El Banco Central paga hoy US$1000 millones del Bopreal con parte de las reservas que compró en el año
2026-03-02 - 03:13
El Banco Central (BCRA) afronta este lunes un vencimiento por US$1004 millones correspondiente a la amortización de los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal), y utilizará reservas para cancelarlo. El desembolso se produce en medio de una racha compradora en el mercado oficial que, sin embargo, convive con un calendario de deuda exigente que diluye la acumulación de la autoridad monetaria. Desde el 5 de enero, el BCRA adquirió más de US$2700 millones en operaciones dentro y fuera del Mercado Libre de Cambios (MLC), una dinámica que superó las expectativas de analistas privados y que, según estimaciones de la consultora GMA Capital, se ubica por encima del ritmo de compras observado en los inicios de gestiones anteriores. En términos de intervención acumulada frente al sector privado, el actual ciclo muestra uno de los arranques más fuertes de los últimos años. Sin embargo, el flujo positivo comercial convive con un drenaje financiero. En lo que va de 2026, el Gobierno ya afrontó pagos por US$830 millones al FMI, US$146 millones a otros organismos en febrero y US$437 millones en enero, cuyas divisas fueron compradas al BCRA, además del vencimiento actual del Bopreal. Parte de las divisas que ingresan por la ventanilla cambiaria salen luego por la de los compromisos externos. Las reservas netas continúan en torno a –US$2.500 millones, pese al incremento de las reservas brutas en el período. La diferencia responde al peso de los pasivos en dólares de corto plazo y, principalmente, a los pagos de deuda. Estimaciones de la consultora 1816 muestran que, si bien las reservas brutas aumentaron más de US$5400 millones en lo que va del año, los pasivos en dólares con vencimiento menor a un año crecieron a mayor velocidad, lo que volvió a llevar las reservas netas a terreno negativo. En ese rubro se incluyen los encajes en moneda extranjera, el swap con China, obligaciones con el BIS por casi US$2400 millones, pagos de capital de Bopreal a 12 meses y distintos acuerdos de repos que vencen entre 2026 y 2027. En la misma línea, GMA Capital señaló que la ampliación de estos pasivos explica por qué el fuerte ritmo comprador en el mercado oficial no se traduce automáticamente en una recomposición efectiva del balance. La propia autoridad monetaria explicitó este dilema en su último Informe de Política Monetaria (IPOM), donde señaló que el aumento efectivo de reservas internacionales dependerá del acceso del Tesoro a los mercados para refinanciar la deuda externa. En otras palabras, las compras de divisas sólo fortalecen el stock neto si no deben utilizarse para cancelar vencimientos. Ese diagnóstico también aparece en las conversaciones con el Fondo Monetario. La semana pasada viajó una misión del Ministerio de Economía encabezada por el viceministro José Luis Daza a Washington para cerrar la segunda revisión del programa vigente, de la que depende un desembolso de US$1000 millones. En el staff técnico del organismo remarcan en privado que la compra de divisas no equivale automáticamente a una mejora del balance si esos recursos se utilizan para afrontar pagos de deuda. El antecedente de 2025 refuerza esa cautela: según la metodología acordada con el Fondo, las reservas netas cerraron el año pasado en torno a –US$14.100 millones, frente a una meta revisada de –US$1000 millones, lo que implicó un desvío superior a US$13.000 millones, aun después de la flexibilización concedida por el organismo. Para avanzar con la revisión actual, el Gobierno prevé solicitar un waiver que permita redefinir metas hacia adelante. En paralelo, el Ejecutivo busca reducir la presión directa sobre las reservas con nuevas emisiones en dólares bajo ley local. El reciente lanzamiento del Bonar 2027 (AO27) —que amortiza íntegramente en octubre de 2027 y paga un cupón anual del 6%— apunta a captar parte de la liquidez en moneda dura del sistema financiero. El programa prevé colocaciones quincenales de hasta US$250 millones, con un tope total de US$2000 millones, y tiene como objetivo comenzar a reunir fondos para afrontar el pago de aproximadamente US$4200 millones a bonistas en julio. Con el riesgo país en torno a los 570 puntos básicos y las reservas netas aún negativas, el pago del Bopreal vuelve a poner en evidencia el desafío central del esquema financiero: sostener el flujo comprador en el mercado cambiario no garantiza, por sí solo, una recomposición sostenida del balance si el calendario de deuda continúa absorbiendo buena parte de las divisas.