. Pero no voy a enviar tropas. Haremos lo que sea necesario para mantener el precio [por el petróleo]”, destacó el mandatario en la Casa Blanca durante una reunión en el Despacho Oval con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi. De este modo, el mandatario descartó cualquier envío de tropas a Medio Oriente, una definición que contrasta con la postura oscilante que ha mostrado a lo largo del conflicto. Sus declaraciones sobre el desenlace de la guerra han ido variando, lo que alimenta la incertidumbre. Más financiación En simultáneo, Hegseth encabezó una conferencia de prensa desde el Pentagono en la que insistió en que la ofensiva avanza según lo previsto, si bien evitó dar precisiones sobre el final del conflicto con Irán. En cambio anunció que el Gobierno envió al Congreso una nueva de gasto para el financiamiento de la guerra. “Se necesita dinero para matar a los malos”, manifestó Hegseth al ser consultado sobre la cifra trascendida de US$200.000 millones. Sin embargo, el funcionario no la confirmó directamente y sostuvo que podría cambiar. “Vamos a volver al Congreso y a nuestra gente allí para asegurarnos de que contamos con la financiación adecuada”, señaló. Es una cifra extraordinariamente alta y se suma a la financiación adicional que el Departamento de Defensa ya recibió el año pasado en el gran proyecto de recortes fiscales del presidente Donald Trump. Tal solicitud tendría que ser aprobada por el Congreso, y no está nada claro que ese gasto cuente con apoyo político. La deuda del país se ha disparado y ha superado un récord de 39 billones de dólares. En tanto, el Congreso se prepara para una nueva solicitud de gasto, pero no está claro que la Casa Blanca haya transmitido la petición para su consideración. Todo ello, en un contexto en que los legisladores no han autorizado la guerra, y con un parlamento que está mostrando una creciente inquietud por el alcance y la estrategia de la operación militar. Debate en el Congreso Si bien la Cámara de Representantes y el Senado están controlados por el Partido Republicano del presidente, muchos de los legisladores más conservadores también son halcones fiscales, con poca inclinación al gasto ya sea en operaciones militares u otros asuntos. Se suma que los demócratas probablemente rechazarán tal solicitud y exigirán planes más detallados sobre las metas y objetivos militares de la guerra. El representante Ken Calvert, el presidente republicano del subcomité de la Cámara de Representantes con supervisión sobre el gasto de defensa, expresó que ya estaba abogando por un proyecto de ley de gasto suplementario para permitir que el Pentágono reponga municiones. “Eso iba a suceder, y ahora tenemos este conflicto con algunos costos adicionales. Así que, ahí es donde estamos”, dijo el jueves Calvert, de California. “Sé que hay cuestiones periféricas por ahí que preocupan a la gente, pero ahora mismo, esto se trata de nuestra seguridad nacional y es importante que logremos hacer esto”, declaró. La cantidad solicitada supondría un aumento considerable del presupuesto anual del Pentágono, que el Congreso aprobó en más de 800.000 millones de dólares para el actual año fiscal. Eso se suma a unos 150.000 millones de dólares que el Congreso dio al Departamento de Defensa en el proyecto de recortes fiscales del año pasado, gran parte de ello para proyectos específicos y mejoras generales de las operaciones del Pentágono. Agencias AP y Reuters