El mapa de la dura tormenta de nieve y frío invernal que avanza esta semana en EE.UU.
2026-03-17 - 12:50
Este martes en Estados Unidos, mientras un sistema de tormentas comenzará a alejarse con secuelas en el noreste, el oeste comenzará a sentir el avance de una ola de calor inusualmente temprana. Al mismo tiempo, el sur y el este experimentarán un brusco descenso térmico que dará paso a condiciones propias del invierno, en una jornada que anticipará una semana de variabilidad intensa. Tormenta en retirada y vientos persistentes en el noreste Según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por su siglas en inglés), un profundo ciclón continuará desplazándose durante la mañana desde el noreste de Estados Unidos hacia el este de Canadá, aunque sus efectos todavía se harán sentir en la región de Nueva Inglaterra. Durante las primeras horas del día se registrarán ráfagas intensas de viento que alcanzarán entre 40 millas por hora (64 km/h) y 60 millas por hora (97 km/h), con picos que podrían ser aún mayores en zonas puntuales. Este sistema también estará acompañado por lluvias intensas de corta duración y un descenso marcado de las temperaturas. Aunque el fenómeno tenderá a debilitarse con el correr de las horas, la circulación asociada al ciclón mantendrá condiciones ventosas hasta la noche. Recién hacia el miércoles se espera una disminución más notoria de la intensidad del viento, lo que dará paso a un patrón más estable en gran parte del territorio. Ola de calor histórica en el oeste: temperaturas muy por arriba de la media En contraste con el frío del este, el oeste comenzará a experimentar una ola de calor temprana que se intensificará con el paso de los días. El NWS anticipa que durante esta misma tarde las temperaturas máximas en sectores del sur de California alcanzarán valores cercanos a los 100°F (38°C), una marca inusual para esta época del año. El fenómeno no se limitará a esa región, ya que hacia el miércoles el calor extremo se expandirá hacia el suroeste desértico, donde los registros térmicos superarán ampliamente los promedios históricos. Se prevé que las temperaturas asciendan por encima de los 100°F (38°C) en amplias áreas, con posibilidades concretas de romper récords históricos mensuales por hasta 10°F. Por su parte, The Weather Channel advierte que esta ola de calor no solo será extensa, sino también persistente, lo que afectará a estados como California, Arizona y Nevada. Ciudades emblemáticas como Los Ángeles, Phoenix y Las Vegas podrían registrar temperaturas récord para marzo, en un contexto donde el calor se asemejará más a condiciones típicas del verano que del inicio de la primavera. Frío intenso en el sur y el sureste de Estados Unidos El sur y el sureste del país norteamericano enfrentarán condiciones diametralmente opuestas con el oeste. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, se mantendrán vigentes advertencias por heladas en amplias zonas, debido a valores de sensación térmica cercanos o incluso por debajo del punto de congelación, es decir, alrededor de 32°F (0°C). Estas condiciones serán consecuencia directa del ingreso de aire frío detrás del ciclón que afecta al noreste. Aunque se espera una moderación gradual de las temperaturas en los próximos días, el miércoles por la mañana aún podrían registrarse valores mínimos récord en sectores del sudeste, lo que prolongará la anomalía térmica. Nieve en el norte de Estados Unidos y condiciones invernales En paralelo, el norte continuará bajo la influencia de condiciones invernales. El NWS indica que una franja de nieve ligera avanzará durante este martes a través de las llanuras del norte, hasta alcanzar el miércoles a regiones del Medio Oeste superior. A este escenario se suma el impacto reciente de una megatormenta invernal, que según AccuWeather dejó acumulaciones significativas en zonas como Wisconsin y Michigan. En algunos sectores, las nevadas dejaron entre seis pulgadas (15 centímetros) y 12 pulgadas (30 centímetros), mientras que áreas más afectadas alcanzaron hasta 36 pulgadas (91 centímetros) o más. Además, las condiciones de ventisca fueron favorecidas por ráfagas intensas, lo que redujo la visibilidad a niveles peligrosos y complicó seriamente la movilidad. Este panorama, sumado a las temperaturas en descenso, permitirá que el manto de nieve persista durante varios días, e incluso semanas, en algunas regiones.