En medio de la disparada del petróleo, Marín justificó las subas parciales de YPF: “Nos tienen que aplaudir de parados”
2026-03-17 - 21:50
En un contexto de fuerte tensión en el mercado energético, con el precio internacional del petróleo en alza y algunas refinadoras operando con márgenes negativos, el presidente de YPF, Horacio Marín, defendió la política de precios de la compañía y dejó una frase que resonó con fuerza en el sector: “Nos tienen que aplaudir de parados todos los consumidores”. El ejecutivo habló este martes en el IEFA Latam Forum, realizado en el Hotel Four Seasons, donde sostuvo que la petrolera aplica un “acuerdo honesto y moral” con los usuarios. Según explicó, la lógica es trasladar únicamente el impacto real de los costos y evitar aprovechar subas transitorias del mercado internacional. “Cuando sube, sube; cuando baja, baja”, resumió. Pero aclaró que ese principio rige solo cuando los movimientos responden a cambios estructurales. “No vamos a especular, porque eso significa no tomar ventaja con el consumidor”, señaló el directivo de la empresa. Marín insistió en que el actual salto del crudo —impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente— debe interpretarse como un fenómeno coyuntural. “Hay que diferenciar lo transitorio de lo permanente. Lo transitorio es especulación”, afirmó. En ese sentido, planteó que no tendría sentido convalidar aumentos plenos si luego el precio internacional retrocede. Sus dichos llegan en un momento delicado. En el último mes, el Brent —la referencia internacional que utiliza la Argentina— pasó de alrededor de US$68 a US$100, en gran parte por el impacto del conflicto y las restricciones en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. En ese mismo período, la nafta y el gasoil aumentaron alrededor de 9% en el mercado local, lo que generó un fuerte desfasaje entre los costos y los precios en surtidor. Según fuentes del sector, hoy las refinadoras compran el barril a valores cercanos a los US$90, pero venden el equivalente local a unos US$70, lo que implica operar a pérdida. El atraso, estiman, ronda el 25%. El esquema actual se basa en la paridad de exportación —el precio internacional menos retenciones y costos logísticos—, un mecanismo que funciona en contextos de estabilidad, pero que se vuelve más rígido cuando el crudo sube con la velocidad de una crisis. En ese marco, Marín defendió la estrategia de YPF al señalar que la compañía mantiene sus márgenes históricos y traslada solo el impacto neto de los costos. “Nos mantenemos en el margen que teníamos antes y vamos trasladando el efecto real”, explicó el presidente de la petrolera. También detalló que la empresa compra una parte pequeña del crudo y exporta otra, lo que reduce el impacto final de la suba internacional sobre sus costos. Con una participación de mercado superior al 55%, YPF actúa en los hechos como el principal formador de precios del sector. El resto de las compañías —entre ellas Shell, Axion y Puma— suele esperar sus movimientos antes de ajustar valores, lo que refuerza su rol como regulador informal del mercado. Sin embargo, comienzan a aparecer señales de tensión. Una de las más observadas es la reducción de la brecha entre los precios mayoristas y minoristas. Hasta hace pocas semanas, el canal mayorista ofrecía combustibles con descuentos de hasta 15% respecto de las estaciones de servicio; hoy esa diferencia se redujo a alrededor del 6%. Si esa relación se invierte, existe el riesgo de que parte de la demanda mayorista se desplace hacia el canal minorista, lo que podría derivar en problemas de abastecimiento, especialmente en los meses de mayor consumo agrícola, como los que se avecinan con el inicio de la cosecha. El trasfondo de esa tensión es estructural. La Argentina produce cerca de 882.000 barriles diarios de petróleo, de los cuales más de un tercio se exporta. Ese perfil convierte al país en beneficiario de precios internacionales altos, pero al mismo tiempo encarece el costo de sostener valores domésticos por debajo de la paridad internacional.