El último horario de verano de Ron DeSantis en Florida como gobernador: cuándo se vuelve al DST
2026-03-07 - 17:53
Los ciudadanos de Florida, estado gobernado por Ron DeSantis, deberán ajustar sus relojes para darle paso al Daylight Saving Time (DST, por sus siglas en inglés) el próximo 8 de marzo. El cambio de hora ocurrirá en la mayor parte del territorio estadounidense, como parte de una legislación que entró en vigor en 2007. Además, será el último bajo el mandato del republicano, quien deberá abandonar su cargo en enero de 2027 de acuerdo a la Constitución estatal. Cuándo se vuelve al DST en Florida El próximo 8 de marzo a las 2 hs, los ciudadanos de Florida deberán adelantar una hora sus relojes hacia las 3 hs, según establece Time and Date en su cronograma oficial. El sistema del DST provocará una mayor cantidad de horas de luz al final de la jornada y menor por la mañana. Para muchos residentes, este ajuste se traduce en más horas de luz después de la jornada laboral. El horario de verano permanecerá activo durante casi ocho meses. Su final está previsto para el domingo 1° de noviembre de 2026, cuando a las 2 hs los relojes deberán atrasarse una hora para volver al horario estándar. Este cambio implicará tardes con menos luz solar en los meses siguientes. A su vez, será el último bajo el mandato de DeSantis. Según las normas que establece la Constitución de Florida, no hay límites sobre la cantidad de veces que una persona puede ocupar el cargo. No obstante, nadie puede ser gobernador más de dos veces consecutivas. El dirigente actual venció en las elecciones de 2018 al demócrata Andrew Gillum, y en enero de 2019 asumió por primera vez el cargo. Cuatro años después, en 2022, hizo lo propio contra Charlie Crist. Por eso, desde enero del 2023 está al frente de su segunda gestión. Con los términos que establecen las leyes, deberá cederle el cargo a su sucesor el 5 de enero de 2027. Esto se debe a que su mandato termina el primer martes después del primer lunes de enero. Por qué se deben adelantar los relojes en Florida En el Estado del Sol existe un amplio consenso para abandonar los cambios de hora, pero esto no es suficiente; se debe obtener una aprobación del Congreso federal. La Ley de Horario Uniforme de 1966 establece las reglas que rigen el uso del DST en todo el país norteamericano y limita las decisiones que pueden tomar los estados. Con iniciativas como la Sunshine Protection Act, que busca fijar el horario de verano de forma permanente, el gobierno intentó modificar esta norma. Pese a que obtuvo un abrumador apoyo en la Legislatura estatal, nunca fue aprobada a nivel nacional. Actualmente, existe un proyecto legislativo, identificado como HR 7378, que plantea un punto intermedio: adelantar los relojes 30 minutos en relación al horario estándar actual y mantener ese ajuste durante todo el año. En la práctica, los relojes dejarían de modificarse en la primavera boreal y en el otoño boreal al establecer un único horario permanente para todo el año. Presentado formalmente el 4 de febrero de 2026 en la Cámara de Representantes, fue enviado al Comité de Energía y Comercio para su análisis inicial. Hasta finales de febrero no se habían programado votaciones ni debates plenarios sobre la iniciativa. En términos legislativos, el proyecto se encuentra en una etapa temprana del proceso. Cambio de hora en Florida: la historia del DST La referencia más antigua a la idea de “ahorrar” luz solar aparece en 1784, cuando Benjamin Franklin escribió el ensayo An Economical Project, según The Old Farmer’s Almanac. El objetivo entonces, según el texto, era obligar a la población a levantarse al amanecer con el fin de reducir el uso de velas. Más adelante, el primer promotor concreto del horario de verano fue William Willet, un constructor londinense que formuló la propuesta en 1907. Con su manifiesto The Waste of Daylight, impulsó la medida de adelantar los relojes para extender la luz durante la tarde, pero su idea fue objeto de burlas y no se consideró seriamente. Poco más de una década más tarde, en 1918, el DST fue adoptado oficialmente durante la Primera Guerra Mundial. En ese contexto, el cambio de hora se presentó como una estrategia para reducir el consumo de energía y destinar más recursos a la producción industrial vinculada al conflicto bélico. Con el paso del tiempo, la medida fue suspendida y restablecida en varias ocasiones, hasta que en 1966 se creó un sistema uniforme para evitar confusión entre estados, especialmente en sectores como el transporte y las comunicaciones. Finalmente, el uso actual se estableció con la Ley de Política Energética de 2005, que entró en vigor en 2007.