En cinco años: la Argentina podría aumentar un 50% su producción de proteína animal
2026-03-18 - 14:10
En un contexto global donde la demanda de alimentos sigue en aumento, desde la cadena de nutrición animal señalan que la Argentina podría aumentar en un 50% su producción de proteína animal en los próximos cinco años. Hoy, la Argentina produce alrededor de 20 millones de toneladas anuales entre carne bovina, porcina, aviar, leche y huevos. Sin embargo, ese volumen podría crecer hasta 30 millones de toneladas si se logra transformar una mayor proporción de los granos en proteína animal dentro del país. El planteo surgió durante el lanzamiento del Congreso de Nutrición Animal 2026, organizado por la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (Caena), en el marco de Expoagro. Allí, referentes de las cadenas bovina, porcina y aviar coincidieron en que el potencial existe, pero que el desafío pasa por mejorar la eficiencia y el funcionamiento de toda la cadena. El lema del congreso es: “El Año de la Proteína Animal”. “Podemos desafiarnos como industria a llevar ese volumen a 30 millones de toneladas en los próximos cinco años, trabajando en eficiencia productiva, bioseguridad, sustentabilidad y en un mejor ordenamiento de las cadenas”, afirmó Alejandro Bravo, presidente de Caena. Venta en puerta: inminente cambio de dueños en una emblemática fábrica de cosechadoras Detrás de esa proyección hay un dato clave: la producción agrícola argentina creció con fuerza en las últimas décadas —ya ronda los 150 millones de toneladas de granos—, pero gran parte de ese volumen se exporta sin procesamiento. La apuesta del sector es agregar valor en origen y capturar más renta a través de la producción de proteínas. Según explicaron durante el encuentro, el crecimiento no vendrá tanto por expandir el volumen a cualquier costo, sino por producir mejor. En ese sentido, plantearon que el modelo debe dejar de centrarse únicamente en bajar costos y pasar a priorizar la eficiencia productiva, donde la nutrición animal, la calidad de los insumos y la tecnología tienen un rol cada vez más importante. Gabriel Gualdoni, expresidente de la entidad, sostuvo que el país llega a este momento tras años de inversión, incorporación tecnológica y profesionalización. En especial, destacó que los sectores porcino y aviar lograron sistemas altamente integrados y eficientes, lo que les permite posicionarse mejor frente a la creciente demanda global. En la ganadería bovina, el foco está puesto en mejorar la productividad por animal. Según se planteó en el panel, existe margen para aumentar entre 20% y 30% los kilos producidos, principalmente a través de mayores pesos de faena. En el caso del porcino, el crecimiento de los últimos años se apoyó en una fuerte modernización del sector. Hoy, unos 300 productores concentran cerca del 85% de la producción, con niveles tecnológicos comparables a los principales países. El desafío, hacia adelante, pasa por consolidar las exportaciones. La avicultura, en tanto, aparece como uno de los sistemas más eficientes: en los esquemas más avanzados se logra una conversión cercana a 1,5 kilos de alimento por kilo de pollo vivo, uno de los mejores indicadores entre las proteínas animales. Más allá del potencial, los referentes coincidieron en que hay condiciones que deben mejorar para que ese crecimiento se concrete. Entre ellas mencionaron la presión impositiva, los mecanismos de devolución de IVA, el acceso al financiamiento y la necesidad de reglas más previsibles. También advirtieron sobre desafíos sanitarios —como el riesgo de influenza aviar— y la importancia de reforzar la bioseguridad en los sistemas productivos. Con ese telón de fondo, el Congreso de Nutrición Animal 2026 —que se realizará el 22 de octubre en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires— buscará justamente poner en discusión cómo vincular innovación, eficiencia y desarrollo exportador en un escenario donde la proteína animal gana cada vez más protagonismo a nivel global.