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El sorteo de la Copa Libertadores: qué rivales pueden tocarle a Boca y a cuáles prefiere evitar

2026-03-19 - 11:00

Para ganar la Copa Libertadores se necesita, entre muchos otros atributos, la cuota de fortuna que suele acompañar a los campeones. Y Boca Juniors tendrá este jueves, durante el sorteo de la etapa de grupos, su primera cita con ese factor siempre determinante. Es que si bien el club xeneize será una de las cabezas de serie de la competición y, por lo tanto, no podrá enfrentarse en la primera ronda con los equipos más poderosos del continente, los otros bombos ofrecen varios nombres que en la Ribera prefieren evitar, ya sea por historia, por presente futbolístico o por la exigencia que implican ciertos viajes. Desde las 20, en Paraguay, y con la presencia de Juan Román Riquelme, Boca conocerá los tres rivales de su grupo y también quedará delineado el mapa del cuadro de playoffs, lo que permitirá proyectar posibles cruces en la segunda mitad del año, en la búsqueda de un trofeo que no conquista desde hace casi 19 años. Aunque terminó segundo de Rosario Central en la tabla anual de 2025, el equipo azul y oro será parte del bolillero 1. El motivo es el ranking de Conmebol, que se elabora a partir del rendimiento de los clubes en los últimos diez años en la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, más un coeficiente histórico que contempla desde 1960 hasta la década previa. En ese sentido, Boca ocupa el cuarto lugar, por detrás de Palmeiras, Flamengo y River, pero como el conjunto millonario no se clasificó para esta realización, su archirrival escala un lugar y se ubica entre las tres primeras cabezas de serie. Al compartir el bolillero 1, Boca no podrá cruzarse con Palmeiras, Peñarol, Nacional, Liga Deportiva Universitaria, Fluminense ni Independiente del Valle. Al comenzar el sorteo, y teniendo en cuenta que Flamengo integrará el grupo A por ser el campeón vigente, el club xeneize y el resto de las cabezas de serie serán ubicados uno por zona. Luego, irán conociendo a sus adversarios: primero, los del bolillero 2; luego, los del 3, y, finalmente, los del 4. Un criterio por tener en cuenta es que ningún club podrá enfrentarse con otro de su mismo país, a excepción de los que provienen del repechaje. En este caso, ningún equipo argentino accedió por esa vía –Argentinos Juniors tuvo la posibilidad, pero cayó ante Barcelona, de Guayaquil–, por lo que Boca no jugará contra rivales compatriotas hasta, al menos, los octavos de final. Por consiguiente, de los ocho clubes del bolillero 2 el azul y oro no podrá cruzarse con Lanús ni con Estudiantes de La Plata, pero en ese copón aparecen rivales de peso que quiere evitar, como los brasileños Corinthians y Cruzeiro. Los otros posibles adversarios son Libertad (Paraguay), Cerro Porteño (Paraguay), Bolívar (Bolivia, con el condicionante de la altura) y Universitario (Perú). El bolillero 3 es, en principio, menos exigente en términos generales. El conjunto más pesado es Rosario Central, pero reglamentariamente no puede caer en el grupo de Boca. Excluido el canalla, hay tres equipos que aparecen como los más fuertes: Junior, de Barranquilla; Independiente Santa Fe –ambos son los últimos campeones del fútbol colombiano– y Universidad Católica, subcampeón del torneo chileno. El bolillero se completa con Always Ready (Bolivia; rival de Boca en 2022 que juega en El Alto, más de 4000 metros sobre el nivel del mar), Coquimbo Unido (campeón del fútbol chileno), La Guaira (uno de los mejores en la tabla anual de Ecuador) y Cusco (subcampeón de la Liga 1, de Perú). Entre los ocho clubes del bolillero 4, cuatro provienen del repechaje y otros cuatro accedieron de manera directa, entre ellos, Platense e Independiente Rivadavia, que, argentinos, no pueden ser oponentes de Boca. Las opciones, en ese caso, no parecen demasiado complicadas, más allá de la presencia de Barcelona, de Ecuador, e Independiente Medellín, de Colombia. Completan el copón Mirassol, de Brasil; Tolima, de Colombia, y Sporting Cristal, de Perú. Por ser cabeza de serie, Boca tendrá la ventaja de afrontar como local la última fecha del grupo. El orden de los partidos está preestablecido: se mantendrá el esquema espejado que viene utilizando Conmebol en los últimos años. El rival del debut será el mismo que el de la última fecha el segundo se repetirá en la penúltima y el tercero se cruzará en partidos consecutivos (fechas 3 y 4), siempre con las localías invertidas, naturalmente. En caso de que Boca acceda a los octavos de final, su contrincante podrá ser cualquiera de los otros 15 clasificados, ya que los cruces serán por sorteo. En caso de clasificarse primero, chocará contra alguno de los segundos, y lo mismo a la inversa. Segundo entre los clubes que más veces ganaron la Copa Libertadores –seis, una menos que Independiente–, Boca no levanta el trofeo desde 2007. A partir de entonces fue finalista también en 2012, 2018 y 2023, pero no logró coronarse. Esta vez volverá a la etapa de grupos luego de dos ausencias: no se clasificó en 2024 –disputó la Sudamericana– y en 2025 quedó fuera del certamen en la fase 3, al perder la llave del repechaje ante Alianza Lima. Para Riquelme el título de campeón es, como la ampliación de la Bombonera, uno de los grandes objetivos de su presidencia. La delegación azul y oro en Paraguay estará encabezada por el ídolo, a quien acompañarán el secretario general del club, Ricardo Rosica; el director deportivo, Marcelo Delgado, y el responsable de prensa, Santiago Carreras. La ceremonia comenzará a las 20 de este jueves, pero la ilusión de Boca ya está en marcha.

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