El polémico gol del Mallorca de Demichelis con el que venció a Espanyol y salió de la zona de descenso
2026-03-16 - 14:04
El agónico triunfo por 2 a 1 del Mallorca de Martín Demichelis sobre Espanyol, por la fecha 28 de LaLiga, terminó envuelto en un escándalo arbitral después de que se conociera el audio del VAR de la jugada que desembocó en el 1-1 parcial de Pablo Torre. Y la divulgación de la conversación entre el árbitro principal, Ricardo de Burgos Bengoetxea, y la sala de videoarbitraje alimentó aún más la indignación del conjunto catalán. La acción que cambió el partido ocurrió segundos antes del empate del Mallorca. En el origen de la jugada, el mediocampista portugués Samu Costa disputó la pelota con Urko González. El balón quedó suelto y terminó en los pies de Torre, que definió desde la medialuna del área para establecer el 1-1, gracias a un desvío que descolocó al arquero. En el campo, el árbitro convalidó el tanto. Sin embargo, desde la sala del VAR —ubicada en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas— el asistente José Antonio López Toca recomendó revisar la acción por una posible falta previa. Lo que siguió, mientras Demichelis aprovechaba para dar el indicaciones a sus dirigidos, fue una revisión larga y llena de dudas. El audio publicado posteriormente por la Real Federación Española de Fútbol reveló el diálogo que mantuvo el árbitro mientras analizaba las imágenes en el monitor. Desde el VAR le indicaron que Samu podía haber golpeado a Urko. “Observamos que el defensor pone el pie encima del balón y Samuel Costa le pega una patada”, explicaron. Pero De Burgos Bengoetxea no quedó convencido con las primeras repeticiones.“Ponme el contacto. Yo ahí no sé si es la dinámica de la acción”, respondió mientras pedía nuevos ángulos. A medida que se sucedían las tomas, las dudas del árbitro persistían. Incluso preguntó directamente a sus asistentes: “¿Seguro que le pega una patada? ¿Tenemos otra cámara?”. Las imágenes continuaron proyectándose en el monitor, aunque ninguna terminó de resultar concluyente para el juez. En un momento, incluso rechazó una de las tomas: “Ese no me vale, está borroso. ¿Tenemos otra más nítida?”. Desde el VAR insistían en que existía contacto. “Sí, pone el pie y le patea el pie”, le señalaron. Aun así, el árbitro siguió sin verlo claro. “Yo no veo claramente que le golpee el talón”, dijo en otro momento de la revisión. Luego de varios minutos de análisis y después de observar distintas cámaras, el árbitro tomó la decisión definitiva. No aseguró que no hubiera falta, pero sí dejó claro que las imágenes no le ofrecían certeza suficiente para modificar su criterio inicial. “Chicos, yo con estas imágenes no lo tengo claro. Voy a dar gol”, concluyó. El tanto quedó validado y el empate fue un hecho. Pero la polémica apenas comenzaba. Con un plus: el agónico 2 a 1, anotado por Samu Costa a dos minutos del final, sentenció el triunfo del conjunto que dirige Micho, gracias al cual salió de la zona de descenso. Pero la reacción del club catalán fue inmediata. En redes sociales, el Espanyol respondió con ironía al audio difundido por la federación: “Muchas tomas, poca lupa”. Muchas tomas, poca lupa. https://t.co/Ob3szwtVvT pic.twitter.com/xTaa53mHip — RCD Espanyol de Barcelona (@RCDEspanyol) March 16, 2026 El malestar también se expresó desde el vestuario. El entrenador del equipo, Manolo González, dejó clara su frustración en la conferencia de prensa posterior al partido. El técnico aseguró que su equipo no pide favores arbitrales, pero sí reclama “decisiones normales”. Según explicó, la sensación dentro del club es que las decisiones polémicas se repitieron en varias jornadas. “Empiezo a estar un poco cansado”, admitió el entrenador, que recordó otros partidos recientes en los que el Espanyol consideró haber sido perjudicado. El episodio volvió a reabrir la discusión sobre el funcionamiento del videoarbitraje en LaLiga. En esta ocasión, la polémica no se centró únicamente en la decisión final, sino también en el proceso de revisión y en las dudas expresadas por el árbitro durante el análisis. Para el Espanyol, la jugada resultaba evidente. Para el árbitro, las imágenes no alcanzaron para demostrarlo con claridad.