Embriones congelados: una provincia que en 2025 marcó hitos con las vacas firmó un ambicioso acuerdo con el Conicet
2026-03-24 - 13:40
MENDOZA.- Es un paso de peso para la ganadería provincial, que busca crecer y aportar a la diversificación de la matriz productiva local. Por eso, la tierra cuyana se puso manos a la obra, de mano de la ciencia, para impulsar la investigación genética en el sector, con el congelamiento de embriones. De esta manera, a través de un acuerdo con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), el Gobierno de Mendoza desarrollará un proyecto científico para conservar y mejorar la genética de bovinos y caprinos, fortaleciendo la productividad del sector y el patrimonio ganadero. Mendoza tiene un rodeo superior a las 470.000 cabezas. El Ministerio de Producción firmó el convenio de colaboración con el organismo nacional para avanzar en la iniciativa de investigación, que también apunta a promover la sostenibilidad. El ministro Rodolfo Vargas Arizu y la directora del Conicet, Claudia Tomes, explicaron que se busca aplicar herramientas científicas y técnicas reproductivas actuales para preservar la diversidad genética del ganado mendocino y, al mismo tiempo, optimizar los resultados del sector. “Este tipo de acuerdos permiten acercar el conocimiento científico al sector productivo, generando innovación y nuevas oportunidades para el desarrollo de la ganadería mendocina”, expresó el titular de la cartera. Este año: sale a la venta con una importante etiqueta una de las carnes más completas De acuerdo con las fuentes consultadas, el proyecto será desarrollado por el Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM), organismo dependiente del Conicet, mientras que por parte del gobierno provincial la coordinación estará a cargo de la Dirección Provincial de Ganadería, dependiente del Ministerio de Producción. El proyecto será ejecutado por la doctora Marcela Michaut, del IHEM, junto con los médicos veterinarios Laura Pérez y Augusto Profumieri de la Dirección de Ganadería. El titular de Ganadería de la provincia, Francisco Ríos, puso en valor el alcance de la medida. “Es un convenio muy amplio, donde los productores mendocinos van a tener una ventaja, ya que van a poder congelar los embriones, logrando mejorar la genética del ganado bovino y caprino en toda la provincia”. El trabajo mancomunado contempla tareas de investigación, intercambio de conocimientos y la aplicación de herramientas biotecnológicas que permitirán fortalecer las poblaciones ganaderas locales, resaltaron desde el Ejecutivo local. “Se apunta a mejorar la competitividad del sector y acompañar su desarrollo sostenible”, indicaron. El convenio, que se rubricó en el marco del 7° Foro de Inversiones y Negocios Mendoza 2026, durante las actividades vendimiales de marzo, se basa en la cooperación institucional y científica entre ambas entidades para impulsar proyectos de investigación y desarrollo que tengan impacto directo en la producción ganadera de la provincia. Según los especialistas en la materia, la puesta en marcha de las técnicas de congelamiento de embriones permite flexibilidad temporal, ya que se pueden almacenar en nitrógeno líquido hasta que se disponga de las hembras receptoras adecuadas; mejora genética acelerada, ya que facilita la difusión de genética superior de donantes destacadas hacia rodeos comerciales; y transferencia directa, ya que se usan técnicas como la vitrificación que permite transferencias a campo con tasas de preñez efectivas, reduciendo costos de laboratorio complejos. Proyecto Una de las particularidades de este tipo proyecto en Mendoza radica en su enfoque en la especie caprina, específicamente en la protección y mejora de la cabra criolla, además del ganado bovino. Lo que se busca es generar y criopreservar embriones de esta raza local para preservar su genética frente a desastres naturales o cambios ambientales. También se apuesta a la producción en contraestación. De hecho, el IHEM ya logró el nacimiento del primer cabrito de raza criolla utilizando semen criopreservado y técnicas que permiten la reproducción fuera de la temporada natural. Por su parte, en cuanto a la adaptabilidad local, los embriones están diseñados para fortalecer poblaciones ganaderas que deben enfrentar las condiciones áridas de Mendoza, mejorando la competitividad de los productores locales. En tanto, se pondera la inclusión de pequeños productores, ya que, a diferencia de otros programas comerciales, este tipo de convenios les permite, incluso a los más pequeños, acceder a biotecnología reproductiva de punta que antes era inaccesible. En cuanto a los beneficios de este tipo de proyectos en la Argentina se destaca la multiplicación de hembras superiores, ya que la transferencia de embriones permite que una vaca de alto valor genético produzca más de 100 crías a lo largo de su vida productiva mediante madres receptoras. En cuanto a la flexibilidad y logística, en relación a la transferencia directa, se pondera la “eliminación de la urgencia”, ya que a diferencia de los embriones frescos, que deben implantarse en menos de 24 horas, los congelados permiten decidir el momento del implante de acuerdo con la disponibilidad de pasturas o celo de las receptoras. En el caso del transporte facilitado, la criopreservación permite trasladar genética de una provincia a otra o incluso a otros países sin necesidad de movilizar animales vivos. Otro de los puntos a favor, en el mediano y largo plazo, es la apertura de mercados internacionales. De hecho, la Argentina rubricó un acuerdo para exportar embriones bovinos a la Unión Económica Euroasiática y la reapertura del mercado de embriones “in vivo” a la Unión Europea, lo que posiciona a la genética nacional como un producto de exportación con alto valor agregado. Por último, se destaca la eficiencia económica, a pesar de que el porcentaje de preñez de un embrión congelado puede ser ligeramente menor al de uno fresco. En este sentido, el costo operativo es menor al simplificar los protocolos de campo y no requerir laboratorios móviles de alta complejidad en el momento del implante, señalan los expertos en el tema. Hitos con las vacas Desde el Ministerio de Producción aseguraron que el sector ganadero está experimentando fuertes avances sanitarios, productivos y tecnológicos, consolidando un modelo de gestión territorial que fortalece la sanidad animal y mejora la eficiencia productiva. Entre los principales hitos del 2025 se destaca el fortalecimiento operativo y sanitario mediante la consolidación de los servicios de inspección, control y fiscalización higiénico-sanitaria en el tránsito federal de productos cárnicos y lácteos, así como en las actividades ganaderas provinciales. A esto se suma la ampliación de la capacidad de diagnóstico del laboratorio oficial de General Alvear, que garantizó análisis clave como brucelosis, anemia infecciosa equina, enfermedades venéreas y triquinosis. En materia productiva, la implementación de programas estratégicos como el de destete precoz y la selección de vientres, permitió proyectar incrementos de entre 15% y 30% en los índices de preñez de los rodeos intervenidos, y así mejorar de manera directa la rentabilidad de los productores, especialmente en zonas de secano. Durante 2025 también se avanzó de manera significativa en conectividad rural, la digitalización de los trámites y documentación, en articulación con el Senasa, además de la modernización de los sistemas de gestión. En cuanto a la colaboración científico-tecnológica, entre el gobierno local y el Conicet, a través del IHEM, durante 2025 se garantizó la continuidad operativa y el acceso a infraestructura de alta complejidad, especialmente al laboratorio del instituto, y permitió iniciar un plan piloto de evaluación de semen junto con la puesta en marcha de servicios tecnológicos de alto nivel, fortaleciendo la vinculación entre la ciencia y la producción ganadera y mejorando las capacidades técnicas al servicio de los productores. “Apostamos a una ganadería más competitiva, moderna y sustentable, al servicio del desarrollo económico y social de la provincia”, completó Ríos, titular de Ganadería de Mendoza.