Eduardo Coudet se desvinculó de Alavés gracias a un resarcimiento que paga River
2026-03-02 - 22:13
Ya se sabía que Eduardo Coudet será el nuevo DT de River, pero este lunes el entrenador dio un paso importante al desvincularse de Alavés y despedirse de sus futbolistas. Estaba todo acordado con la entidad millonaria pero lo que faltaba era el acuerdo formal. Y legalmente no le convenía ni a Chacho ni al club español que se vaya con una renuncia. El técnico llegaría el miércoles al país y firmará un contrato por dos años. De esta manera, según pudo averiguar LA NACION, River le abonará un millón de euros a Alavés como resarcimiento por quitarle al entrenador que todavía tenía contrato hasta junio de este año. Además, vale recordar que el club está peleando el descenso en LaLiga, por lo que la dificultad que tendrá que afrontar la entidad española es doble. De todas formas, también en esa dirección está en la mira de encontrar una solución. Luego de negociaciones breves (pero negociaciones al fin) River acordó con Alaves pagar cerca de un millón de euros por el “pase” del entrenador que ya había tenido historia como futbolista en el Millonario pero que ahora llegará con otra responsabilidad, para reemplazar como DT a Marcelo Gallardo. La otra novedad del día fue que Coudet llegaría a River con dos ayudantes de campo nuevos: el primero sería Damián Musto, exvolante central a quien el Chacho dirigió en Rosario Central, y el otro podría ser Lucho González, exmediocampista ofensivo de River. Quien no vendrá con él (y estaba en Alaves) es Patricio Graff. El sábado, el “día” Chacho El sábado fue el día que River aceleró con todo para quedarse con Coudet. Se produjeron charlas y sólo restaba resolver cómo se iba a desvincular Chacho de Alavés. La negociación tuvo un punto clave con una primera reunión vía Zoom que dejó conformes a todas las partes. Del encuentro participaron Enzo Francescoli, el presidente Stefano Di Carlo, Coudet y su representante Christian Bragarnik. El contacto fue calificado como “positivo” y permitió avanzar en los términos finales del vínculo. Durante la semana ya se habían producido charlas informales con el empresario, que allanaron el camino para la definición. Coudet trató de mantener el pase en silencio y tras la derrota de Alavés ante Levante por 2-0, había negado públicamente contactos directos con River. “No, sinceramente no”, respondió cuando le preguntaron si había recibido el llamado. También afirmó: “Si tuviese un contacto lo diría, no tengo por qué ocultar algo. Si hubiera un contacto ya me habría comunicado con el club". Y había reconocido que era un “orgullo” estar entre los postulados para reemplazar al Muñeco. Incluso intentó bajar el tono a la situación al señalar que entendía “el revuelo” que se generaba cuando su nombre aparecía vinculado a “un club de ese nivel”. “River vive un momento especial porque despide a uno de los entrenadores más importantes de su historia. Es una situación natural estar en una lista de candidatos. Una institución como River está a la altura del Madrid o Barcelona. Es top mundial. Es un orgullo que me pongan en la lista de candidatos”, había dicho horas antes de la derrota en España por el torneo local. Sin embargo, su representante Christian Bragarnik confirmó, apenas minutos después de las palabras de Chacho, el contacto formal con la dirigencia millonaria. Reveló que había recibido el llamado de Di Carlo y que el nombre del Chacho era uno de los candidatos para reemplazar a Gallardo. A partir de ese momento, las conversaciones se aceleraron hasta alcanzar el entendimiento actual. Bragarnik dijo entrando la noche del viernes en Buenos Aires: “Le acabo de mandar un mensaje a Coudet. Le dije que hay un contacto formal”. La idea es acordar una salida “de mutuo acuerdo” o deberá renunciar, según anticipaba la mirada del empresario. En España trabajaron en su reemplazo y el nombre del español Quique Sánchez Flores apareció como el principal candidato para asumir. Si los plazos previstos se cumplen, el debut sería el jueves 12 frente a Huracán como visitante, en el inicio formal de una etapa que buscará mejorar al equipo, que viene de acumular varias derrotas y no logra regularidad.