El descargo de Adorni: ataques a la prensa, pocas precisiones y una estrategia articulada con Santiago Caputo
2026-03-25 - 16:30
Eran las 11.08 y los periodistas esperaban a Manuel Adorni en un auditorio poblado para la conferencia de prensa, la primera de él solo en tres meses y con los escándalos en torno a su figura al tope de la agenda. Fue un intercambio tenso, en el que el funcionario buscó confrontar con sus interlocutores y dar pocas precisiones sobre los viajes y su patrimonio, ejes de la polémica que lo tiene como protagonista. “Gran equipo. Contra todo”, tuiteó el jefe de gabinete, rodeado por los cinco ministros que lo acompañaron a enfrentar las preguntas de la prensa. El asesor presidencial, Santiago Caputo, no salió en la foto, pero tuvo una reunión previa con Adorni para ultimar la contraofensiva del jefe de Gabinete. Adorni embistió contra varios de los periodistas que lo consultaron por el pago de su viaje familiar a Punta del Este en un avión privado y por una propiedades que se le adjudican y que no figuran en su última declaración jurada de bienes. Gran equipo, contra todo. Fin. pic.twitter.com/0nDzAmBbDn — Manuel Adorni (@madorni) March 25, 2026 “Vos no sos juez, sos apenas un periodista. Escribiste cosas muy feas de mi”, le dijo Adorni al periodista Jonathan Heguier, de El Destape, cuando éste le cuestionó su viaje en jet privado a Punta del Este. “Todo lo que decís es falso. ¿Puedo recibir una disculpa por eso?”, le contestó a Nicolás Gallardo, del medio MDZ, mientras esgrimía una nota de ese mismo periodista, que sacó de entre los papeles que llevaba consigo, en la que se consignaba que el gabinete lo había “dejado solo” mientras llovían los cuestionamientos mediáticos por sus viajes, gastos y propiedades. El jefe de gabinete conocía de antemano el listado de los cinco periodistas que habían sido sorteados para hacerle las primeras consultas públicas desde el 6 de febrero pasado, fecha de su última conferencia de prensa en Balcarce 50, cuando presentó al canciller Pablo Quirno. “!Qué alegría verte!”, le dijo Adorni a una colega apenas llegó a la sala de conferencias. “Cuanta gente, che”, agregó, algo ansioso por comenzar. Con algunos minutos de retraso, el jefe de gabinete leyó casi sin levantar la vista del speech inicial, con aclaraciones sobre lo que no podría decir “para no entorpecer a causa judicial”, y archivos de los periodistas que se disponían a consultarlo. El canciller Quirno y los ministros Luis Caputo (Economía), Federico Sturzenegger (Desregulación), Mario Lugones (Salud) y Alejandra Monteoliva (Seguridad) se ubicaron en la primera fila, al igual que otros funcionarios como el secretario de desregulación, Alejandro Cacace, y su par de Legal y Técnica, María Ibarzábal. Sin la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en la sala, los ministros mantuvieron el silencio y la seriedad durante los 48 minutos que duró la conferencia, y salieron eyectados de sus asientos ni bien el jefe de gabinete dio por terminado el intercambio. El final fue abrupto. Manuel Adorni: “A mi patrimonio lo construí en el sector privado, no tengo nada que esconder” “Vinieron a mostrarle apoyo a Manuel”, explicaron cerca del Presidente, aunque faltaron los ministros Diego Santilli (Interior), Sandra Pettovello (Capital Humano) y Carlos Presti (Defensa), éste último de viaje en el exterior. La presencia adicional de funcionarios fue inusual. En el fondo de la sala de conferencias estaban también Aimé “Meme” Vázquez, jefa de Gabinete de Adorni, y dos colaboradoras de Caputo: Macarena “Maqui” Alifraco y la ex funcionaria de Medios, Belén Stettler. También el secretario ejecutivo de la Jefatura, Ian Vignale y el responsable de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, otros dos funcionarios que responden al jefe de Gabinete. El secretario de Medios, Javier Lanari, ubicado al lado de Santiago Caputo, daba indicaciones mediante señales a los funcionarios encargados de otorgarle el micrófono a cada periodista, para limitar repreguntas incómodas. Poco después de comenzada la conferencia, se sumó el titular de la Cámara Baja, Martín Menem, quien quedó de pie, al lado de la puerta de entrada. Al terminar el intercambio, desde el Gobierno justificaban el contragolpe. “A la opinión pública le preocupa comer y llegar a fin de mes, ninguno de los argentinos se fue a dormir anoche preocupado por el tema Adorni”, expresó uno de los funcionarios que siguió minuto a minuto el intercambio en el auditorio del segundo piso de Balcarce 50. Ese mismo funcionario relativizó el impacto negativo en la imagen del Presidente y la gestión de las denuncias contra el jefe de gabinete (transformadas ya en causas judiciales), al afirmar que “hay que esperar tres o cuatro semanas” para definir si generaron efectos permanentes. Negaron, una y otra, vez, que a Adorni se le hubiese cruzado por la cabeza renunciar a su cargo, a pesar de que desde el propio oficialismo circularon, por lo bajo, nombres de eventuales reemplazos. Detrás de bambalinas, y cuando todo terminó, Adorni recibió palmadas y felicitaciones de ministros y colaboradores en la antesala del salón de conferencias. Había, a criterio de los funcionarios, salido airoso del compromiso.